Real Sociedad

El ataque de la Real Sociedad, al completo

Januzaj golpea el balón entre Bautista y Zurutuza y con Roberto López al fondo ayer en Zubieta. / LUSA
Januzaj golpea el balón entre Bautista y Zurutuza y con Roberto López al fondo ayer en Zubieta. / LUSA

Garitano contará con sus seis delanteros ante el Celta para buscar el primer triunfo en el nuevo Anoeta | El último gol de la Real Sociedad en casa fue el de Willian José contra el Rayo el 25 de septiembre y desde entonces han pasado 287 minutos de sequía

Axel Guerra
AXEL GUERRA SAN SEBASTIÁN.

La Real Sociedad se ha encontrado con unas piedras inesperadas en su camino. No conoce la victoria en el nuevo Anoeta después de cinco jornadas y acumula 287 minutos de sequía -más de tres encuentros sin ver portería-. El lunes ante el Celta (21.00 horas, Gol), los de Garitano tienen una oportunidad para despejar la vía de obstáculos y avanzar. Para ello, Asier Garitano tendrá a su disposición toda la artillería con la que cuenta en la plantilla. Si no hay ningún contratiempo de última hora, los seis delanteros -Oyarzabal, Juanmi, Januzaj, Sandro, Willian José y Bautista- estarán en condiciones de jugar ante el conjunto gallego, lo que ofrece una infinidad de posibilidades al entrenador bergararra.

Hasta la fecha, la Real Sociedad ha disputado cinco encuentros ante su afición que se saldaron con dos derrotas y tres empates: Barça (1-2) y Valencia (0-1) se llevaron los tres puntos de Donostia y Rayo Vallecano (2-2), Girona (0-0) y Sevilla (0-0), uno cada uno. Los problemas de los blanquiazules se han focalizado en la fase ofensiva de su juego. Junto al Villarreal, es el segundo equipo de LaLiga que menos goles ha marcado en su estadio (3), solo por delante del Huesca, que ocupa puestos de descenso y ha anotado uno menos en El Alcoraz.

En los encuentros en Anoeta la Real Sociedad ha mostrado problemas cuando le ha tocado proponer y llevar la iniciativa del partido. No ha terminado de mostrar fluidez y velocidad de circulación suficientes para hacer daño al contrincante. Un déficit colectivo al que Garitano ha tratado de dar solución con diferentes propuestas determinadas tanto por el sistema de juego elegido como por la táctica utilizada, es decir, el estilo con el que se manifiesta sobre el campo.

Garitano prepara los encuentros en función de las características del rival. Cuando ha jugado como local, el técnico de la Real Sociedad siempre ha apostado por una línea defensiva de cuatro. Las variaciones las ha presentado en el centro del campo y la delantera. La elección de los jugadores con los que va a buscar la victoria está condicionada por la manera y la altura en la que presionar al rival y la forma en la que poder generar ocasiones para hacer daño. Las variaciones se han producido desde jugar con doble pivote o no, a hacerlo con un centrocampista más o con un segunda punta y sobre las características de los futbolistas que se han situado en las bandas.

Variedad de propuestas

Así las cosas, el técnico ha apostado por jugadores y planteamientos diferentes en cada uno de los cinco encuentros de Anoeta. Nunca ha repetido once y todos los delanteros de la Real Sociedad han sido titulares al menos en alguna ocasión.

El primer encuentro en el nuevo estadio enfrentó a la Real con el Barcelona, donde Garitano apostó por jugar con cuatro mediocentros. Entonces, el técnico de la Real Sociedad colocó a Illarramendi y Zubeldia como pareja de mediocentros. A Zurutuza lo situó escorado a la izquierda para tapar la zona desde donde suele arrancar Messi. El debarra también debía evitar las internadas de Sergi Roberto, que jugó en el centro del campo y aprovechó el carril central para incorporarse al ataque.

