Carlos Fernández esprinta junto a Zubimendi durante un entrenamiento. / lusa

Real Sociedad Carlos Fernández sigue dando pasos y completa el entrenamiento

El delantero sevillano parece dejar atrás su lesión y podría ser una de las grandes noticias en el regreso a la competición

Bruno Parcero
BRUNO PARCERO

Carlos Fernández ha completado el entrenamiento entero de este jueves en Zubieta al ritmo de sus compañeros y sigue dando pasos adelante hacia su reaparición en competición. Este viernes (10.30) tendrá la oportunidad de encadenar otra sesión y culminar una buena semana antes de tomarse un respiro el fin de semana, dos días que Imanol ha dado dos días de fiesta a sus jugadores antes de encarar un cargado calendario.

La recuperación de Carlos Fernández se antoja vital para la escuadra txuri-urdin en el futuro inmediato. La grave lesión de Sadiq, la baja hasta enero de Mikel Oyarzabal y la ralentización en la recuperación de Ander Barrenetxea han mermado el potencial del ataque de la Real, que necesitará artillería para afrontar una serie de partidos fundamental antes del parón por el Mundial de Catar el próximo 9 de noviembre.

Hay que recordar que el atacante sevillano se lesionó en su muslo izquierdo, concretamente en el bíceps femoral, durante un entrenamiento a mediados de agosto y ya no pudo ser de la partida ante el Cádiz después de haber jugado contra el Athletic en la Euskal Herria Txapela.

La mala suerte que persigue al delantero sevillano apenas le ha dejado jugar 13 encuentros oficiales como blanquiazul desde su llegada a San Sebastián hace algo más de año y medio, y solo cuatro como titular.

En la temporada 19/20 demostró sus condiciones rematadoras en el Granada, con el que marcó 14 goles, siendo uno de los artífices de que el cuadro nazarí alcanzara las semifinales de la Copa del Rey. La Real le tenía en su punto de mira y acometió su fichaje tras abonar 10 millones de euros.

Su regreso a un nivel similar supondría un alivio para Imanol que por ahora solo cuenta con Sorloth y Karrikaburu como delanteros más clásicos, apoyados por dos jugadores polivalentes como Take Kubo o Momo Cho, actualmente también lesionado.