«El derbi con la Real Sociedad es el partido más esperado»derbi en san mamés

«El derbi con la Real Sociedad es el partido más esperado»

Quinto en el ranking mundial de golf y socio del Athletic, el de Barrika bromea diciendo que «por reglamento» debería ser siempre en estas fechas cuando vuelve a casa

J.M. CORTIZAS

Acaba su primer recorrido de entrenamiento al Jumeirah Golf Estates, torneo que acabó ganando en Dubái como impresionante colofón a la temporada. Está citado con este periódico para recibir un regalo de cumpleaños, la camiseta del Athletic personalizada con su nombre y el 20 que luce su amigo Aduriz. Jon Rahm (Barrika, 1994) se la pone, besa el escudo y ante el revuelo que se está montando alrededor no tarda en quitársela y guardarla. La idea, que acepta gustoso, es rivalizar en amor a sus colores con uno de sus ídolos, el realista José María Olazabal. El derbi les pillará en casa y en el caso de Rahm eso supone una oportunidad única para visitar San Mamés.

Su padre, Edorta, muestra una foto en la que se ve a un Jon de muy corta edad jugando con otra niña en Lezama, ajeno a lo que pasaba en el campo. Sus recuerdos en rojo y blanco están borrosos, pero rescata una primera vez. «Aita no me ha llevado mucho a Lezama, que yo me acuerde. Con aitite alguna vez». El padre replica. «A ver a tu hermano, con el Plentzia y el Arenas». Continúa el golfista. «La primera vez que fui recuerdo que aita me dijo que me dormí en el partido y mi primera imagen es de Julen Guerrero marcando. Aita estaba en tribuna hacia la zona de Herri Norte y marcó en Abertzale Sur. No sé la edad que tenía. Para no acordarme, poca, porque soy socio desde los seis o siete años».

Lo que rescata automáticamente de su ADN es su ídolo con mayúsculas. «Siempre he sido de Iribar. Al ser portero, siempre de Iribar. Yo jugué en el Plentzia hasta los 13 ó 14 años. Cuando aún estábamos en el futbito un día nos falló el portero y alguien tenía que meterse y me metí yo. Y así empezó el tema». Seguro que le marcó mucho en su existencialismo futbolístico que su aitite paterno fuera delegado del Athletic, «dice que unos 35 años». Jon descubrió las entrañas de Lezama con él.

«Mi aitite fue delegado del Athletic unos 35 años. ¿Mi ídolo? Siempre he sido de Iribar»

Toca hablar del derbi y aflora la vena más forofogoitia de Rahm. «Nunca he estado en Anoeta, lo cual, como bilbaíno, me hace sentirme orgulloso. Y así se va a quedar. (Risas) Hombre, los derbis, aunque sean tradiciones y la misma religión, al final lo más cercano son los partidos más esperados, los más bonitos. Para mí siempre era más bonito ver un partido contra la Real que contra el Madrid o el Barça, mucho más emotivo». Una respuesta con truco. «Es que con Madrid y Barça vas pensando que vas a perder y si ganamos bien. Contra la Real vas a ganar».

Admiración por Aduriz

Mientras el golf no le convirtió en nómada, Rahm era asiduo a La Catedral. «Hasta que me fui a la Blume pocos partidos nos perdimos. En Abertzale Sur estábamos mi primo Iñigo y yo, Eriz, mi tío Ander y Mikel, los cinco, allí de trás de la portería. Estuvimos mogollón de años. Sigo teniendo el carnet aunque ya voy cuando puedo». Y saca pecho al reconocerse animador nato. «Hombre, claro que animaba, estaba justo detrás de la portería. Era muy de animar. Aita era tribunero, ya sabes, sentar y quejarse y ya está». Zasca que vuelve a provocar risas mientras el público ha dejado de fijarse en la rutina de los demás jugadores en el campo de prácticas y trata de entender lo que se debe estar cociendo en la conversación.

Internet es su vínculo rojiblanco de ultramar. «Lo sigo, pero las horas son complicadas. Hay muchos partidos que son en horas de entreno y de juego. Veo lo que puedo. He llegado a ver partidos en pleno vuelo, al tener wifi y encontrar un canal que lo daba». La vía paterna ha dejado de serle fiable. «Aita solo manda mensajes si marca el Athletic. A veces, estando en clase me manda que hemos metido uno o dos a goles, termina el partido, pregunto si hemos ganado y me dice que hemos perdido 3-2. Imagino que será porque se enfada cuando nos meten». El patriarca se defiende, pero provoca otra ración de risas. «He dejado de ir a San Mamés por ver a Jon en la tele. Bueno en East Lake estuve viendo el partido, era el jueves pero quedaban veinte minutos, cuando empató el Málaga».

Si algo le parece realmente complicado es que su entorno americano sepa de lo que habla cuando se refiere al Athletic. «No lo entienden. Cuesta explicar qué quiere decir el Athletic para nosotros. Pero es curioso porque allí el que va ganando tiene a todos apoyando». No había nacido cuando salió la gabarra por última vez, «pero he estado en dos finales, las de Mestalla y el Calderón. La de Bucarest la vi en la Blume», rebobina. Y ahora ha crecido la emotividad rojiblanca por su relación de amistad con Aduriz. «Es un fenómeno. Es un gran jugador, una gran persona. Lo que yo le admiro en el fútbol él me admira a mí en el golf, un respeto mutuo, una amistad muy sana».

Va rapiñando partidos en San Mamés como puede, en las tres semanas que suele pasar en casa en Navidad. El año pasado fue a ver al «Sevilla y al Valencia. Menos mal que este año me coincide con la Real. Tenían que ser por reglamento los derbis el día 20 (de diciembre) o algo así para los que volvemos a casa podamos verlos». En ese instante no se había producido el descalabro copero, pero muestra su vena de «ilusión y positivismo». Y tiene un pensamiento final para Yeray. «Tiene mi edad y que haya pasado por eso dos veces y haya salido bien, como persona y deportista es duro. Le deseo lo mejor».

1- Olazabal y Rahm, calientan el derbi

2- Olazabal: «Para nosotros es un partido más»

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Derbi Real - Athletic

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