Real Sociedad

Asier Garitano: «Como no pueden ganar los dos me gustaría ver un empate»

Asier Garitano, ayer en el Paseo de La Concha./PEDRO MARTÍNEZ
Asier Garitano, ayer en el Paseo de La Concha. / PEDRO MARTÍNEZ

El técnico bergararra espera un partido «muy complicado» para ambos equipos y todavía no sabe si hoy regresará a Anoeta para ver el choque

Imanol Lizasoain
IMANOL LIZASOAIN

Asier Garitano vivirá esta tarde uno de los encuentros más especiales de su carrera como entrenador. Han pasado ya casi dos meses desde su despido del club txuri-urdin y hoy a las 18.30 horas se miden sus dos exequipos.

- ¿Qué es de su vida? ¿Cómo es su día a día?

- Ahora tengo una vida bastante tranquila. Diferente. He estado siete u ocho años entrenando con una obligación de ir a la ciudad deportiva cada día y ahora tengo una vida totalmente diferente. No tengo ese nervio y esa adrenalina que tenemos los entrenadores. Todavía estoy adaptándome a esta nueva situación de no tener trabajo.

«Con la vuelta de Merino el equipo juega más pausado de lo que a mí me gustaría»«Igor Zubeldia y Mikel Oyarzabal deben ser los estandartes de la Real del futuro»

- ¿Echa de menos el día a día de un entrenador?

- Siempre se echa de menos. Hay gente que me decía que es bueno alejarse un poco de todo el mundo del fútbol para ver las cosas con más perspectiva. Yo les decía que de eso nada.

- ¿Le sale la vena de entrenador cuando va a ver los partidos de su hijo?

- ¡Que va! (ríe). Cuando veo los partidos de mi hijo me quedo en una banda y estoy callado. Todavía son muy jóvenes.

- ¿Cuáles son sus planes de futuro? ¿Ha recibido alguna oferta? ¿Le gustaría entrenar en el extranjero?

- Todavía no sé muy bien cómo va esto de estar sin trabajar (ríe). Es nuevo para mí. Primero mi hijo tiene que terminar el curso y luego ya decidiremos dónde nos asentamos. La cosa tampoco está como para elegir dónde entrenar, solo algunos tienen ese privilegio. Yo acabo de empezar como quien dice, aunque lleve ocho años entrenando. Ojalá me llegue un proyecto bonito en el que yo crea y esté cómodo.

- Esta tarde se enfrentan los dos equipos que usted ha entrenado en Primera División. ¿Cómo llega la Real a esta cita contra el Leganés?

- En una gran dinámica y también en un gran estado de ánimo. Tiene algún problema con alguna lesión, pero ha mejorado mucho. Hubo jugadores al inicio de la temporada que tuvieron muchos problemas de lesiones. Ahora están mejor y todavía tienen margen de mejora.

- ¿Y el Leganés?

- Llega en una situación muy parecida a la de la Real. Sin altibajos y en un gran momento de forma. Ha modificado algo su dibujo y desde la jornada uno sabe cómo competirle a cada rival. Será un partido complicado para los dos.

- ¿Por dónde cree que puede hacerle daño la Real al conjunto madrileño? ¿Y viceversa?

- No será fácil. El Leganés es un equipo muy similar al Huesca. Con cinco defensas y tres centrocampistas por dentro. La Real llevará seguro el peso del partido y veremos si es capaz de acabar las jugadas. El Leganés apretará la salida de balón y arriba tiene jugadores rápidos y fuertes para salir a la contra. Intentará que no haya mucha continuidad en el juego.

- ¿Quién es el hombre más en forma del Leganés?

- En el apartado goleador, En Nesyri, pero creo que todo el equipo está rindiendo muy bien. Braithwaite también le está dando mucha profundidad y velocidad al equipo. Con el paso de los años el Leganés se ha asentado en LaLiga y puede fichar jugadores de mayor nivel.

- Creo que viene una cuadrilla de amigos suyos del Leganés a ver el partido...

- Así es. Vienen varios amigos. No sé lo que haremos porque creo que no hay entradas. Les enseñaré la ciudad y aprovecharemos la temporada de sagardotegis. No sé si iré al campo. Este sí sería un partido en el que me gustaría estar sobre el campo porque tengo muchísimo cariño a ambos clubes. No sé lo que haré, igual termino viéndolo por la televisión.

