Zubimendi y Merino aplauden a la afición tras el partido para agradecer su apoyo durante toda la temporada. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Real Sociedad - Atlético de Madrid Los deberes estaban hechos

La Real cae ante el Atlético después de perdonar antes del descanso e hincar la rodilla en la segunda parte ante la mayor pegada rival

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

El adiós a la temporada fue una metáfora de lo visto en el curso, con una Real que perdonó hasta tres buenas llegadas en la primera parte y que después cayó ante la mayor pegada del adversario. Se va con el único triunfo de Villarreal ante los nueve primeros de la clasificación pero con una regularidad asombrosa ante los equipos de la segunda mitad de la tabla que le ha dado el tercer billete consecutivo para Europa. Un éxito que celebraron los 23.586 valientes que se acercaron hasta Anoeta en semejante horario y que los realistas agradecieron en medio de la tormenta. Porque aunque tocó irse de vacaciones con una derrota, los deberes estaban hechos y no hay nada que lamentar.

Si acaso tomar nota y fijarse el objetivo de estar más cerca de los equipos importantes de la Liga la próxima campaña, aunque es un reto que casi siempre va acompañado del dinero. A la Real le ha costado mucho hacer gol y que haya acabado sexta marcando 40 goles en 38 jornadas dice mucho de lo bien que ha trabajado en defensa. Ése ha sido su secreto una vez más: la fuerza del grupo.

Rafinha por Silva y entra Aritz

No deparó grandes sorpresas la alineación de Imanol, lo que demostró que se tomó muy en serio el partido. La baja de Silva en el centro del campo fue cubierta por Rafinha, que en Villarreal se quedó en el banquillo y solo jugó la última media hora. Atrás Aritz formó pareja en el centro de la zaga con Le Normand, algo que no se producía desde hace dos meses en la visita al Pizjuán. El beasaindarra, que en el tramo final de Liga ha perdido el puesto en favor de Zubeldia, sí que fue titular contra el Cádiz, pero por la sanción de Le Normand. En la banda derecha jugó Gorosabel, que es verdad que en La Cerámica fue suplente pero que ha formado de inicio en cuatro de estas últimas cinco jornadas del campeonato. Con Remiro bajo palos, completaron la defensa Le Normand y Rico en el flanco izquierdo, la zona ancha Zubimendi, Illarramendi y Merino, y en ataque repitieron arriba Isak y Sorloth, aunque no hicieron tanto daño como otras veces.

En el Atlético tampoco hizo grandes cambios Simeone, que presentó el once esperado dando entrada a Felipe en el centro de la defensa por Giménez.

Arranque desangelado

La gente es la esencia del fútbol y el inicio del partido fue demasiado soso. No por culpa de los jugadores, sino porque Tebas con sus horarios consiguió que Anoeta estuviera medio vacío. El negocio por encima de todas las cosas. Si, además, se le añade que la Bultzada entró un cuarto de hora tarde como protesta por las agresiones que sufrió por parte de la policía en Villarreal, el Reale Arena parecía más un teatro que un campo de fútbol.

Así que los dos equipos dedicaron esos minutos a estudiarse hasta que el juego se animó. La Real, como siempre, se hizo dueña del balón en zona de iniciación y creación con Illarramendi echando una buena mano a Zubimendi y encontrando por dentro a Merino para que ejerciese de lanzador en profundidad tanto de Isak como de Gorosabel por ese flanco derecho.

El Atlético, con defensa de tres centrales y cinco centrocampistas, quería presionar arriba pero le faltaban jugadores para poner en problemas la salida de balón txuri-urdin, así que optó por quedarse en zonas intermedias al ver que Griezmann y Cunha no podía lograr gran cosa. Claro que si no robaban, contragolpear se hacía complicado.

El despertador sonó en una falta lateral por la derecha bien tocada por Illarramendi que Merino ganó en el segundo poste y Le Normand no rebañó de milagro.

Rafinha, con la mira desviada

Ya con la Grada Zabaleta animando la Real se fue acercando a las inmediaciones de Oblak, casi siempre con un inspirado Sorloth como generador de peligro y Rafinha como rematador desacertado. A la media hora el noruego hizo una gran jugada por la derecha en la que se escapó de Reinildo y sacudió un fuerte disparo que Oblak no pudo sujetar. Rafinha ganó el rechace pero pareció resbalarse y con la portería vacía estrelló el balón en el palo.

Antes del descanso Isak firmó una buena recuperación ante Savic arriba gracias a la cual Sorloth dejó solo a Rafinha ante Oblak, pero el remate del brasileño salió rozando el poste. Tendría otra más a continuación, en este caso con un disparo desde la frontal del área que tampoco encontró portería.

El Atlético muestra su remate

Tras el paso por vestuarios cambio el panorama. Simeone ajustó mejor la marca sobre Rafinha y el Atlético dio un paso adelante. Una disputa aérea en la que Aritz pierde el sitio provocó que Cunha dejara temblando el larguero. El rechace posterior lo recogió De Paul y conectó un disparo que obligó a estirarse a Remiro. En la siguiente ocasión el argentino no daría opción al de Cascante al alojar el balón en la escuadra desde fuera del área.

A la Real le costó llegar y sufría en el repliegue. Griezmann estuvo a punto de hacer el segundo pero Remiro lo impidió. Fue en vano porque poco más tarde Correa, tras ganar Koke la acción a Aritz dentro del área, sí que logró anotar. La entrada de Januzaj y las ganas de Djouahra le echaron algo de picante a los últimos minutos y el gol de Guridi fue el justo premio a un partido cuyo resultado no hay que lamentar.