Un buen equipo, un buen empate

La Real causa muy buena impresión en Mestalla, donde suma un gran punto in extremis

Odegaard, muy activo durante todo el partido, se va de Jaume Costa ante la presencia cercana de Paulista. / ACERO
Odegaard, muy activo durante todo el partido, se va de Jaume Costa ante la presencia cercana de Paulista. / ACERO
Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

No creo en las pretemporadas. Al menos en lo que se ve en los amistosos del verano. Por eso esperaba con expectación el partido de Mestalla ante un rival más que exigente y con el calorazo como enemigo. Lo primero que me sorprendió es ver a la Real con diez jugadores de la plantilla del año pasado. De inicio, los que ya estaban más Odegaard, un gran fichaje. Y lo cierto es que cuando llegó la hora de la verdad, la Real comenzó con una actuación convincente. La derrota era injusta, porque los de Imanol no fueron inferiores a los locales, pero una jugada aislada, más producto de los rechaces que de la creación del Valencia, puso difíciles las cosas. El gol de Oyarzabal supuso un justo premio porque me gustó la propuesta de la Real, un equipo con personalidad que juega bien al fútbol, con ambición y recursos sobrados en ataque. Lo curioso es que precisamente la Real no fuera capaz de hacer gol hasta el penalti, porque ocasiones tuvo de sobra. Sobre todo una de Willian en la última jugada de la primera parte.

Pero esta Real de Imanol posee un patrón de juego. Parte ya lo conocíamos, la posesión. Otra parte, no tanto, el pase al espacio, el cambio de ritmo en los últimos metros. Es verdad que desde el 1-0 la Real lo pasó peor, lógico por otra parte, pero fue una actuación para la esperanza. Me quedé con ganas de ver a Isak más minutos después de lo demostrado por el sueco durante el verano, pero esta Real, si acierta en el último pase, puede darnos muchas alegrías. Veremos en Mallorca.

Objetivo, afición feliz

LO MEJORLa última jugada hizo justicia a un equipo que en ningún caso fue peor que el ValenciaLO PEORLos de Imanol siguen fallando en el último pase, esencial para aprovechar las ocasionesEL DATOLa Real maneja distintas formas de juego; desde la posesión, pero con más argumentos LA CLAVE DEL PARTIDOEl gol del Valencia llegó más producto de los rechaces que de la creación del ataque local

Europa sí o Europa no. El objetivo realista de todas las pretemporadas se repite año tras año. Y desde hace algún tiempo, también los condicionantes. Que si el presupuesto más alto de la historia, que si tantos jugadores de casa, que si este equipo debe aspirar a más... En todo caso, por encima del puesto final, lo esencial, al menos para mí, es que la afición vuelva a sentirse orgullosa de su equipo, feliz por el esfuerzo, el juego y los resultados, algo que no sucedió la temporada pasada. Basta mirar los números de la Real en Anoeta para comprobar que las cosas no fueron bien.

Pero aquello es pasado y entiendo que la Real inició ayer una campaña que debe suponer un punto de inflexión. Con Anoeta ya terminado dentro de un par de meses, sin pistas de atletismo y con una afición volcada -ya son más de 32.000 los abonados-, es la hora de un equipo que se ha reforzado mucho y bien, que dispone de más recursos que nunca en ataque. Debe confirmar su fortaleza defensiva, especialmente a balón parado, y hacer bueno aquello de juventud, divino tesoro. Imanol y los suyos cuentan con todos los argumentos a favor para enganchar definitivamente a una afición que tiene unas ganas enormes de celebrar victorias, especialmente en Anoeta. Esa felicidad de los 32.000 abonados, ese sentimiento de orgullo hacia su equipo de los seguidores realistas, debe ser el primer objetivo. A partir de ahí veremos dónde termina la Real una temporada que ayer comenzó con un buen empate.