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Real Sociedad

Sin Copa, ¿cuál será el rol de Zubeldia?

Zubeldia celebra su gol, mientras Le Normand acude a felicitarle. / ARIZMENDI
Zubeldia celebra su gol, mientras Le Normand acude a felicitarle. / ARIZMENDI

Con solo una competición, los minutos para él todavía serán más caros | Ha perdido protagonismo con Imanol y el gol que marcó le puede ayudar en su pugna con Illarra

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE SAN SEBASTIÁN.

Ha pasado de ser el jugador más utilizado por Asier Garitano a quedarse fuera de foco con Imanol Alguacil. Igor Zubeldia (Azkoitia, 1997) pasó ayer de secundario a protagonista al ser el autor del tanto que volvió a dar vida a una Real que estaba fuera de la Copa apenas un minuto antes cuando Canales adelantó al Betis.

Hasta ese momento del partido Zubeldia apenas había aparecido en situaciones ofensivas y su papel se había reducido a tapar entre líneas a Canales.

Pero Zubeldia subió a rematar un córner y se situó en el área pequeña a la altura del segundo palo. Él no iba a ser el destinatario del balón a priori. Lo sabía él y lo sabían los defensores, que le concedieron distancia. Pero el cuero voló a la cabeza de Moreno, pasó a la de Le Normand, que lo cabeceó otras dos veces, y terminó en el segundo palo, donde suelen estar los cazagoles. El balón no tenía dueño, estaba suspendido en el aire, pero Zubeldia se hizo sitio entre la maraña de jugadores del Betis que iba a su caza para maniobrar como el mejor nueve y volear de forma sensacional, a la media vuelta. Cruzó el balón con su pierna derecha. Es su segundo gol en el primer equipo tras el marcado en la pasada temporada, el 20 de diciembre de 2017, en el 3-1 de la Real ante el Sevilla en Anoeta.

Zubeldia formó en el centro del campo con Illarramendi y Merino. Jugó los 90 minutos

Zubeldia, enrabietado, se echó la mano al escudo txuri-urdin, en un gesto que empieza a ser característico también del otro fenómeno de su generación en el primer equipo, Oyarzabal. Los focos volvieron a apuntar al dorsal cinco de la Real en una situación para la que no estaba llamado.

Poco protagonismo

En la segunda parte, el decorado no cambió demasiado. El azkoitiarra siguió en la misma línea del centro del campo que Merino, el primero por la izquierda y el segundo por la derecha, con Illarra de escudero. Tampoco esta vez el balón pasó demasiado por las botas de Zubeldia, y cuando lo hizo pasó de puntillas, sin una clara intención.

El Betis movió tan rápido y tan bien el balón de un lado a otro que hizo que los jugadores de la Real casi siempre llegaran tarde a la presión. El conjunto bético consigue que sus rivales parezca que están mal posicionados en el campo. Y eso es un poco lo que le pasó a Zubeldia. Tuvo este que hacer un esfuerzo de concentración extra para no correr más de la cuenta, para no perseguir el balón sin cabeza.

Él mejor que nadie sabe que ha perdido comba. Imanol cree en él pero tiene más confianza en otros pese a que Illarra no está fino, Pardo no termina de tener continuidad y Zurutuza está lesionado. Solo Merino va a más.

Por eso la eliminación en la Copa es una mala noticia para todos y en especial para jugadores como Zubeldia porque los minutos en Liga van a estar carísimos. La Real solo tendrá un partido cada siete días y las semanas se harán eternas para quienes no juegan con cierta continuidad.

Zubeldia solo había jugado 12 minutos en los dos últimos partidos de Liga y con Garitano había dejado de disputar los dos últimos encuentros en casa.

Está por ver cuál es su rol a partir de ahora. Él se ha ganado tener un papel protagonista. Ese va a ser el gran reto de Imanol: conseguir que todos los jugadores de la plantilla se mantengan enchufados, especialmente los jóvenes, para los que las semanas sin jugar son semanas que frenan su progresión.

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