Real Sociedad

Anoeta, en el sprint final

Este martes los operarios izaron la 'malla espacial' de la cubierta. / Foto: UNANUE / Vídeo: AINHOA MÚGICA

Quedan ya menos de dos meses para que la Real reciba al Atlético de Madrid en la cuarta jornada de Liga y el estadio empieza a ponerse de gala. Se levanta la primera parte de la malla espacial sobre la tribuna Norte, que tiene su anillo inferior terminado a falta de colocar los asientos

Beñat Arnaiz
BEÑAT ARNAIZ

Ha empezado la cuenta atrás para que el remodelado Anoeta acoja por primera vez un partido de la Real Sociedad. Será en menos de dos meses, el fin de semana del 15 de septiembre -LaLiga no ha anunciado aún la fecha ni la hora del encuentro-, cuando el Atlético de Madrid visite el estadio realista y sea el primer visitante en la historia del reformado campo de fútbol, con 39.500 localidades.

Ayer se dio un paso más en el proceso de la obra y se colocó la malla espacial blanca, que va desde el arco de hormigón que los trabajadores están a punto de finalizar a la cercha que se colocó el verano pasado. La primera parte de la malla la colocaron en el córner más cercano al Xanti, en la parte superior de la tribuna Norte. El anillo inferior del fondo que está levantándose ya está finalizado, con escaleras incluidas, a falta de que se coloquen los asientos de lo que será la grada familiar.

A lo que las localidades se refiere, también hay novedades en el decorado y la imagen que proyectará el tiro de cámara de las televisiones cuando el campo esté vacío. Si en el anillo superior de la tribuna Este los asientos de color blanco dibujan en grande la palabra 'Real Sociedad', los operarios están realizando una prueba y retirando varias localidades azules del anillo inferior para posteriormente colocarlos de color blanco y que visualicen, a la altura del medio campo, el año de creación del club: 1909. Después se realizará definitivamente en el tribuna Norte.

En la tribuna Norte varios asientos blancos dibujarán en la grada el año de creación del club: 1909

Los ocupantes de los palcos ubicados en el interior del túnel vivirán momentos únicos con los jugadores

El césped va a mejor

El césped también tiene mejor aspecto. La temporada pasada la alfombra verde no tuvo el poso necesario para asentarse en el campo y causó problemas a los futbolistas. Esta vez, los jardineros llevan todo el verano trabajando en el terreno con ventiladores, lámparas y todo tipo de artilugios tecnológicos para que la hierba esté en perfectas condiciones el primer partido de la temporada. Las lámparas estaban ayer guardadas en el parking subterráneo ubicado debajo de la tribuna Aitor Zabaleta y en la que estacionará los vehículos de los aficionados que presencien los partidos en los palcos de Anoeta y el autobús del equipo rival.

Los aficionados que acuden diariamente a las oficinas del club para hacerse socios de la Real Sociedad están teniendo la oportunidad de acceder a una parte de la grada para conocer la ubicación de su localidad. Con Anoeta a sus pies, se percatan de que el graderío está tomando tan solo un color, el azul. Azul en los asientos, azul en los banquillos y azul en las vallas publicitarias que rodean el terreno de juego en el segundo anillo y la entrada de los vomitorios.

La ficha

60
días para que Anoeta acoja un partido de Liga en la jornada del 15 de septiembre. Será ante el Atlético en una fecha y hora aún por conocer.
Malla espacial:
ayer se colocó la primera parte sobre la tribuna Norte, une el arco y la cercha.
Césped:
está en un estado mucho mejor que el que mostró en anteriores visitas al estadio.
Bares y baños:
los vomitorios de la tribuna Principal, cogen forma.

El escaparate de vestuarios

Pero Anoeta no solo está engalanándose en la parte más visible de la infraestructura. Los pasillos y los vomitorios van tomando forma y estarán listos para la inauguración y el estreno liguero. El club ha aprovechado la remodelación del estadio para crear espacios de negocios para las empresas y los empresarios. Clara muestra de ello son todos los boxes que va a haber a lo largo del campo en la parte superior del primer anillo, a la sombra. Pero también hay algunos palcos que están ocultos.

Los más curiosos se encuentran en el túnel de vestuarios, aunque el lugar en el que los jugadores se congregarán antes de saltar al campo más bien se ha convertido en un escaparate. Las paredes laterales se han sustituido por unas enormes cristaleras. Dentro, un gran salón a cada lado del pasillo con mesas, sofás, una barra de bar y taburetes donde los ocupantes podrán reponer fuerzas antes y después de vivir el partido.

Imagínense la situación. Illarramendi, Oyarzabal, Willian José y Zurutuza por un lado, y Oblak, Joao Felix, Morata y Diego Costa por el otro, se dan las últimas instrucciones antes de enfilar el verde de Anoeta en la cuarta jornada de competición; el preparador físico colchonero 'el profe' Ortega realiza su habitual arenga e Imanol Alguacil reparte sus efusivos abrazos dando fuerza a sus jugadores. Mientras, los aficionados más privilegiados observan la escena tomándose un refresco con un pintxo de tortilla en la mano. Las imágenes serán muy curiosas.

Los bares y los baños de los vomitorios de la Tribuna Principal ya están construidos y cada sector tendrá su propia 'fan zone'.

La ilusión aumenta y el número de socios, también

Cuando finalice la remodelación del estadio, Anoeta tendrá un aforo máximo de 39.500 espectadores. A finales de mayo el club mostró públicamente su deseo de alcanzar la cifra de 32.000 abonados, y va camino de ello. La semana pasada la Real anunció que había sobrepasado los 31.200 carnets, y a todavía dos meses de que la competición liguera llegue a Gipuzkoa, hay margen para alcanzar e incluso superar ese número.

El 27 de mayo la Real publicó que había 29.952 socios, en la primera quincena de junio se sobrepasó la barrera de los 30.000 y en el último mes más de mil realistas se han unido a la causa. La reciente remodelación en los fondos, donde se generaron más de dos mil asientos, ha dado un empujón extra a la campaña de captación de abonados que sobre todo ha influido en los jóvenes: la media de edad de los nuevos socios no alcanza los 24 años.