Real Sociedad

Carácter en mitad del caos

Voluntarioso. Sandro Ramírez intenta zafarse de Diakhaby y Kondogbia ayer en Anoeta./j.m. lópez
Voluntarioso. Sandro Ramírez intenta zafarse de Diakhaby y Kondogbia ayer en Anoeta. / j.m. lópez

Sandro Ramírez da muestras de su nivel como atacante a la vez que una Real nerviosa deja sin gobierno el centro del campo

IMANOL TROYANO

Ver a Sandro Ramírez empezar a calentar antes de que el partido llegara al descanso no era una buena señal. El canario debutó ayer en la Liga como txuri-urdin y su actuación es de lo poco positivo que se puede rescatar de una Real que perdió el control del centro del campo en la segunda mitad.

Garitano creyó en el canario cuando el Valencia se puso por delante en el marcador y el atacante respondió de manera voluntariosa. Sin embargo, el contexto del encuentro cuando saltó al verde no le favoreció a él ni a sus compañeros. Su aparición coincidió con el caos de los realistas en el centro del campo. Tan solo Rubén Pardo dio solidez al equipo en la zona de tres cuartos. Illarramendi y Zurutuza, que volvían al once titular, rindieron lejos de su nivel.

La Real jugó la segunda parte de manera precipitada. Los rostros de los jugadores delataron un nerviosismo que no ayudó a la hora de revertir la situación. La angustia de la grada se trasladó definitivamente al terreno de juego. Y sin control ni orden en la zona ancha del campo, el caos se apoderó en la elaboración txuri-urdin. Garitano, preocupado siempre por darle consistencia al mediocampo, se vio obligado a repensar su zona de creación hasta en dos ocasiones. Tras la lesión de Merino y cuando retrasó a Zubeldia como central.

Y bajo esas circunstancias mostró Sandro su tarjeta de presentación. Apenas había pasado un minuto del inicio de la segunda parte cuando el jugador de Las Palmas domó un balón aéreo con el pie derecho y disparó con el izquierdo al lateral de la red. Fue su primer aviso. Y el último. Pero inquietó de otras maneras a la zaga rival.

Conexión con Willian José

Si algo demostró el '24' blanquiazul ayer es que puede jugar al espacio y asociarse con sus compañeros como un mediocampista. Se entendió con Willian José cuando compartió con el brasileño el frente de ataque, y más tarde también cuando se escoró a la banda izquierda. No se arrugó cada vez que recibió la pelota en posición ventajosa, pero terminó recibiendo de espaldas en demasiadas ocasiones. Se animó incluso a lanzar una falta lateral con un estilo más plano y potente, y no le faltó carácter. Corrió hacia atrás para recuperar la posesión cuando el partido llegaba a su fin y no tuvo reparos en encararse con Vezo. Vio su primera tarjeta amarilla y acabó frustrado. Como el resto de sus compañeros.

 

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