Ni contigo ni sin ti

El adiós de Juanmi ha centrado una semana cerrada con un triunfo en Mendizorrotza que sirve a la Real Sociedad para ser octavo a tres puntos del séptimo

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Las vueltas que da el fútbol. Cuando nadie daba un duro por la Real Sociedad tras caer ante el Villarreal, resulta que se destapa con dos victorias ante equipos que han vivido todo el año en puestos europeos y encara las dos últimas jornadas desde la octava posición a tres puntos del séptimo. Y eso que la semana no había sido fácil, con la marcha de Juanmi en el candelero.

Ha sido curioso ver el cariño que le hemos profesado al de Coín ahora que hace las maletas. Me recuerda a cuando perdemos a alguien. Todos hablamos bien de él. Hasta ahora permanecía ahí olvidado en el banquillo sin que nadie reclamara su concurso y ha sido aparecer el Betis y poner el grito en el cielo. Ni hemos sido felices con él -lo teníamos por un buen revulsivo- ni parece que lo seremos en su ausencia -se nos viene el mundo encima-. Pero las dos cosas no se sostienen. ¿Es capaz de venirse abajo un proyecto porque un suplente aspire a jugar en otro lado?

Hemos llegado a un punto en el que cualquier asunto es válido con tal de atacar a la Real Sociedad. Aunque entremos en contradicción con nosotros mismos. Hay que tener un equipo basado en Zubieta con incorporaciones que marquen las diferencias. De acuerdo. Pero te vienen a fichar a un suplente y se lía. ¿En qué quedamos?

Otra de las demandas más escuchadas es que hay que hacer una buena limpia en esta plantilla de 'vagos' que solo piensan en las vacaciones. Que no estamos en Champions porque son unos acomodados, que en cuanto traigamos a otros que corran de verdad se van a enterar. Pero un futbolista que no está entre los once que más han jugado en una temporada con tantos lesionados es intocable. ¿Hay que hacer limpia o no? Sí, pero no con Juammi. Ah, vale, ya entiendo...

¿Y Juanmi qué dice?

En este debate se olvida casi siempre lo esencial, que es el deseo lícito del jugador por tener más minutos en otro sitio. Por ahí comienza todo. No ha sido una operación buscada por el club, sino una situación que no le ha quedado más remedio que gestionar.

Juanmi me parece un buen futbolista y así lo he reflejado aquí varias veces. Es un goleador de los de antes, de los de instinto asesino. No necesita pensar qué va a hacer. Le sale de dentro. Tiene la portería entre ceja y ceja y es capaz de olfatear los espacios como nadie. Pero a la hora de la verdad no ha conseguido ser titular con asiduidad -16 presencias en el once en 36 jornadas esta temporada- y desde hace semanas había comunicado al club su deseo de salir. En Anoeta le dijeron lo que a todos: trae una buena oferta y la estudiaremos.

Y ahí surge el Betis, que parece que tiene el dinero por castigo, eso sí, con una deuda a 31 de diciembre de 109 millones. Estaba buscando gol para la próxima temporada y puso ocho millones fijos y dos más en variables. ¿Qué podía hacer la Real? Podría haberse negado, sí. Decirle que piensa que es un suplente de lujo y que se quede así hasta 2021. Que es un gran revulsivo. O ser honesto con un jugador que ha sido rentable en estos tres años, deportiva y económicamente, y cuadrar una operación favorable para todos.

Juanmi ha sido uno de esos fichajes rentables de Loren. Ha marcado 31 goles -alguno tan importante como aquel de Balaídos en 2017- en tres temporadas y ahora va a dejar el doble del dinero que costó. Cuando transfermarkt lo tasa en seis millones de euros. Para ser una situación no buscada, no creo que haya sido una mala salida.

Ahora bien, entiendo que el recelo de la gente viene por el destino que se le den a esos diez millones y la capacidad del director de fútbol para encontrar un recambio de su nivel en esas cifras. Los precedentes con Theo y Sandro no invitan al optimismo. Pero esa es otra historia. Sería injusto valorar la operación en función de lo que venga después. Porque entiendo que son cosas diferentes.

El campo y la calle

Recuerdo en la época de Montanier cómo le dolieron al francés los gritos de Anoeta que pedían su dimisión. Más de una vez me confesó que le desconcertaba que la gente le tratara con cariño por la calle y que solicitara su marcha en el campo. El club no le echó, por lo que entiendo que obró mal al no atender al clamor popular. Después, con la clasificación para la Champions, no pudo retenerlo y se marchó al Rennes. ¿Culpable? También el club. ¿Pero de la primera decisión o de la segunda? Porque de las dos no parecía justo responsabilizarle.

Ahora que la Real Sociedad ha enlazado dos victorias denoto cierto temor a que se pueda maquillar la temporada en este 'rush' final. Porque una octava plaza no casaría con el catastrófico ejercicio que ya damos por descontado, ¿verdad? Así que vamos a ver si vuelve a las andadas en estas dos últimas jornadas y podemos criticarla a gusto en los próximos meses...

Echando un vistazo a la clasificación uno se da cuenta de que ésta es la 'Liga de los fracasados'. Quitas al Barcelona, que dicen que tampoco ha enamorado, al Getafe y al Leganés, y el resto parece que no ha hecho nada. Real Madrid y Atlético se quedaron sin aspiraciones de títulos muy pronto. Sevilla y Athletic cambiaron de técnico a mitad de curso y Marcelino estuvo en la cuerda floja en el Valencia. Villarreal y Celta han andado con la soga al cuello, con tres inquilinos en el banquillo cada uno, y Setién tiene las horas contadas en el euroBetis. El sábado en Vitoria admitían que la temporada se les ha hecho larga, mientras que en Cornellá parece que tampoco este año pasará a la historia.

Si todos fracasan, ¿quién triunfa entonces? No será que cada uno pensamos que somos los mejores y en esa prepotencia construimos nuestro propio fracaso. Porque una Real Sociedad octava con el noveno presupuesto sería lo normal. De los que le preceden solo el Getafe tiene menos recursos. Ahí lo dejo...