Real Sociedad

David Zurutuza: «Si la Real Sociedad no me ha dicho nada hasta ahora para renovar, será porque tiene sus dudas»

David Zurutuza posa sonriente en las instalaciones de Zubieta. El centrocampista realista atraviesa un buen momento y tiene motivos para ello./UNANUE
David Zurutuza posa sonriente en las instalaciones de Zubieta. El centrocampista realista atraviesa un buen momento y tiene motivos para ello. / UNANUE

El debarra celebra sus diez años en el primer equipo en un momento dulce, pero con la incertidumbre de no saber cuál será su futuro

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

David Zurutuza (Deba, 1986) es el hombre de moda en la Real. Ha sido uno de los artífices con su buen juego de la reacción txuri-urdin en las dos últimas jornadas, acaba de cumplir diez años en el primer equipo y su continuidad la próxima temporada está en el aire, ya que acaba contrato en junio y el club no ha contactado todavía con él. Más que una entrevista es una conversación fluida facilitada por su sinceridad de siempre. Pertenece a esa desaparecida estirpe de futbolistas que dice lo que piensa, y no al revés, algo que se agradece.

- No ha podido celebrar mejor su decenio en el primer equipo...

- No sabía que cumplía diez años hasta que lo leí. Me siento satisfecho con mi trayectoria. Habrá habido momentos en los que no habré estado a la altura, pero en general estoy contento. El partido me salió redondo porque el Celta es un equipo complicado y le ganamos bien.

«El cuerpo me pide seguir en activo, pero depende de lo que tenga encima de la mesa, no me cierro a nada»

- ¿Qué recuerda de aquel 23 de noviembre de 2008?

- Que jugábamos contra el Huesca y el golazo que marcó Xabi Castillo desde fuera del área. Jugué unos minutos y tampoco toqué muchos balones. Pero debutar con la Real fue cumplir un sueño.

- ¿Guarda la camiseta o algún recuerdo de aquel día?

- No soy de coleccionar cosas, no guardo nada. Mi mujer me echa la bronca porque no me quedo con nada. Las camisetas que he intercambiado son para regalar a amigos que sé que les va a hacer ilusión. Me llena más disfrutar de los momentos que coleccionar recuerdos. Es como cuando viajas a algún lado. Sacar fotografías me roba el presente.

- A ver cómo le convence a su hija cuando sea mayor de que un día fue futbolista de la Real...

- Que mire en internet -risas-.

- ¿Qué siente cuando ve que en el vestuario no queda nadie de su generación? El más cercano es Illarramendi con cuatro años menos...

- Se me hizo muy duro cuando se fueron Agirretxe y De la Bella. Soy una persona sentimental, que cuida mucho los vínculos con los cercanos, y me dolió. El adiós de Prieto y Carlos Martínez lo tenía asumido, pero lo otro no me lo esperaba. De golpe sentí que me faltaba algo.

- ¿Se le he han pasado muy rápidos estos diez años?

- Y los 32 de mi vida... Siento que han volado. Luego me paro a pensar y me doy cuenta de que he hecho muchas cosas, pero creo que tendría que haber hecho más aún.

«Disfruto mucho en el campo, el fútbol es un juego y si no te diviertes es difícil hacerlo bien»

- ¿Qué ha sido lo mejor que le ha dado el fútbol?

- El día a día. Me encanta entrenar, estar con los compañeros, vaciarme... Me voy a casa como nuevo. Luego los partidos son los que te dan la salsa, pero el día a día me llena.

- Un exjugador me confesó tras su retirada que en su carrera solo se divirtió en dos partidos. Que la exigencia profesional no deja espacio al disfrute. ¿Le pasa lo mismo?

- A mí no. Yo disfruto en el campo. Necesito hacerlo para jugar bien. El lunes ante el Celta me divertí muchísimo. Hace dos años disfruté en todos los partidos. Sentíamos que podíamos ganar a cualquiera. Eso es lo máximo para un futbolista.

- Pues no suele ser lo común en la profesión...

- Cada uno es un mundo. El fútbol en su esencia es un juego y si no te diviertes es difícil hacerlo bien. Seguro que si preguntas a los equipos campeones si han disfrutado, te dicen que sí.

- ¿Alguna vez no se ha divertido?

- Sí, claro. El año del regreso a Primera lo pasé muy mal al final. Todos lo hicimos. El equipo iba hacia abajo, veías que la caída no se detenía y el riesgo de bajar a Segunda estaba ahí. Se me hacía imposible desconectar. La responsabilidad nos podía, aunque la historia acabó bien.

«Ahora se juega más rápido que hace diez años y todo está más controlado, tienes que andar reinventándote»

- ¿Ese disfrute puede hacer que su desgaste mental sea menor y estire más su carrera?

- A mí el juego me encanta. Estaría toda la vida jugando al fútbol. Me desgasta lo que hay alrededor. La presión por ganar cada partido, el sentirte observado por la calle porque eres conocido, las pretemporadas cada año se hacen más duras... Sé que somos unos grandes privilegiados, no me cambiaría por nadie, pero a veces me gustaría estar en el otro lado y ser una persona corriente que pasara desapercibida.

Más

- ¿Se ve jugando muchos años al fútbol?

- No lo sé. También me apetece hacer otras cosas en la vida.

- Pero tiene mucho tiempo para ello y para jugar al fútbol, no.

