Canteranos

Dos caminos diferentes hasta el primer equipo de la Real Sociedad

Willian José, Muñoz, Lapeña, Barrenetxea y Guevara, en el banquillo del campo Maurice Trelut de Tarbes en el amistoso del jueves ante el Toulouse./LOBO ALTUNA
Willian José, Muñoz, Lapeña, Barrenetxea y Guevara, en el banquillo del campo Maurice Trelut de Tarbes en el amistoso del jueves ante el Toulouse. / LOBO ALTUNA

Debutaron en el amistoso de Tarbes. Muñoz, de 21 años, lo ha hecho tras pasar por todas las categorías inferiores y el extremo Barrenetxea, con solo 16 años

Axel Guerra
AXEL GUERRA

«Los primeros minutos de un sueño» y «Ametsetik errealitatera (de un sueño a la realidad» son los mensajes que Ander Barrenetxea (Donostia, 2001) y Aihen Muñoz (Etxauri, 1997) publicaron en sus redes sociales después de debutar el jueves con la Real Sociedad. Lo hicieron en el amistoso que el equipo blanquiazul disputó contra el Toulouse en Tarbes, un encuentro que el club organizó para mantener el ritmo de competición durante el parón liguero, pero que para ellos resultó mucho más que un partido. Fue algo inolvidable.

Barrenetxea tiene 16 años -cumple 17 el 27 de diciembre- y pertenece al equipo de División de Honor Juvenil que dirige Jon Mikel Arrieta. Es uno de los jugadores internacionales en categorías inferiores con los que cuenta Zubieta. Es un futbolista que destaca por tener un tren inferior importante y con el centro de gravedad bajo, lo que le permite tener una capacidad de desborde inusual. Sus características le permiten desenvolverse tanto en posiciones centradas como en banda, donde hace mucho daño.

En poco más de una semana ha pasado de jugar con el equipo juvenil, a hacerlo el fin de semana pasado con la Real Sociedad C en Santutxu -anotó el segundo gol en la victoria txuri-urdin (0-3)- y estrenarse con el primer equipo. Disputó 31 minutos después de sustituir a Juanmi. De esta manera, se convirtió en el primer jugador nacido en el siglo XXI en jugar con la Real Sociedad.

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Los próximos compromisos del txuri-urdin serán con la selección sub-18 que dirige David Gordo. Barrenetxea ha sido convocado para jugar contra China el martes y el jueves en San Pedro del Pinatar.

Muñoz es un lateral zurdo que ha pasado por todos los equipos de las categorías inferiores hasta llegar al Sanse la temporada pasada. En el filial ha disputado 35 partidos y ante el equipo galo jugó los últimos 12 minutos del encuentro, después de ocupar el lugar de Theo.

Irastorza, el más precoz

El caso del donostiarra es el más llamativo por tratarse de un jugador en edad juvenil, aunque no es el más precoz en vestir la camiseta blanquiazul, aunque lo hiciera en un amistoso. El jugador más joven en debutar en un encuentro oficial con la Real Sociedad fue el defensa Pedro Irastorza (Zaldibia, 1918), que lo hizo con 15 años y 288 días, en un encuentro ante el Barcelona en Les Corts (4-0) el 4 de febrero de 1934.

Siguen al zaldibiarra, jugadores como Roberto López Ufarte, José Mari Bakero, Joseba Etxeberria o Mikel Lasa que lo hicieron con 17 años. Entre los más recientes, Griezmann u Oyarzabal se estrenaron con 18. En el caso de 'petit diable', por ejemplo, como Barrenetxea también disputó algunos amistosos con el equipo blanquiazul cuando tenía 16 años. «Recuerdo un partido de pretemporada que jugamos contra el Logroñés en Las Gaunas. Luego me fui cedido al Real Unión y la campaña siguiente ya me quedé en la Real Sociedad. El debut oficial lo hice en un derbi contra el Athletic».

El primer encuentro de Mikel Lasa con la Real Sociedad fue uno de Liga contra el Valladolid en Atotxa, pero para él «el verdadero bautismo» fue el que disputó poco días después en el viejo campo de Duque de Mandas contra el Stuttgart en los cuartos de final de la Copa de la UEFA. «Es algo que no se olvida. La afición volcada, lo que estaba en juego... Fue un subidón».

A este respecto, el catedrático en Psicología Josean Arruza y que durante diez años colaboró con la Real Sociedad, advierte que también puede «ser un foco de tensión y presión que pueda resultar peligroso». Por ello, aboga porque se trabaje el aspecto mental del futbolista. «No hay una respuesta colectiva, porque cada individuo responde de manera diferente en cada situación. Haciendo un símil, si un entrenador se encarga de la orientación técnica y táctica, si un preparador lo hace del aspecto físico.... alguien debe hacerlo del aspecto mental». Y pone un ejemplo. «Para los chavales que estaban en el Sanse o el tercer equipo se elaboraba una estrategia para cuando fueran a viajar con el primer equipo, para que estuvieran preparados. Las relaciones, las exigencias y las expectativas no son las mismas».

Tanto el de Fez como el de Legorreta coinciden en señalar que Barrenetxea «ha cumplido un sueño», el de todos los chavales que un día entran en Zubieta, pero que es lo «más fácil» del camino que le queda por recorrer. «Como suele decirse, lo difícil es mantenerse. Ahora tiene que seguir trabajando como lo ha hecho hasta ahora para darle continuidad a algo que ha sido excepcional y debutar de manera oficial», señalan.

El entorno y la presión

¿Cómo asimila un chico de 16 años llegar a una edad tan temprana al primer equipo? ¿Cómo mantiene los pies en el suelo? «El entorno es fundamental. Tiene que seguir haciendo las mismas cosas que hacía hasta antes de debutar: bajar la basura o comprar el pan, ir a entrenar con las mismas ganas y humildad, estudiar...», señala López Ufarte, mientras que Arruza añade un matiz. «Siempre se dice que es una situación que hay que llevar con tranquilidad, procurar que la vida del jugador no cambie... pero, ¿cómo se logra? Algunos lo hacen de forma natural, pero otros no saben cómo hacerlo y hay que ayudarles proporcionándoles las herramientas adecuadas».

Otro de los aspectos en los que incide el catedrático es el del entorno. «Es fundamental, especialmente entre los más jóvenes. Si el chaval tiene uno más presionante, no se tiene que sentir más presionado pero está condicionado a serlo. Hay que trabajar con un modelo para que se pueda autorregular, para que pueda hacer cosas para reconducir la situación y estar bien orientado. Si no sabe cómo hacerlo, la persona del entorno puede influir negativamente».

Barrenetxea ha mamado toda la vida lo que supone el deporte de alta competición y las exigencias que acarrea. Su madre es Azu Muguruza, la entrenadora del IDK Gipuzkoa de la Liga Dia de baloncesto femenino. ¿Es un factor que puede ayudar al jugador? «Sin duda, conoce el entorno».

La exigencia de jugar con el primer equipo o hacerlo en categorías inferiores no es la misma. Por eso López Ufarte y Rekarte abogan ahora «por ir paso a paso, no hay que volverse locos. Si tiene condiciones, tirará abajo la puerta del primer equipo. Mientras tanto, hay que tratarlo como uno más. En el club seguirán trabajando con él como lo ha hecho hasta ahora. Es la ventaja de la filosofía de cantera».

Como escribió el excapitán Xabi Prieto en la cuenta de Instagram de Barrenetxea: «Segi lanean ametsa oso luze egiteko (sigue trabajando para hacer muy largo el sueño)».

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