«Tenemos la sensación de haber cumplido un sueño, pero no podemos estancarnos»

Cristina Pizarro, 'Chini', juguetea con un balón en las instalaciones de DV y Teledonosti. /mikel fraile
Cristina Pizarro, 'Chini', juguetea con un balón en las instalaciones de DV y Teledonosti. / mikel fraile

Tras ganar dos veces la Liga con el Rayo, 'Chini' sumó su primera Copa y aún digiere el éxito logrado en Granada

Imanol Lizasoain
IMANOL LIZASOAIN

Empezó su andadura profesional en el Atlético, pero alcanzó la cima en Vallecas. En 2014, esta madrileña de 29 años se convirtió en la primera jugadora no vasca en la Real.

- ¿Cómo está tras tanto festejo?

- Dándole la vuelta aún (ríe). Al tener el día libre, hemos descansado.

- ¿Cómo vivieron el domingo?

- Fue alucinante. Al llegar de Loiu a Zubieta, ya nos esperaba gente. En el trayecto por Donostia, la gente nos iba saludando. Luego, fuera de la Diputación no había un hueco, con miles de personas. Y al llegar a Alderdi Eder y ver todo lleno de color txuri-urdin, fue increíble. Fue como un sueño, íbamos en una nube.

- Y de colofón, fiesta en Anoeta.

- La afición fue a ver el partido del Real Madrid, pero sabía que estaríamos nosotras. Comimos en Bokado y en el camino al estadio nos seguían aplaudiendo y animando. La fiesta en Anoeta fue enorme. Tenemos la sensación de haber cumplido un sueño, el sueño de darle a la afición un trofeo como la Copa y disfrutarlo con ellos, porque mucha gente fue a Granada pero otros muchos la vieron en Gipuzkoa o en la fan zone. Nos mandaron vídeos y ese ánimo que nos llegó nos dio fuerzas de flaqueza en los minutos finales.

- ¿Cómo viven esa última acción, con el córner a favor del Atlético justo antes del pitido final?

- No sabía cuánto quedaba, porque desde el 90 iba diciendo 'arbi, ya es la hora'. Siempre temes que te empaten a última hora, pero cuando escuchamos el pitido final y vimos que éramos campeonas, lo celebramos. En mi caso, tenía una sonrisa de oreja a oreja. Había ganado la Liga con el Rayo y me faltaba la Copa. Desde el inicio del partido sentimos que íbamos a ser doce jugadoras, porque la afición nos llevó en volandas.

- En el vestuario colgaron mensajes motivadores con el coach.

- Durante la semana estuvimos preparando cómo afrontar una final. El Atlético está más acostumbrado a esos partidos, ha jugado en Champions y tiene jugadoras de primer nivel. Nos mentalizamos para recordar que nadie nos había regalado nada, que llevábamos toda la temporada trabajando para ello y debíamos tener la ambición para lograrlo. Pusimos carteles para recordarlo. Lo más importante estaba en un cartel: somos un equipo, si se cree y se lucha, unidas se puede...

«En uno de los carteles que colgamos en el vestuario ponía 'si se cree y se lucha, unidas se puede'»

«Llevo cinco campañas aquí y estoy feliz; con 29 años me siento en uno de mis mejores momentos»

- Tras el partido, Arconada comentó que os había dicho 'vamos a marcar dos goles al Atlético'.

- ¡Clavado! Tras el partido, a Jon (Berastegi, coach) le comenté que habíamos dicho dos goles, que no sabía cuando serían pero los logramos.

- Cuando Esther marca el 0-1 igual que seis días antes en Zubieta, ¿qué se les pasa por la cabeza?

- Sabíamos que iba a ser difícil. No sabíamos si empezaríamos ganando o perdiendo, pero sí cuál era el plan. Si encajábamos un gol, sabíamos que el partido eran 90 minutos y tendríamos nuestras oportunidades, porque estábamos llegando con peligro. Solo había que acertar. Tras el gol, el equipo reacciona con más confianza y esfuerzo. Vemos que es una final y hay que ir a por ella.

- Fue un partido muy estratégico.

- Conocíamos sus puntos fuertes y los débiles. Sabíamos que si les presionábamos arriba, con la velocidad de Ludmila, Esther o Kenti, nos podían crear peligro. Ya lo habíamos probado en la Liga, sin éxito. A la contra siempre les habíamos hecho peligro, solo debíamos acertar cara a gol. Por las bandas no nos creaban peligro, porque despejábamos bien. Nos centramos en defender y salir a la contra. Salió perfecto.

- El centro del campo fue inédito con la baja de Itxaso, y no se notó.

- Ellas tenían mucho nombre, pero en una final estás convencida de lo que haces, sabes que si no llegas tú lo hará la compañera. Había que sufrir. Kiana, Leire y yo no habíamos jugado juntas en el centro, pero salimos a muerte.

- Realizó un partidazo.

- Según cumplo años estoy mejor. Estoy a punto de cumplir los 30 años, y sabes leer mejor las jugadas, controlar los nervios... En esos partidos hay que confiar en ti y transmitir tu veteranía a las compañeras. Espero seguir disfrutando, porque estoy en uno de mis mejores momentos.

- Tras el 2-1 de Nahikari, aún restaban 30 minutos...

- El gol fue un subidón imposible de explicar. Quedaba mucho tiempo, pero ponerte por delante del Atlético en una final es la bomba. Y más viendo cómo salía el trabajo defensivo. Con dos goles, sabíamos que era difícil que se nos escapara la Copa.

- Mariasun estuvo inmensa...

- Por algo está donde está. Es joven, pero tiene todas las cualidades para ser la mejor portera de España. Está en la absoluta y esperamos que siga mucho tiempo como referente en la Real. Nos salvó en varias ocasiones muy claras. Enfrente, Lola es una gran portera pero no tuvo el día. Fue lo contrario de 'Sun'. Y cuando no entraron los dos palos, entendimos que era la suerte del campeón.

- ¿Qué supone esto para la Real?

- Hacía mucho que no ganaba un título. Se ha visto que hay un equipo femenino muy bueno y joven, que está progresando. El club debe dar pasos para seguir creciendo. No podemos estancarnos. Hay que disfrutar el título, pero también valorarlo. Hemos hecho una temporada que ha sido la leche. Pido que sigan apostando por nosotras, que nos vayan a ver a Zubieta y cuando se pueda que nos lleven a Anoeta. Iremos encantadas.

- Le cantaron 'Aperri, saca la pasta'. ¿Obtendrán una prima?

- Había algo hablado, y Jokin es de palabra. Hay una cena pendiente.

- Ganó dos Ligas con el Rayo. ¿Hay alguna similitud con esta Copa?

- El Rayo es un club humilde y familiar, y en la Copa la Real no era el favorito. En el estadio había 6.000 atléticos y 1.500 realistas, que era a los que realmente se oía. La afición, el ser una familia, el lograr las cosas a base de trabajo y humildad, fue parecido a lo que viví con el Rayo.

- ¿Renovará por la Real?

- Llevo cinco años aquí y estoy encantada en Donostia. El club aún no se ha puesto en contacto conmigo.

- ¿Cree que Nahikari se irá?

- Ella debe tener claro lo que quiere. Ganar un título con la Real puede cambiarle de opinión. Desde pequeña ha soñado con ello. Es joven y tiene mucho camino por delante, la estamos disfrutando y vamos a apoyarla. Tome la decisión que tome, será la correcta.

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