Carlos Fernández lanza una carrera junto a Zubimendi. / LUSA

Real Sociedad Carlos Fernández se convierte en el refuerzo de la semana

Completa las dos últimas sesiones enteras al mismo ritmo que el grupo. Carlos Fernández espera dar un salto de calidad tras el fin de semana de descanso

GAIZKA LASA SAN SEBASTIÁN.

La Real Sociedad finalizó ayer su semana de trabajo con la grata noticia de tener a Carlos Fernández ejercitándose al mismo ritmo que sus compañeros durante toda la sesión de trabajo. El sevillano completó todo el entrenamiento de ayer como uno más y también lo hizo el jueves. El miércoles venía de retirarse antes de los partidillos finales por aquello de entrar progresivamente en el equipo tras un periodo lesionado.

Toda la plantilla tiene hoy y mañana dos jornadas de descanso, lo que el staff realista espera que venga bien a Carlos Fernández para asimilar la carga de estos dos últimos días y poder dar un salto de calidad en su trabajo durante la semana que viene. No se espera que llegue al partido de liga del domingo en Girona, pero sí que pueda ir convocado en algunos de los compromisos que le quedan a la Real en el próximo mes y medio. Su lesión se produjo antes del primer encuentro oficial en Cádiz, a mediados de agosto, lo que hace que el cuerpo técnico sea cauto a la hora de forzar su reaparición.

Sin embargo, esta semana sus irrupciones en Zubieta han dejado muy buenas sensaciones, no solo en cuanto a su estado físico, sino en lo que a lo futbolístico se refiere. En la sesión abierta del miércoles, el delantero exhibió su instinto goleador con buenos remates, tanto con su pie izquierdo como con la cabeza. Aquel día, Imanol no quiso que completara las casi dos horas de entrenamiento intenso y le hizo retirarse unos veinticinco minutos antes del final de la sesión. Se marchó satisfecho con su evolución física y los dos siguientes días ha dado un paso más hasta completar todo el volúmen de trabajo de los compañeros.

Su vuelta a los terrenos de juego está cada vez más cerca y será celebrado por todo lo alto en el vestuario. La lesión de Sadiq le convierte en una pieza clave para ocupar la posición de delantero y su concurso puede dar juego también como enganche. Sin duda, es su olfato en área y su agresividad en los últimos metros lo que toda la familia realista desea ver sobre el césped más pronto que tarde.