Real Sociedad

Aperribay: «Debemos crear una Real que merezca ganar, ganar y ganar» de la mano de Olabe e Imanol

Jokin Aperribay y David Zurutuza escenifican en Anoeta el acuerdo de renovación del contrato del debarra por una temporada más./IÑIGO ARIZMENDI
Jokin Aperribay y David Zurutuza escenifican en Anoeta el acuerdo de renovación del contrato del debarra por una temporada más. / IÑIGO ARIZMENDI

Aperribay insta al equipo a luchar «hasta el final» de una temporada que «no ha sido buena» | Se niega a que «el cambio generacional» y la lesión de jugadores importantes sean «excusa» a la hora de valorar el curso, pero reivindica la aportación de los más jóvenes

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEASAN SEBASTIÁN.

Jokin Aperribay se sentó a la derecha de David Zurutuza en la rueda de prensa en la que confirmó que seguirá un año más en la Real. El presidente compareció en Anoeta a solicitud del jugador. Y por ello, quiso centrarse en la figura del debarra y en su aportación a los jóvenes como último eslabón de la generación que llevó al club «de Segunda a Europa». Costó que hablara de futuro más allá de los seis partidos que restan, en los que reclama «sudar la camiseta» hasta el final de una campaña que, reconoció, «no es buena» y, por tanto, «no se han cumplido las expectativas». Sin embargo, dejó claro que el porvenir del primer equipo está «en buenas manos» con Roberto Olabe e Imanol Alguacil. Incidió en que «lo debemos hacer mejor».

Pese a la autocrítica, Aperribay eludió hablar de decepción en un curso en el que el club ha debido afrontar las bajas de jugadores contrastados como Xabi Prieto, Markel Bergara, Imanol Agirretxe, Carlos Martínez, Alberto de la Bella, Carlos Vela... Aclaró que «no» se arrepiente de dar el visto bueno a esas bajas casi en bloque. Y puso énfasis en que «el paso que dimos es un orgullo. De lo que no estamos nada contentos y nada orgullosos es con la campaña que estamos haciendo».

«Dar el testigo a los más jóvenes -subrayó- no es fácil. Que con los más jóvenes o, como sucedió el domingo (ante el Eibar), que con siete jugadores de la cantera en el campo, podamos estar en el puesto diez, no es decepcionante. Lo que debemos saber es cómo con ese equipo podemos estar en puestos más altos. Nunca podemos estar decepcionados de dar el testigo en una temporada a Oyarzabal, a Zubeldia, a Barrenetxea, a Zaldua, a Elustondo... De decirles, 'el futuro es vuestro'».

Acto seguido, puntualizó que «sin duda alguna» le hubiera gustado «una temporada mejor. ¿Que no hemos cumplido las expectativas? Sin duda alguna. ¿Que quedan cinco partidos en los que debemos sudar la camiseta hasta el último partido? Sin duda alguna».

Como la Real de los años 70

Aperribay insistió en el «reto histórico» que afronta la Real al competir con la segunda plantilla más joven de Primera División, una competición «difícil» e «igualada» en la que «casi todos los equipos pueden ganar casi todos los partidos».

Para ello, rompió una lanza en favor de su director de fútbol, Roberto Olabe, y el técnico del primer equipo, Imanol Alguacil. «Tenemos al frente de la institución, en la máxima responsabilidad del primer equipo, a dos personas con muchísima capacidad. Muchas veces he hablado con Javier Expósito de los años pasados, porque ayuda a reflexionar. Y cuando le preguntaba por el entrenador más grande que había visto en la Real, él siempre me hablaba de Andoni Elizondo, que cogió a los más jóvenes en los años 70 y les enseñó una forma de jugar, les enseñó a vivir la vida y el reto deportivo en la exigencia deportiva. Luego Alberto (Ormaetxea) nos llevó a los éxitos».

A su juicio, «Imanol y Roberto cogen una generación muy joven a la que tienen que enseñar en este tramo de su vida deportiva, en cuanto a concepto de fútbol en la máxima competitividad y compromiso». Y para esa tarea, los considera «dos personas perfectas».

En su intervención, Aperribay recordó «la vez anterior» en que la Real atravesó por una «transición complicada» que «nos llevó a Segunda División», lo que trasladó al momento presente. «Debemos competir con ambición en estos seis partidos que quedan. Debemos fijar las bases para poner a la Real en la máxima exigencia. Es un momento histórico» que el club afronta «con dos personas muy válidas» al frente.

Hizo hincapié en «dar un empujón» a la Real para llevarla «adonde se merece», de la mano de valores «innegociables» como «la autoexigencia, el compromiso y el esfuerzo. Nos viene una generación por detrás extraordinaria. Lo tenemos que hacer».

Para ello, confía «muchísimo» en la cantera. «La comparo con la década de los años 70, en la que también hubo grandísimos jugadores. ¿Esto significa que vamos a ganar títulos? No. Debemos saber construir un equipo que merezca ganar, ganar y ganar. Para eso necesitamos crear una infraestructura en Zubieta que lleve al equipo hasta ahí. Hemos entregado el testigo a jóvenes capacitados. Habría sido un error histórico pensar que esos jóvenes no existían, decirle a David (Zurutuza) que vamos a tener jugadores de 28 o 29 años para estar más cerca de ganar».

«Acertar con los fichajes»

Aunque recordó las bajas de «jugadores importantes cuando estaban en su mejor momento en la segunda vuelta», como Illarramendi, Zurutuza o Januzaj, y que ni Asier Garitano ni Imanol «apenas» han podido «repetir una alineación», consideró que, en pleno relevo generacional, «estar alrededor del puesto diez mirando a Europa es ilusionante de cara al futuro». La obligación debe ser «construir un equipo para que la Real pueda llegar hasta donde estos jugadores jóvenes nos dicen que pueden llegar».

No quiso aventurar nada sobre si en verano «va a haber cambio de cromos o no». Pero dijo que «no es un problema de fichajes jóvenes, sino de acertar con ellos».

Pese a que se le insistió en el futuro a medio plazo, Aperribay quiso circunscribirse «al corto plato», a los seis partidos que restan. El primero, el domingo en el Camp Nou, donde la Real no gana desde la campaña 1990-91. «El año pasado perdimos 1-0, pero competimos. Debemos ir a competir e intentar ganar».

«Nos queda mucho por hacer por nuestra afición», concluyó.

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