No caben más desgracias

La Real pierde un partido en el que ningún equipo mereció ganar y a dos jugadores por lesión, una de ellas grave

Juanmi enfila hacia portería y Dmitrovic le traba cometiendo el penalti con el que la Real se adelantaría y en el que Willian José acabaría lesionado. /Arizmendi
Juanmi enfila hacia portería y Dmitrovic le traba cometiendo el penalti con el que la Real se adelantaría y en el que Willian José acabaría lesionado. / Arizmendi
Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

La Real Sociedad salió mal parada del derbi de Ipurua. No ya por la derrota, sino por la forma en la que se produjo. Cayó en el descuento después de encajar dos goles en las dos únicas oportunidades del Eibar. Y perdió a dos jugadores más -ya son unos cuantos- por lesión. Uno por un mes, Willian, que marcó tanto el gesto al lanzar el penalti que se lesionó, y otro que tiene peor pinta, Merquelanz. El joven realista se lesionó, parece que de gravedad en la rodilla, el día de su estreno en la Real. Y lo malo es que no es la primera vez. Lo cierto es que, por una vez que los de Garitano no merecieron perder, salieron de vacío del campo de Ipurua. Otros días, en Villarreal o Leganés, acumularon más méritos para no sumar. Pero el fútbol es así.

Tampoco es cuestión de levantar mucho la voz, porque si somos sinceros, la Real Sociedad sigue sin jugar a nada y bastante es que tenga cuatro puntos en su casillero. El Eibar no jugó más, creó menos peligro, remató menos, pero acertó más. Quizá pagó el equipo realista el último cambio que hizo Garitano que, de no mediar problemas físicos de Illarramendi, ni entiendo, ni entenderé jamás por mucho que me lo quieran explicar. No sé cuál era el objetivo de sacar del campo a Illarra y no es casualidad que llegara el gol, cuando la Real ya estaba con diez jugadores.

En cualquier caso hay que hacer una reflexión. ¿Tiene la Real Sociedad mejor equipo que la temporada pasada? Yo creo que no. Ni de lejos. Seguramente peor. De la plantilla que comenzó la temporada pasada se han ido Odriozola, Charly, Iñigo Martínez, De la Bella, Xabi Prieto, Canales, Vela y Agirretxe. Y además de los jóvenes del Sanse, han venido Theo, Merino y Sandro. Ojo, que en esta Liga hay pocas bromas y sigo pensando que el mejor fichaje que puede hacer la Real es recuperar la mejor versión de Januzaj. Y pronto, a ser posible.

Agirretxe, a sangre y fuego

Cuando Imanol Agirretxe comenzó su mensaje de despedida, el miércoles en Zubieta, fue fácil comprender el enorme sufrimiento que le ha acompañado desde que hace casi tres años una entrada infame de Keylor Navas se llevara delante su carrera. «Feliz, seguro y tranquilo» dijo estar el de Usurbil en el momento de decir adiós de forma precipitada por culpa de una lesión que nunca debió producirse. No sé qué es más loable, si su comportamiento desde entonces, levantándose con profesionalidad y humildad cada vez que se ha caído en forma de lesión, o su forma de despedirse. Imanol Agirretxe no ha tenido una mala palabra hacia el costarriecense, incluso ni cuando el meta, una temporada después de la entrada alevosa, dijo que no sabía que Agirretxe estaba lesionado. Pero lo cierto es que aquel 30 de diciembre de 2015 cercenó la brillante carrera del delantero de más calidad que ha dado la cantera de Zubieta desde Jesús Mari Satrústegui. Además, ha dado otra lección de su compromiso con la Real, la enésima, al renunciar a su contrato en vigor y anunciar su retirada. Un grande Imanol, un señor, un 'one club man' marcado a sangre y fuego. Lástima que su felicidad en la retirada sea nuestra infelicidad.

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