El derbi, una oportunidad

El derbi, una oportunidad
Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

Anda metida la Real Sociedad en problemas. Entre la renovación de jugadores, el cambio de entrenador y las importantes y numerosas lesiones que está sufriendo, el equipo de Garitano no termina de arrancar. Son solo ocho puntos en siete partidos, en un campeonato que, aunque terminará como casi siempre, está siendo más igualado que otras veces. Un día por una cosa, otro día por otra, los partidos se le complican a nuestra querida Real sin importar si empieza ganando, la mayoría de las veces, o lo hace perdiendo. Son solo dos victorias, las dos fuera, en un momento importante en el que el calendario se va a poner cuesta arriba.

El viernes llega el derbi de San Mamés frente a un Athletic que no tiene menos dudas, luego vendrá el Girona de Eusebio para viajar luego al Wanda y recibir luego al Sevilla. Pero lo malo no es el calendario sino el hecho de que ahora mismo una nube de pesimismo sobrevuela sobre este equipo. Se superó con éxito el hecho de jugar los tres primeros partidos fuera, -cuatro puntos- pero no se ha podido ganar en casa, en donde solo se ha sumado un punto. Y esto es un problema. Lo es siempre, pero más ahora. Y me explico. El nuevo Anoeta ha enganchado a la gente, como se ha demostrado en las tres entradas que se han registrado frente a Barcelona, Rayo y Valencia. El hecho de que frente a los madrileños, un martes a las 9 de la noche, se juntaran casi 22.000 personas en el estadio lo dice todo. Anoeta engancha porque el fútbol es más divertido y, sobre todo, porque el ambiente que se ha creado hace que el aficionado viva los partidos de una forma mucho más intensa. El nuevo campo tiene tirón y sería una pena desaprovecharlo por los malos resultados, porque ya se sabe que si algo aleja a los seguidores del campo es precisamente la mala marcha de su equipo.

Por eso, ahora que la afición está enganchada de verdad, la Real Sociedad necesita fidelizar a los suyos, convencerles para que sigan yendo al campo, atraerles con un juego que, aunque no sea bonito, le sirva para ganar partidos. Y hasta la fecha no lo está haciendo.

Por ello, el derbi del viernes es una muy buena oportunidad. Sé que, por culpa de los problemas físicos, la Real Sociedad va a ir en precario a San Mamés, que las ausencias serán numerosas y muy importantes. Pero de nada vale lamentarse. Los que están tienen que dar un paso al frente y afrontar el encuentro con todas las consecuencias por lo mucho que se juega la Real. Un buen resultado, y no digamos nada una victoria, sería ese impulso que merece una afición que se ha volcado con el equipo en Anoeta, pero que no le ha visto ganar en su casa.

Puede parecer que, al ser la octava jornada, el derbi no es tan trascendente como otros, pero de eso nada. La Real Sociedad, ahora mismo, está en la zona media de la tabla, a un paso de los de arriba, que están ahí al lado, pero también de los de abajo, que también están ahí cerquita. Para entrar en la zona noble hay que ganar cuanto antes, mejor el viernes antes de un nuevo parón. Por eso el derbi es toda una oportunidad. Puede servir para recuperar el optimismo inicial y dejar atrás las dudas.

Lo que va a proponer el Athletic ya se conoce. Empuje, esfuerzo, ganas, protestas, faltas, córners y especialmente mucho balón al área. Pese a todo, la Real Sociedad tiene medios para contrarrestar la ofensiva rojiblanca y hacerle daño, ahora que se van recuperando jugadores de ataque poco a poco.

Por todo ello digo que el derbi es la mejor oportunidad para cambiar la dinámica de juego y resultados. Hay que ir de verdad, sin excusas y con pleno convencimiento. Y luego, tener acierto, claro.

 

Fotos

Vídeos