Reforma de Anoeta

«El partido del 14 de septiembre se jugará en Anoeta, no habrá problema»

La cubierta del fondo norte de Anoeta se está instalando estos días, como se aprecia en la imagen de ayer. /UNANUE
La cubierta del fondo norte de Anoeta se está instalando estos días, como se aprecia en la imagen de ayer. / UNANUE

A un mes de que se dispute el encuentro ante el Atlético, Izaskun Larzabal apunta que «la tribuna norte está muy bien encaminada»

Eneko Pérez
ENEKO PÉREZ

Habrá fútbol de primer nivel el próximo 14 de septiembre, sábado, en Donostia, fecha en la que la Real Sociedad recibirá en Anoeta -renombrado para los días de partidos oficiales hasta 2025 como Reale Seguros Stadium- al Atlético de Madrid. Al contrario del año pasado, cuando hubo dudas hasta casi el último día de si se iba a celebrar o no el partido ante el Barça, en esta ocasión, «salvo hecatombe, no habrá ningún problema».

«Hay orden dentro del desorden lógico que hay en una obra como esta. Más o menos estamos cumpliendo los plazos previstos, porque en algunos ámbitos vamos muy bien y en otros, como la cubierta, tenemos que acelerar un poco más para llegar a tiempo», admitió ayer a este periódico Izaskun Larzabal, la arquitecta responsable del proyecto de remodelación del estadio. «Mañana -por hoy- vamos a colocar el último trozo de la grada alta del fondo norte, ya están colocados los soportes de los nuevos asientos, los accesos están listos, la electricidad y el tema de la iluminación están controlados... Podemos decir que la tribuna norte está muy bien encaminada», apuntó Larzabal.

Tras el accidente sufrido por uno de los trabajadores al caer de una altura de 20 metros en julio, las labores en la cubierta del fondo norte se vieron ralentizadas, y ahora hay que meter una marcha más. «Antonio -así se llama el operario- se está recuperando muy bien. Todo el mundo está poniendo de su parte, y eso es de agradecer para recuperar el terreno perdido», subrayó Larzabal.

El problema de la lluvia

Los responsables del proyecto de remodelación del recinto suelen mirar estos días con recelo al cielo donostiarra, porque la lluvia es un mal aliado en una obra de semejante calado. «Este pasado fin de semana nos ha jugado una mala pasada, cayó mucha agua. Es verdad que entra dentro de lo previsto, pero sería muy positivo que a partir de ahora, a 30 días del partido ante el Atlético, lloviera lo menos posible. Es una circunstancia que nos quita horas de trabajo, porque hay que achicar agua en algunas zonas, y ahora es fundamental aprovechar todas las horas de luz posibles para avanzar».

Por último, remarcó que «es una satisfacción enorme ver el trabajo que han hecho todos, la implicación de la gente, la ilusión que se palpa en la calle, y ver que el número de socios sigue creciendo (se ha llegado a los 32.000)». «Los objetivos eran muy altos y se están cumpliendo. A nivel profesional, tenemos el reto de terminar el proyecto bien, con la guinda final. Es importante cuidar todos los detalles».