A ver si se nos hace corta...

La Real se planta en la última jornada en su mejor momento después de tres victorias seguidas y con el objetivo de ser séptimo intacto

Willian José dispara a la portería madridista con Courtois fuera de su área de influencia. /ARIZMENDI
Willian José dispara a la portería madridista con Courtois fuera de su área de influencia. / ARIZMENDI
Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

La tercera victoria consecutiva permite a la Real llegar a la última jornada con las aspiraciones de ser séptima intactas. El equipo de Imanol llega a la recta final del campeonato en el mejor momento de la temporada. Quién lo iba a decir después de aquella derrota contra el Villarreal en la que nos despedimos de Europa. Y yo el primero. Es justo reconocer que después de aquel partido no creía en las opciones del equipo realista. Imanol decía que sí. Y mi cabeza decía que no. Pero por algo el oriotarra es el entrenador de la Real. Tenía razón. Decía que veía vivo a su equipo, que las opciones estaban ahí. Yo no las veía, pero él sí. Y tenía razón.

A ver si al final la temporada se nos va a hacer corta y todo. Queda un partido y hay que ganarlo como sea para intentar ser séptimo. No lo tendrá fácil la Real en el campo del Espanyol, pero tampoco lo tendrá el Athletic en el del Sevilla, que ganando puede entrar en la Liga de Campeones. Después de haber resucitado cuando la mayoría les daba por muertos, la obligación de los blanquiazules es ir a por todo al último partido, con la moral más alta que nunca después de esos tres triunfos ante equipos de la parte alta de la tabla, Getafe, Alavés y Real Madrid.

Y es que el equipo llega más convencido que nunca, con Ahien completamente dueño del lateral izquierdo, con Barrene demostrando que está ahí por algo, con Oyarzabal magullado, pero dándolo todo como siempre, con Illarra y Januzaj recuperados, con Merino dando un nivel altísimo... En fin, una Real pletórica que no habíamos visto hasta ahora, que ayer remontó el tempranero gol del Madrid sin despeinarse. Porque al final fue una de las victorias más plácidas de la temporada, que pudo terminar en goleada ante un equipo de Zidane completamente entregado.

Las notas

Lo mejor.
Tras la derrota contra el Villarreal, cuando nadie le daba opciones, la Real reaccionó a lo grande.
Lo peor.
Los ocho de dieciocho puntos sumados contra los tres que bajan han lastrado a la Real.
El dato.
Tres victorias seguidas permiten a los de Imanol llegar a la última jornada con opciones.
La clave del partido.
La Real no perdió ni la calma ni su juego tras el 0-1 y remontó con mucha solvencia.

Veremos qué sucede en la última jornada, en la que todo pasa porque el Sevilla, que tiene opciones de jugar la Liga de Campeones, gane al Athletic. Si eso sucede, el que gane el partido de la Real estará en Europa.

Y claro, guste o no guste, la temporada cambia. Como suele decir Toshack, pagamos la cuenta después del café. Es decir, hacemos el balance una vez terminada la temporada. Y aquí todavía falta el postre, que no es otra cosa que el partido del próximo sábado. Es cierto que, pase lo que pase, las sensaciones que ha dejado la Real no han sido buenas, especialmente en Anoeta. Eso es innegable. Pero también es igual de cierto que algunos habían visto ya a la Real acabar decimocuarta como alma en pena. Y no. El conjunto realista ha dado un paso adelante en las últimas semanas y pase lo que pase cuando menos será novena, es decir el lugar que le corresponde según su presupuesto.

Acabar en la séptima posición está al alcance de la mano. De hecho, sigo convencido de que si la Real gana al Espanyol jugará las previas de la Europa League. Lo dije antes de ir a Vitoria. Ganamos al Alavés y ganamos los tres partidos que quedan. Falta uno. Será complicado, pero es posible. Una vez llegado hasta aquí hay que intentarlo. Imanol tenía razón. Ojalá la tenga también el sábado por la noche.

Más sobre el Real Sociedad 3 - Real Madrid 1