Mohamed-Ali Cho realiza estiramientos en una habitación junto al resto de sus compañeros del Angers. / dv

Real Sociedad Mohamed-Ali Cho, un atacante de futuro en un equipo proyectado para 2025

Con el francés, la Real Sociedad sumaría trece futbolistas con un contrato que les vincula al club txuri-urdin al menos para las tres próximas temporadas

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA

Que los árboles no te impidan ver el bosque, alerta el refrán, y bien que lo tiene interiorizado la Real, club que podría proyectar hoy mismo un equipo titular de garantías para 2025, con un par de buenos suplentes. Ali Cho se sumaría a un grupo de doce futbolistas con un mínimo de tres años más de permanencia en el club y la previsión es que el número crezca con próximas renovaciones. El club ha compatibilizado las urgencias del presente con la importancia del futuro y mientras ha sellado tres clasificaciones europeas consecutivas ha amarrado el bloque del mañana.

Con la próxima renovación de Remiro, serán ya siete los futbolistas actuales de la primera plantilla que tendrán contrato al menos hasta 2025, a los que se suman cinco prometedores valores del Sanse con ofertas para alargar su vinculación con el club y el próximo fichaje para cinco o seis campañas de Ali Cho.

El horizonte explorado por los gestores deportivos realistas llega ya al 2028, fecha hasta la que se disponen a atar a promesas como Urko González de Zárate y Beñat Turrientes. Los contratos con caducidades más lejanas corresponden, lógicamente, a futbolistas que aún no han protagonizado más que sus primeras incursiones en Primera, pero la apuesta por el largo plazo también es visible en futbolistas ya contrastados en la máxima categoría.

Carlos Fernández, por ejemplo, firmó hasta 2027 en enero del año pasado mientras que Ander Barrenetxea renovó un mes más tarde hasta la misma lejana fecha. Hasta ese año renovará también la Real el vínculo de Jon Pacheco, el central llamado a liderar el eje de la zaga en el próximo lustro.

Delanteros con porvenir

En el escalón temporal inmediatamente inferior, con contrato hasta 2026, se sitúa un futbolista tan determinante en la historia reciente como Alexander Isak. Al sueco se le encomienda –aunque no sea de manera exclusiva– ni más ni menos que la labor de marcar los goles del primer equipo. La Real le fichó en junio de 2019 ofreciéndole quedarse hasta 2024 en su tónica de apuestas de futuro que rubrica ahora con Ali Cho y en verano del año pasado le prolongó el contrato para dos temporadas más. Con la incorporación del francés del Angers, la Real tendrá dos referencias ofensivas de 18 y 21 años, a los que se suman los 20 años de Barrenetxea.

El otro jugador blindado para los próximos cuatro años es Álex Sola, sin la decisiva participación de Isak hasta el momento pero con la misión de adueñarse del lateral derecho en los próximos cursos.

A ras de ese límite temporal de tres años vista que estipula la frontera del medio y largo plazo, con contrato hasta 2025, figuran también grandes protagonistas del presente como Merino y Zubimendi, al que se le ampliará en breve, y promesas que deben confirmar su valor próximamente como Ander Martín y Jon Ander Olasagasti.

Todos los nombres hasta ahora mencionados podrían formar una alineación titular en un salto al futuro en tanto en cuanto ocupan distintas demarcaciones. Con Remiro en la portería, Sola, Urko, Pacheco y Martin podrían ocupar la línea defensiva. Zubimendi, Turrientes y Merino formarían una medular de sobrado talento –con la variante posible de Olasagasti– y Carlos Fernández, Barrenetxea e Isak, junto a Ali Cho, se repartirían el triplete atacante.

Cláusulas de 60 millones

Son los que ya están en el futuro txuri-urdin, aunque no todos los que espera tener la Real más allá de 2025. El club tiene una conversación abierta de manera natural con actuales pilares como Oyarzabal, Zubeldia y Le Normand, con contratos hasta 2024 pero perspectivas de ser ampliados mucho antes de que se acerquen a su final.

Junto a la duración de los compromisos adquiridos, las cláusulas de rescisión asociadas constituyen una garantía para asegurar una larga estancia de los futbolistas en Zubieta y, por ende, la estabilidad de un proyecto deportivo que aspira a asentarse en las plazas europeas. El precio para llevarse a alguno de los citados jugadores parte de 60 millones de euros, cantidad inaccesible para la inmensa mayoría de clubes que compiten en el mercado de la Real.

Otro indicador que confirma un plan de acción pensado en el medio y el largo plazo es el del número de jugadores de la primera plantilla que termina contrato el año que viene. Solo Diego Rico (29 años), Zaldua (30), Illarramendi (32) y Silva (36) deben resolver su situación antes de terminar la próxima temporada, a los que habría que añadir el caso particular del guardameta Mathew Ryan (30 años), cuyo papel secundario este curso a la sombra de Remiro podría llevarle a querer buscar otras opciones, sobre todo si reivindica sus cualidades en el próximo Mundial de Catar y recibe ofertas tentadoras.

Sin dejar de mirar los compromisos más inmediatos, el objetivo del club pasa por ir rellenando con piezas clave las imaginarias alineaciones no ya de la próxima temporada, o la de dentro de dos años, sino del más allá. La de 2025 ha hecho algo más que tomar forma y cuenta ya con trece futbolistas si contamos con la incorporación de Ali Cho, objetivo que espera cerrar la Real en los próximos días.