Real Sociedad

La madre de todas las excusas

Willian José, que a la espera de que se conozca la convocatoria de Imanol apunta a titular en el Camp Nou, se prepara para disparar en presencia de Raúl Navas. / MICHELENA
Willian José, que a la espera de que se conozca la convocatoria de Imanol apunta a titular en el Camp Nou, se prepara para disparar en presencia de Raúl Navas. / MICHELENA

Tras ganar en Bilbao y Madrid, la Real Sociedad busca hoy la cuarta victoria de su historia en Barcelona

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDOSAN SEBASTIÁN.

Nada confirmaría de forma más clara la mala temporada de la Real que una victoria hoy en Barcelona. Un curso con triunfos en San Mamés, Bernabéu y Camp Nou sería la madre de todas las excusas. Un consuelo de equipo menor que se conforma con dar algún golpe de efecto que disimule la verdad de su campaña, un ejercicio frustrante en lo fundamental: la competitividad y la pelea por los objetivos a su alcance por talento, vocación y presupuesto.

Eso en absoluto significa que sería mejor perder. Todo lo contrario. La victoria hoy en Barcelona es una obligación más -ganar los seis partidos que quedan debe serlo- y un hipotético triunfo no debería validarse como un indulto a la temporada. Más bien, como una confirmación de la necesidad de responder las preguntas que ha dejado en el aire el ejercicio de la Real.

La ventaja de los clubes históricos como la Real Sociedad es que conocen todos los recovecos de la competición, todas sus sutilezas. Y si algo tienen en común las tres victorias que la Real ha conseguido en Barcelona es que provocaron una reacción para las temporadas siguientes. No se utilizaron como excusa.

El último precedente

La Real Sociedad ganó por última vez en el Camp Nou el 18 de mayo de 1991. No ha vuelto a hacerlo. Era, como ahora, el final de una temporada complicada. Esta, frustrante; aquella, agónica. También entonces, un hombre de la casa había sido llamado al rescate: Javier Expósito. De su mano había llegado ya un triunfo previo en el Bernabéu (2-3) y la Real logró la tercera victoria de su historia en Can Barça. Fue un 1-3, con doblete de John Aldridge y un gol del tristemente fallecido Dalian Atkinson. El Barcelona venía de perder la final de la Recopa con el Manchester United por 2-1 y tenía la Liga ganada. Era el Dream Team que un año después levantaría la Copa de Europa. La Real se salvó y acabó decimotercera. Se imponía una reflexión, y llegó: una temporada más tarde fue quinta y se clasificó para la UEFA.

Los dos anteriores

Los otros precedentes también fueron mucho menos importantes que lo que vino después. El primer triunfo llegó el 20 de mayo de 1979. El Barcelona se había coronado campeón de la Recopa tras batir por 4-3 al Fortuna de Dusseldorf. La Real ganó 1-3 con goles de Satrústegui, Idigoras y un Zamora en estado de gracia. Fue uno de los primeros partidos del récord de la imbatibilidad, que se había iniciado el 29 de abril, tres semanas antes, y que se prolongaría durante 38 partidos hasta el 11 de mayo de 1980, en Sevilla. Aquel día en Barcelona asomaba, nada menos, el equipo campeón.

El segundo triunfo de la historia de la Real en el Camp Nou llegó el 29 de marzo de 1986. Otra vez, la temporada no había sido sencilla. Con Arconada lesionado desde el principio, la primera vuelta había sido muy mala, pero el equipo de Toshack le dio la vuelta en la segunda y ganó en Barcelona 2-3 con doblete de un Zamora gigante y un gol de Gajate. Esa temporada, la Real le había ganado 5-3 al Madrid en Atotxa y 1-0 al Athletic. Barcelona, Madrid y Athletic fueron primero segundo y tercero en la Liga. Le metió seis al Valencia en Atotxa. Acabó séptima, pero un año después ganó la Copa.

Sin Illarramendi

Ganar en Barcelona y reacción. Ese ha sido el gran valor de los triunfos en el coliseo blaugrana, que nunca han sido utilizados para blanquear una temporada.

Sin Illarramendi ni Januzaj ni Zurutuza, pero con Willian José, la Real Sociedad se plantará hoy en el Camp Nou en busca de su cuarto triunfo de la historia, cifra que alcanzó esta misma campaña en el Bernabéu. Ha jugado 71 partidos de Liga allí, con 61 derrotas y siete empates. Acumula 21 derrotas consecutivas, desde el empate a uno de la 1994/95.

Esta vez, el Barcelona llega tras su clasificación para las semifinales de la Liga de Campeones. Como no juega hasta el 1 de mayo, busca conseguir matemáticamente el título de Liga en una semana. Para ello debe ganar sus tres próximos partidos (si no pincha el Atlético) ante Real, Alavés y Levante.

La experiencia demuestra que una temporada de resultados espectaculares suele ocultar problemas. Que los mejores años de la Real llegan cuando es fiable ante los equipos inferiores. No es el caso. De los 20 partidos jugados contra los siete últimos, ha ganado cuatro y suma 19 puntos de 42 posibles. Ahí se le ha escapado la temporada. Porque ganar en el Bernabéu o en el Camp Nou está muy bien, pero da tres puntos. Como ganar a Huesca, Rayo o Valladolid en Anoeta, cosa que no ha sucedido.