Esta copa tiene buen sabor

La Real arranca un meritorio empate en el Villamarín, mostrándose como un equipo compacto y con recursos que tuvo sus opciones

Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

La Real se jugará el pase a cuartos de final en Anoeta. Ayer, en una meritoria actuación, arrancó un buen empate en el Villamarín, ante un Betis que fue con sus mejores galas para poner la eliminatoria cuesta abajo. El once de Imanol fue un equipo compacto atrás, en el que no se acusaron las rotaciones que introdujo el técnico. Se afanaron los blanquiazules en defensa, pero es que además supieron salir a la contra, creando ocasiones claras de gol. Sangalli -gran noticia su regreso a los terrenos de juego-, Juanmi y Oyarzabal estuvieron muy cerca del gol gracias al buen hacer de todo el equipo en un campo complicado y ante un equipo que no se dejó nada fuera pese a jugar el domingo frente al Madrid. Hubiera sido la guinda marcar, pero la eliminatoria, que seguramente se resolverá por un gol, se decidirá dentro de una semana en Anoeta. La Real tendrá entonces la ventaja de jugar ante su público y la desventaja de que en caso de empate, incluida la prórroga, los goles del Betis tendrán más valor.

Las claves

Lo mejor
El regreso de Luca Sangalli, que pudo marcar en la primera ocasión del partido
Lo peor
La lesión de Le Normand, que regresó al campo en el que debutó, con otra gran actuación
El dato
La Real de Imanol no ha encajado un gol en los 180 minutos que ha jugado lejos de Anoeta
La clave del partido
Los dos equipos tuvieron ocasiones,pero Rulli estuvo de nuevo genial

Lo importante es que con Imanol hemos visto una Real, o dos si nos atenemos a las alineaciones, mucho más dinámica, que defiende con orden y que en 180 minutos fuera de casa frente al Madrid y Betis no ha encajado goles. Ahí ha tenido mucho que ver Rulli, que ha regresado a lo grande a la portería realista. Ayer también tuvo trabajo, pero lo resolvió de forma brillante, especialmente dos mano a mano, aunque uno debió ser anulado por fuera de juego. No era una situación precisamente sencilla la que se encontró Imanol cuando llegó, pero la ha resuelto con sobresaliente hasta el momento, utilizando a toda la plantilla en estos dos encuentros. Ahora toca confirmar la mejoría en Anoeta en Liga y Copa.

La ira madridista

Me imagino que no quedará nadie que no haya visto no menos de cien veces la jugada en la que Rulli saca el balón con su mano izquierda a Vinicius el domingo pasado en el Bernabéu. Han querido hacer bueno eso de que «una mentira repetida adecuadamente mil veces es una verdad» para intentar demostrar lo que no fue. Pero da igual. Trataban de tapar que el Madrid ya está a diez puntos del Barcelona, las no menos de seis ocasiones claras que tuvieron los de Imanol para golearles; la autoexpulsión de Lucas, que no pudo con el debutante Aihen, y el sonrojo para todos los blancos que supuso ver el sprint en el descuento en el que Oyarzabal, que había jugado todo el partido, deja en evidencia la forma física de Isco, que llevaba solo unos minutos en el campo, al que le saca diez metros en cuarenta y eso con el balón controlado. Pero ya les conocemos. Son los mismos que ocultaron, por ejemplo, el flagrante penalti de Ramos tres días antes en Villarreal y los que taparon intencionadamente el 'penaltón' alevoso, con lesión grave de por medio, de Navas a Agirretxe, y los dos penaltis que en aquel mismo partido de 2015 se le señaló a la Real en el Bernabéu y que en ningún caso existieron. Es, en fin, la ira madridista, por una derrota que, por lo visto, escoció más de la cuenta. Qué bueno. Y qué divertido. Me encanta.