Lobete celebra eufórico el tanto del triunfo junto a Sorloth. /arizmendi

Lobete celebra eufórico el tanto del triunfo junto a Sorloth. / arizmendi

Real Sociedad - Mallorca: Apoteosis txuri-urdin

La Real Sociedad vence al Mallorca en el último suspiro con un gol de Lobete y se acuesta como líder del campeonato tras un sufrido partido en el que ha jugado todo el segundo tiempo con un jugador menos. La fiesta de la Copa tiene el mejor desenlace posible

Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

La Real Sociedad es líder del campeonato. La Real se acuesta en la primera posición. La Real tiene la mejor afición del mundo. Y la Copa txuri-urdin ganada en abril ante el Athletic no podía haber tenido una fiesta más memorable. Los de Imanol Alguacil, después de sufrir un partido difícil, duro, áspero, han sabido esperar a su momento. Y ése ha llegado en el último suspiro, cuando Lobete ha culminado una jugada en el borde del área para chutar con su alma y las de todos los aficionados realistas que le acompañaban en un estadio entregado en cuerpo y alma al equipo de sus amores.

A la Real le ha costado profundizar en el primer periodo, como si la celebración previa le hubiera ofuscado en la creación y creatividad. Apenas destacamos una opción de Merino en un córner y un gol anulado a Isak por fuera de juego. Eso sí, si el juego no ha provocado grandes emociones, cabe reseñar el enfado que ha provocado la actuación arbitral en la afición txuri-urdin. Y es que la labor de González Fuertes ha sido duramente criticada, especialmente después de expulsar a Aihen por doble amarilla de forma injusta. Tanto ha agitado el colegiado el ambiente que el primer tiempo ha acabado con una pañolada. Como el fútbol de antaño.

Obligado por las circunstancias, Imanol Alguacil ha movido el banquillo al descanso y ha introducido en el terreno de juego a Gorosabel y Zubimendi en sustitución de Navarro y Guevara. Lógicamente, la Real ha actuado con astucia. El guión de un encuentro cambia cuando uno se enfrenta al adversario con un jugador menos. El Mallorca ha metido miedo con un tanto anotado por Ángel, pero esta vez González Fuertes ha acertado al anularlo por haberse apoyado el delantero canario con la mano.

En el ecuador del segundo periodo, la Real ha realizado dos cambios más: Lobete y Sorloth por Januzak e Isak. Había que refrescar las piezas ofensivas y esperar a disponer de alguna opción clara, porque el Mallorca se ha ido adueñando de la posesión. Sin crear peligro de verdad, pero llevando la batuta. A medida que han ido avanzando los minutos, los bermellones han apretado con más ahínco, por lo que a los realistas les ha tocado defender con todo. La esperanza era cazar alguna contra con Sorloth o Portu, o bien aprovechar alguna jugada a balón parado, donde la inferioridad no existe.

Finalmente, ese milagro ha arribado al final, cuando hasta el empate parecía un buen resultado dadas las circunstancias del partido. Ese punto le valía para ser líder, pero con tres a la buchaca los realistas se disponen a prolongar su felicidad con mayor intensidad. Insistimos, la Real es líder. Duerme en la primera plaza. Con una Copa en sus vitrinas. Con un partido europeo el jueves, esta vez en Austria contra el Sturm Graz. Dispóngase a soñar. Es el momento de hacerlo.