- Puede ser. Pero muchas veces pienso en cambiar el chip y dedicarme a otra cosa. Me gustaría volver a hacer surf, como cuando era pequeño en Hendaia. Ir a esquiar, jugar a pala con un amigo, tener fines de semana libres... Son pequeñas cosas que, por mi forma de ser, valoro mucho.

- ¿Qué se ve haciendo cuando se retire?

- No lo sé. Pero no me veo metido en una oficina. Hice la mitad de la carrera de Ingeniería Mecánica y no sé si me dará por ahí. Estoy en un momento de mi vida en el que se abren grandes interrogantes.

- ¿Ha cambiado mucho el fútbol en estos diez años?

- Sí, claro. Cada vez se juega a más velocidad y tienes que pensar más rápido. Todo está medido, organizado, estudiado... Se ven muchos vídeos y el contrario te caza enseguida. Tienes que estar todo el rato reinventándote. En mi época, por ejemplo, no se hablaba de las transiciones y ahora parecen la esencia del fútbol.

- La Real también habrá evolucionado durante todas estas temporadas...

- Cuando subimos de Segunda éramos un equipo de casa con dos extranjeros, Bravo y Bueno. Ahora tiene mucho más talento y aspira a fichar mejores jugadores. En los primeros años tuvimos la suerte de traer a un Carlos Vela que, junto al bloque que manteníamos, nos dio para ir a la Champions. Hoy la Real consigue jugadores que han pasado por el Real Madrid, Barcelona, Manchester United, Atlético...

«Este año estoy jugando menos, Garitano ha querido mover a los jugadores para ir conociéndonos»

- ¿Usted también ha cambiado?

- Mucho. Antes era más alocado, acababa fundido de ir de un sitio a otro. Ahora mantengo más la posición. Sé interpretar mejor el juego, que se traduce en saber cuándo y cómo hacer las cosas. Eso te permite robar más y atacar mejor.

- ¿Se considera un jugador de otra época por sus características?

- No lo sé -se piensa la respuesta-. No tengo la calidad de Januzaj en el regate, me baso más en el control, en el pase, en guardar el balón, llegar desde segunda línea... Siempre he visto el fútbol así. No subo para rematar yo, sino para liberar al delantero del marcaje de los centrales. Si nos incorporamos gente de atrás, los de arriba pueden moverse mejor.

Más Real Sociedad

- Lo decía porque parece un futbolista inclasificable. Ha jugado de pivote, interior, mediapunta, en banda, delantero...

- Me considero interior, jugando por delante del pivote. Es el sitio donde más he jugado y donde mejor rindo. Ya lo hacía en el Sanse, con Iñigo Ros de cuatro por detrás, aunque cuando subí al primer equipo Martín Lasarte me puso de mediapunta. Con Montanier recuperé ese sitio en el centro del campo y hasta hoy, aunque puntualmente he jugado de todo, como esta temporada.

- El próximo 30 de junio acaba contrato con la Real. ¿Dónde se ve dentro de un año?

- Me he planteado muchas cosas. No sé cuáles son las intenciones de la Real, porque ni a mí ni a mi representante nos ha dicho nada el club. Quedan muchos meses por delante y ya veremos cómo van las cosas.

- ¿Es una decisión que trasciende de lo futbolístico?

- Tengo una familia detrás y la decisión nos afecta a todos. Hay que mirar muy bien todo. Pero el punto de partida es que no sé lo que quiere la Real y, a partir de ahí, tampoco sé qué decir.

- ¿Su postura depende de lo que le ofrezca la Real?

- En parte sí. Si la Real no me ha dicho nada hasta ahora será porque tiene sus dudas. Si no ya me habría propuesto algo quedándome medio año para acabar el contrato. De todas formas es algo que hay que preguntar al club.

- Pero quiere seguir en activo jugando al fútbol, ¿no?

- Físicamente me siento bien. Como un chaval de 20 años. El asunto es cuánto aguanta la cabeza. El día que me vea cansado, lo dejo. No voy a estirar mi carrera porque sí.

- Y lo de jugar en otro equipo de la Liga, ¿lo contempla?

- Eso se me haría muy raro, pero depende de lo que tenga encima de la mesa. Si no tengo nada... Mira Carlos Martínez, que está jugando en el Oviedo.

- ¿Y salir al extranjero?

- Ahora mismo no me cierro a nada. A ver qué va surgiendo y luego ya decidiré. Lo que ahora mismo me pide el cuerpo es seguir en activo el año que viene, aunque a lo mejor se me cruza el cable...

- Tenemos muy recientes las despedidas de Prieto, Carlos Martínez y Agirretxe. ¿Cómo le gustaría marcharse de la Real?

- Yo prefiero algo más parecido a lo de Aranburu. Algo simple, más sencillo. Por nuestra manera de ser, no nos gusta sentirnos protagonistas. Decir adiós de corazón tiene que mover muchos sentimientos que delante de tanta gente no sabes cómo vas a gestionar. Me da respeto ese momento, aunque habrá que pasarlo, ¿no? -risas-.

- ¿Haber jugado solo cinco partidos de trece como titular en la Liga le hace replantearse su futuro en la Real?

- Comparado con los últimos años, eso para mí es poco. Antes siempre era titular y ahora no. Pero es que también es verdad que la competencia es enorme: Illarramendi, Zubeldia, Merino, Pardo... Estoy jugando menos, pero creo que Garitano ha querido que hubiera movimiento en los primeros partidos para ir conociéndonos.

 

Fotos

Vídeos