Real Sociedad Copa de la Reina

Maite Albarrán: «En una semifinal puede pasar cualquier cosa; Anoeta motiva»

Maite Albarrán./JESÚS SPÍNOLA
Maite Albarrán. / JESÚS SPÍNOLA

Cuando cumplió los dos años, su padre le regaló un balón y se 'envenenó' del fútbol y del Sevilla, con el que tratará de ganar la Copa que ya logró con el Huelva

O.O.G.

Maite Albarrán (Utrera, 31 años) cumple la segunda temporada de su segunda temporada en el Sevilla. Se inició en el equipo de fútbol sala de su pueblo, pero «se fue quedando sin apoyos económicos y decidí presentarme a una prueba en el Sevilla». Tras pasar por el filial, jugó dos años en el primer equipo, que cambió por el Sporting de Huelva durante seis campañas y ganó la Copoa de 2015 en Melilla.

- ¿Con qué sensaciones llegan?

- Son buenas. El equipo está peleando y haciendo su juego. Está claro que la prioridad es la permanencia en Primera, pero la Copa genera ilusión. Yo la gané con el Huelva en 2015 así: con ilusión y trabajo ante rivales con mucho más presupuesto. Ganar la semifinal nos daría un subidón anímico para afrontar la Liga de otra manera.

«Gané la Copa con el Sporting de Huelva en 2015, y repetir con mi Sevilla sería increíble»

- ¿Esta Copa le recuerda la de 2015?

- Totalmente. Entonces también pasamos eliminatorias por trabago, entrega y ganas de decir aquí estamos. Y con el Sevilla es similar. Somos un equipo humilde, no tenemos grandes individualidades, sino un trabajo colectivo. Sería increíble ganar una Copa con el equipo de mi tierra.

- ¿Cómo ve el duelo con la Real?

- A partido único puede pasar cualquier cosa. Hace poco la Real nos ganó 0-2 en Liga, pero no nos quedamos a gusto con algunas decisiones arbitrales. Y la Copa es otra cosa.

- La situación de colista es engañosa, ya que el Sevilla ha mejorado mucho con el nuevo técnico.

- Así es. Hacemos un juego que seguramente otros equipos que están ahí abajo no lo hagan. Pero muchas veces hemos pagado errores de concentración a última hora, también tuvimos una etapa de falta de gol... Ahora no creo que merezcamos estar abajo, pero hay que seguir trabajando para salir de ahí.

- ¿Por qué esta metamorfosis?

- Sobre todo ha sido algo psicológico. Las jugadoras teníamos un potencial, pero nos metimos en una dinámica en la que te cuesta mucho. El entrenador estimuló la confianza en nuestras posibilidades. Al ganar algunos partidos, nos dimos cuenta de que estamos ahí y no representamos la última plaza.

- ¿Cómo afronta la capitana en el vestuario una situación así?

- Son momentos en los que es difícil hacer creer a la gente que podemos cuando no salen las cosas Me apoyaba en las otras dos capitanas, Ali y Marta, y entre las tres sacamos fuerza. Pero a veces la situación nos sobrepasaba.

- Real y Sevilla están en su mejor momento de la temporada.

- La Real está en un estado increíble. Tiene jugadoras muy buenas, como Nahikari, que es futuro del fútbol español. Nosotras, aunque perdamos, nunca dejamos de competir y en una semifinal puede pasar cualquier cosa.

- ¿Qué le preocupa junto a la '7'?

- A mí siempre me preocupa más nosotras (ríe). Como suele pasar en los equipos vascos, la Real tiene un centro del campo muy duro y compacto. Tiene jugadoras muy buenas como Manu o Cardona, pero pienso que la Real depende mucho de Nahikari, que por mi posición en el campo es por la que más me preocupa. También está Palacios.

- ¿Anoeta impone o motiva?

- Para mí es cumplir un sueño. Solo he jugado en el estadio del decano, el Huelva (el Colombino). Para todas las jugadoras, jugar en un estadio con gente es un sueño, independientemente de que luego vayan tres gatos, sería impactante.

- Al derbi fueron 21.000...

- El fútbol en el País Vasco es otra cosa, hay otra mentalidad. La gente apoya más al fútbol femenino. No sé en otros deportes, pero en el fútbol el apoyo es increíble. La afición vasca es de las mejores.

- Pero preferirá el Sevilla-Betis...

- Aquí siempre hay una rivalidad, pero falta dar un pasito. Si el derbi sevillano femenino se llevara a los estadios masculinos, ya solo por la rivalidad entre las aficiones, pienso que se llenarían como pasa en el País Vasco. Nos falta un pasito más.

- ¿Han hecho hincapié en no verse superadas por el ambiente?

- No. Obviamente, las jugadoras ni nos oiremos en el campo (ríe). Pero aunque no nos apoyen, eso será una motivación. Esos cánticos a mí me van a poner los vellos de punta.