Aquella tarde, el cuarto mediocentro fue Rubén Pardo, aunque en este caso el técnico le encomendó la función de jugar como segundo hombre adelantado en la presión a la defensa del Barcelona y como mediapunta para ofrecer desmarques de apoyo cuando los realistas recuperaban el balón. El ataque dependía de Juanmi, con el que se buscaban movimientos al espacio, y de las incorporaciones que Oyarzabal podía hacer por la derecha tratando de castigar los espacios que dejaba las subidas de Alba.

Los realistas se adelantaron en el marcador con un gol de Aritz en la primera parte. Juanmi, Theo y Oyarzabal tuvieron ocasiones para marcar el 2-0, pero fue el Barcelona quien le dio la vuelta al marcador. Finalmente, el malagueño pudo empatar al filo del minuto 90, pero no acertó con la portería de Ter Stegen.

Ante el Rayo Vallecano Garitano optó por jugar con un sistema más parecido a un 1-4-3-3, con Zubeldia como único pivote y Pardo y Merino algo más adelantados que el azkoitiarra. Para tratar de dar amplitud al juego colocó a Sangalli en la derecha. Oyarzabal cayó esta vez a la izquierda para jugar a pierna natural y Bautista se estrenó como titular en Anoeta esta temporada. Además, Merino debía ejercer de segundo en la presión adelantada junto al errenteriarra.

A pesar de que Bautista aprovechó la primera ocasión que tuvo para adelantar a los realistas, al descanso se llegó con ventaja visitante (1-2). En el segundo periodo, Garitano movió el árbol en busca de una reacción. Retiró a Zubeldia y Pardo para dar entrada a Illarramendi en la sala de máquinas y retrasó a Merino para que jugara junto al capitán. Mantuvo a Sangalli -luego entraría Zurutuza- y Oyarzabal en las bandas con Bautista y Willian José arriba, lo que varió el dibujo del equipo a 1-4-4-2 para jugar directo y pelear las caídas. Un tanto del brasileño en el minuto 77 estableció la igualada definitiva. Fue el último gol de la Real Sociedad en Anoeta. Era el 25 de septiembre.

Tres partidos sin marcar

El último rival que pasó por Anoeta en septiembre fue el Valencia. Entonces, Garitano recurrió a un sistema con cinco centrocampistas, con Illarramendi y Zubeldia al mando del centro del campo, Oyarzabal en la derecha, Merino en la izquierda y Zurutuza por detrás de Willian José. La apuesta funcionó durante los veinte primeros minutos en los que los blanquiazules movieron el balón con intención, pero no lograron inquietar a Neto, el portero visitante. A partir de entonces, el equipo ché se estiró y Gameiro marcó el 0-1 pasada la media hora de juego.

El gol del francés fue suficiente para que los valencianos se llevaran los tres puntos en juego, a pesar de los intentos realistas en la segunda parte por evitar la derrota. El bergararra dio entrada a Sandro por el lesionado Zaldua y el equipo se plantó de nuevo en un 4-4-2. La presencia del canario dio más mordiente al equipo, más por sus características que por el juego colectivo.

Después del parón liguero de octubre, la Real Sociedad reanudó la competición contra el Girona en Anoeta. Entonces, Garitano se decantó de inicio por un equipo con Sandro y Bautista formando pareja en la punta de ataque . Pardo y Oyarzabal en las bandas y Zubeldia e Illarramendi llevando la batuta del juego.

En la segunda parte Juanmi y Willian José entraron en el lugar de los dos puntas y Sangalli lo hizo por Pardo, en busca de mayor profundidad por banda. Aquella noche, los realistas remataron quince veces a gol pero como ante el Valencia se quedaron sin marcar.

El Sevilla ha sido el último visitante en Anoeta. Ante los andaluces Garitano apostó por una alineación plagada de jugadores ofensivos. Januzaj, Oyarzabal y Juanmi se situaron por detrás de Willian José. En la reanudación, el técnico de la Real Sociedad insistió con el arsenal ofensivo que tenía en el banquillo y dio entrada a Zurutuza, Sandro y Bautista. Pero el gol se volvió a resistir.

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