Aficionados de la Real y Osasuna disfrutan de la previa en los aledaños del Reale Arena / i.c.

El derbi, también en la calle

Aficionados de la Real y Osasuna disfrutan juntos desde la mañana antes de verse las caras en el Reale Arena

Iker Castaño
IKER CASTAÑO

Cuando ruede el balón, sin duda cada uno defenderá sus colores. Hasta ese momento, no obstante, todo es armonía, buena relación y un ejemplo de dos grandes aficiones. El ambiente vivido en hermanamiento tanto en la Parte Vieja donostiarra desde la mañana como el de los aledaños del Reale Arena desde primera hora de la tarde es digno de mencionar. Aficionados de la Real y Osasuna han vuelto a poner en valor que el fútbol es algo más que un deporte en el que juegan once contra once.

Y el de este sábado no es un partido cualquiera, sino muy especial. El calendario liguero de este año ha querido que el derbi entre guipuzcoanos y navarros, marcado en rojo por las dos hinchadas, haya caído tras el parón por el Mundial de Qatar y en el día de Nochevieja. El tiempo primaveral ha redondeado la estampa en las diferentes calles de la capital guipuzcoana.

Muchos aficionados rojillos procedentes de distintos puntos de Navarra, especialmente de Pamplona, han llegado a primera hora de esta mañana a Donostia para empezar a dar colorido al derbi. «Tenemos muchas ganas», confesaba el rojillo Martin Iparra junto a su cuadrilla de tres amigos. Habían sido varios de los 550 agraciados de Osasuna que han podido conseguir entrada, si bien se habían inscrito en el sorteo alrededor de 2.000 personas.

En clave realista, mismo de lo mismo. Desde bien temprano, se han echado a la calle con bufandas y camisetas para presenciar el regreso de su equipo a la Liga, aquella que dejó en noviembre en muy buen lugar. Se podían palpar en la pareja de amigos realistas Ion Oiarbide e Iker Labaka, que afirmaban haberse aburrido estas semanas sin ver a su Real. «Echábamos de menos venir al Reale Arena, parece otra temporada», apuntaban.

En definitiva, las dos aficionados han vuelto a recordar una temporada más lo que significan los derbis. Cuadrillas amplias con seguidores de unos y otros volverán a darse la mano una vez finalice el encuentro, deseándose mutuamente un feliz año y próspero 2023. Volverán a verse en abril en el Sadar.