- La pregunta del millón. ¿Quién quiere que gane?

- Egoístamente, como en el fútbol no pueden ganar los dos, me gustaría que empatasen y sumasen los dos.

- Ahora, con perspectiva, ¿podría decirme tres ámbitos que le hubiera gustado mejorar o corregir en el equipo?

- Sabía que esto iba a costar. Cuando llegas a un club con una propuesta totalmente opuesta a lo que se venía haciendo en los últimos años resulta muy complicado, sobre todo porque los jugadores estaban acostumbrados y habituados a hacer siempre lo mismo. También me ocurrió a mí durante los primeros meses en el Leganés. La gente se va habituando y finalmente la llevas a donde tú quieres. Aquí no ha podido ser, pero es lo que me gusta y lo que siento. Si echase la vista atrás haría lo mismo porque creo que puede dar resultados.

- A varios jugadores también les costó más de la cuenta adaptarse a lo que usted les proponía. ¿Realmente era tan complicado?

- Creo que es algo que ocurre en cualquier trabajo. Cambiar las cosas en un corto periodo de tiempo cuando estás acostumbrado a una rutina es muy complicado y requiere de paciencia. A unos les cuesta más y a otros menos y unos estarán más contentos que otros. A mí como entrenador también me costó, puesto que tuve que trabajar con gente con la que jamás había coincidido. Sabiendo cómo iban a ser las cosas cuando llegué, creo que todos sabíamos que no iba a ser cosa de la noche a la mañana.

- ¿Qué me dice de esa victoria en el Bernabéu? ¿Cómo la vivió?

- Apenas habían pasado diez días desde mi despido y el equipo era prácticamente el mismo, pero cambiaron enseguida la dinámica. Ganar allí no es nada sencillo. El equipo compitió a las mil maravillas, pero también tuvo una pizca de suerte en un campo en el que el resto de los equipos de Primera no suelen tenerla.

- ¿Encuentra algún parecido en el actual juego del equipo a lo que usted pretendía o buscaba cuando estaba al frente de la Real?

- No veo excesivas diferencias en cuanto a la gente. Hay jugadores que se han recuperado de sus lesiones, como es el caso de Mikel Merino. Creo que donde más ha mejorado el equipo es en la portería y en el acierto de cara al gol. A Gero le costó mucho al principio y ahora parece estar más asentado y tranquilo. Entiendo que la Real, poco a poco y con la entrada de Merino, juega más pausado de lo que a mí me gustaría.

- ¿Quiénes cree que deben ser los estandartes de la Real del futuro?

- Mikel Oyarzabal e Igor Zubeldia. Para mí son dos jugadores con los que me identifico en lo que yo pienso que debe ser la Real Sociedad.

- ¿Qué opinión le merecen las explicaciones que dio Roberto Olabe hace unos días acerca de su despido?

- Son puntos de vista diferentes. Es otra forma de verlo, aunque hubo frases que considero innecesarias, pero no hay nada más allá de situaciones que se dan en clubes de Primera.

- ¿Cómo fue ese 26 de diciembre? ¿Cómo se entera de su despido?

- Tenía un mensaje de Roberto esa misma mañana para que fuese a Zubieta. Fui consciente desde el primer momento que no iban a regalarme la cesta de Navidad.

- ¿Con Jokin Aperribay cómo terminaron las cosas?

- Fueron unas fechas un poco raras. Hablé por teléfono con él porque se marchaba a Estados Unidos. Fue un poco frío, pero así fue la situación y no guardo ningún reproche a nadie.

- ¿Cuál fue el primer sentimiento que le embargó el cuerpo cuando se enteró de que dejaba de ser técnico txuri-urdin?

- Pena y tristeza. Llegas aquí con la ilusión de cumplir unos objetivos y piensas, 'se ha acabado'. Te deja algo tocado porque teníamos la ilusión de poder hacer algo grande este año, sobre todo en Copa. Estaba muy ilusionado y convencido de poder darle la vuelta en el mes de enero.

- Dígame lo mejor y lo peor de su etapa en la Real.

- Lo mejor, el trato y el apoyo que he recibido del aficionado. Esta experiencia también me sirve para aprender y mejorar. Ha sido corto, pero no todos pueden decir que han entrenado a la Real. Lo peor... Quizás darle vueltas a lo que hubiese pasado si hubiese tenido más tiempo para trabajar.