Real Sociedad

Arconada: «Las jugadoras estaban convencidas de ganar; ¡la que hemos liado!»

Arconada: «Las jugadoras estaban convencidas de ganar; ¡la que hemos liado!»
Lobo Altuna

El técnico txuri-urdin se «resarce» como técnico realista con una Copa para la que recurrió al 'Maracanazo' de 1950

DV

Gonzalo Arconada se emocionó ayer como pocas veces en su vida. «Esto es espectacular», señaló tras el «sufrido» triunfo en la Copa en «un partido muy difícil ante un grandísimo rival. La suerte también hace falta». El resto lo pusieron sus jugadoras. «Cuando se ponen el buzo, trabajan, trabajan, y trabajan. Felicitar al rival por su grandísimo partido, que da más valor a la victoria».

Arconada reconoció que solo «en el descanso me han asaltado las dudas» por la «gran pegada del Atlético, y nosotras estábamos mermadas con las ausencias de Maddi e Itxaso». Apuntó que «nos ha faltado frescura para hacer algo más de daño arriba. Pero no es el momento de análisis tácticos. Se merecían este premio a su trabajo».

Quiso hacer partícipe del título a todo el entorno. «Es mérito de todos, desde ese empuje que tuvimos en los partidos en Anoeta. Ese aumento de público en Anoeta, ese sentirse arropadas... También el trabajo hecho por el cuerpo técnico», al que nombró uno a uno.

El técnico txuri-urdin puso en valor a su plantilla, «la más joven de la categoría. La más veterana ha sido Chini (29 años), una jabata. Ha hecho un partido fantástico. Es un equipo muy exigente, con muchas ganas de aprender. Siempre quiere más. Tienen mucha ambición. Ojalá sea el inicio de una trayectoria muy bonita». «Las jugadoras», apuntó, «estaban convencidas de ganar al Atlético de Madrid. ¡La que hemos liado!».

En la charla previa recurrió al 'Maracanazo', a la final del Mundial de Brasil 1950: «Les recordé que Brasil empezó ganando, y Uruguay le dio la vuelta. Les dije que 'aunque nos metan un gol, seguid teniendo fe, que lo vamos a conseguir: necesitaremos mínimo dos goles'. Y ellas lo han conseguido».

«Hay que ser valiente»

En su día, Arconada fue entrenador del primer equipo masculino durante dos meses, tras sustituir a Amorrortu en enero de 2006, pero fue destituido. «Me costó mucho darle la vuelta aquello. La gente que vivió más cerca aquello sabe que me supuso tocar tierra y casi el infierno. Estoy muy contento de que me dieran la oportunidad de volver a la Real. Le di vueltas, pero en la vida hay que ser valiente. Esta Copa que hemos conseguido, todo esto que estamos moviendo, espero que sirva de gratitud a esa confianza que me demostraron hace año y medio».