Real Sociedad

Conexión Dortmund

Merino, Isak y Januzaj./
Merino, Isak y Januzaj.

Januzaj, Merino e Isak recalaron en el Borussia como grandes promesas del fútbol europeo y ahora coinciden en la Real Sociedad

Axel Guerra
AXEL GUERRASan Sebastián

Donostia y Dortmund son dos ciudades que a simple vista tienen poco en común entre sí. Separadas por 1387 kilómetros, una está bañada por las aguas del Cantábrico y la otra enclavada en la Región del Ruhr. La capital guipuzcoana no llega a los 200.000 habitantes y la ciudad alemana supera los 600.000. La primera vive del turismo y el servicio y la otra de la industria que se genera en torno a las minas de la zona. Lo que les une es que ambas están volcadas con sus equipos de fútbol. La Real Sociedad y el Borussia Dormund, dos clubes que si por algo se caracterizan es por el cuidado de sus canteras y la apuesta por jóvenes valores. Una circunstancia que en los tres últimos mercados veraniegos de fichaje ha unido de alguna manera al club blanquiazul y al amarillo desde que en 2017 Adnan Januzaj recalase en Zubieta. Un año más tarde lo hizo Mikel Merino y ahora Alexander Isak. Tres jóvenes valores del fútbol europeo que antes de vestir de txuri-urdin se enfundaron la camiseta del campeón de la Copa de Europa en 1997.

Si algo puede puede definir al Borussia Dortmund es su apuesta por la velocidad y el talento, pero sobre todo, por la calidad, especialmente desde hace casi dos décadas cuando el gran artífice de este equipo, Michael Zorc, se hizo cargo de la dirección deportiva. Ídolo eterno de la afición del Dortmund -es el jugador con más partidos en su historia y tercer máximo goleador en la historia del club-, Zorc ha marcado la filosofía durante este tiempo y el camino a recorrer.

En el palmarés del club destacan ocho Bundesligas, cuatro Copas de Alemania, cinco Supercopas alemanas; una Recopa de Europa (obtenida en 1966, siendo el primer club alemán en ganar un título internacional), una Liga de Campeones de la UEFA (1997 al vencer 3-1 a la Juventus en la final) y una Copa Intercontinental en 1997. Sin embargo, el club ahora es reconocido por su apuesta por técnicos como Klopp o Favre reivindican un fútbol intenso, vertical y atractivo y apuestan por trabajar con jugadores jóvenes y grandes promesas germanas e internacionales en sus centros de formación, destinados a explotar sus productos en el primer equipo. Industrias de diamantes futbolísticos en bruto. Así, en el Signal Iduna Park han jugado jugadores como Sammer (Balón de Oro en 1997), Möller, Hummels, el propio Zorc, Windefeller, Ricken, Gotze, y Reus u otros como Paco Alcacer, Christian Pulisic o Jadon Sancho en los últimos tiempos.

Entre los ahora realistas, Januzaj recaló en Alemania en la temporada 2015/16, después de despuntar en el Manchester United en la 2013/14 en la que jugó 27 partidos y marcó cuatro goles. Entonces, el entrenador de los diablos rojos, David Moyes, aseguró que, junto a Rooney, era el joven con mayor talento con el que había trabajado. Pero la carrera del belga no terminaba de despegar. En la temporada 2014/15, bajo el mando de Louis Van Gaal, disputó 21 partidos y no marcó ningún gol, en la siguiente, en la 2015/16, ya empezó a ver que su protagonismo estaba decreciendo y se buscó una salida en forma de cesión al Borussia Dortmund.

En la Bundesliga tampoco terminó de explotar. Jugó por dentro como enganche con libertad y por las dos bandas. Apenas sumó 517 minutos en doce partidos, tres de ellos como titular, por lo que en el invierno de 2015, solo seis después de llegar a Alemania, el Borussia decidió poner fin a esa cesión. Januzaj acabó la temporada en el United sin jugar, en el equipo de los reservas.

Januzaj.

Otra vez Moyes apareció en su camino en el verano de 2016. Mourinho le apartó del equipo, le dejó sin dorsal y le obligó a entrenarse con el equipo reserva por lo que el jugador no dudó cuando se le planteó la posibilidad de salir cedido al Sunderland, donde jugó veintiún partidos en los que marcó un gol. Un año más tarde la Real Sociedad logró hacerse con los servicios del internacional belga, que en dos temporadas ha defendido la camiseta txuri-urdin en 59 ocasiones entre todas las competiciones y ha anotado seis goles.

Después de Januzaj, el jugador con pasado en el Borussia que recaló en Donostia fue Merino. Lo hizo en el verano de 2018. El navarro llegó como un gran desconocido para el aficionado de LaLiga porque en los tres años anteriores había jugado en Segunda con Osasuna en la 15/16, con el Borussia Dortmund en la Bundesliga en la 16/17 y con el Newcastle en la 17/18, y en los dos últimos clubes no gozó de demasiada continuidad. Sin embargo, el año del anterior ascenso de Osasuna en la 15/16 fue el líder del equipo con apenas 19 años. Marcó cuatro goles en 34 partidos, pero es que jugó en todas las posiciones en la zona ancha, lo que llamó la atención de los grandes clubes europeos. Merino optó por aceptar la oferta del Dortmund, pero bajo las órdenes de Tuchel no tuvo muchas oportunidades (apenas jugó 9 partidos). Marchó al Newcastle de la Premier en busca de los minutos que no tuvo en la Bundesliga y aunque comenzó como titular en el equipo que dirigía Rafa Benítez, una lesión en la espalda le apartó del once y ya no recuperó su lugar. Con las urracas disputó 25 partidos y marcó un gol. Donostia fue su siguiente destino y en su primera temporada en la Real ha jugado 32 partidos y anotado cuatro tantos.

Mikel Merino.

El centrocampista podrá hacer de cicerone del último fichaje de la Real, Alexander Isak, con el que coincidió en el Borussia durante seis meses después de que el internacional sueco llegará al club teutón en el mercado de invierno de 2017 a cambio de nuev millones de euros. Isak se formó en el AIK Solna y con 16 años debutó con el primer equipo en Copa y marcó un gol, el 28 de febrero de 2016 ante el Tenhults. En abril Andreas Alm, entrenador del AIK le hizo debutar en liga contra el Östersunds. Fue titular y volvió a marcar en la victoria de los suyos (2-0), convirtiéndose en el jugador más joven en anotar para su club en la Allsvenskan con 16 años y 199 días. También ha batido récords de precocidad con su selección. Lo hizo al convertirse en el goleador más joven de la historia con la selección absoluta de Suecia, después de marcar ante Eslovaquia con 17 años y 113 días.

Sus actuaciones le situaron en el radar de los clubes europeos más fuertes, casi un centenar de ojeadores estuvieron viéndole en un partido contra el Goteborg, según informó el AIK Solna. Entre ellos clubes como el Real Madrid o la Juventus, pero el Borussia Dortmund supo convencer al delantero. En Alemania las cosas no le fueron como esperaba y apenas tuvo protagonismo y en el Borussia apenas jugó a pesar de que nada más llegar marcó un gol y dio una asistencia en Copa. Pero en liga solo disputó cuatro partidos hasta enero de 2019, además de jugar otro en la Champions de 2017/18 y los dos de octavos de la Europa League frente al Salzburgo.

Isak.

Su próximo destino fue el Willem II, donde Isak recuperó las sensaciones y las cifras que había protagonizado antes de fichar por el Borussia (13 goles en 16 partidos) y que ahora quiere mantener en la Real Sociedad.