Oyarzabal celebra el gol con la grada Zabaleta. / ARIZMENDI

Oyarzabal celebra el gol con la grada Zabaleta. / ARIZMENDI

Un corazón que no cabe en la camiseta

Una Real con hasta diez bajas y con cuatro chavales del Sanse logra el triunfo más celebrado gracias al gol de Oyarzabal

MIGUEL GONZÁLEZ SAN SEBASTIÁN.

Esta Real es una apisonadora. Da igual que tenga bajas o no, porque la receta de su éxito es la intensidad. Y si el esfuerzo pasa factura en forma de lesiones entran otros que garantizan el mismo ritmo. Ése es el secreto. Sean de la primera plantilla o del Sanse. Ayer derrochó sangre, sudor y lágrimas para sumar tres puntos que le aúpan a la s