El apoyo de la sociedad guipuzcoana

«Espero una final que se juegue con deportividad y gane la Real»

Maialen Chourraut, Teresa Errandonea, Gurutz Linazasoro y José Ramón Fernández de Barrena, que no dudaban de la victoria de la Real, pedían a los txuri-urdin «deportividad» y «responsabilidad» a la afición en la celebración

Iker Marín
IKER MARÍN

El apoyo de la sociedad guipuzcoana a la Real Sociedad fue rotundo en los días previos a la final de la Copa del Rey disputada ante el Athletic Club el 3 de abril del pasado año en Sevilla. Representantes de todos los sectores del territorio dejaron patente en DV que Gipuzkoa confiaba en la victoria realista. Muy pocos fueron los que dudaron de que el equipo de Imanol Alguacil fuera a ganar la partida al de Marcelino García Toral. Entre ellos, desde luego, no estaban ninguno de los cuatro protagonistas que vistieron en la previa la camiseta conmemorativa del partido y que posaron para este medio con ella para hablar de la final. Maialen Chourraut, Teresa Errandonea, Gurutz Linazasoro y José Ramón Fernández de Barrena apostaron a ganador, visto el resultado final.

Hasta cierto punto fue premonitorio lo que dijo en los días previos a la final la piragüista de aguas bravas Maialen Chourraut. Si bien no acertó con el resultado final del partido, sí con la victoria txuri-urdin, solicitó a ambos equipos una final «que se juegue con deportividad. En la que se pueda aplaudir al vencedor y al vencido por su esfuerzo». Y en ese sentido, acertó. El final del partido fue, sobre todo, deportivo. Con los jugadores de ambos equipos abrazados y la imagen final de Iker Muniain, capitán del Athletic, aplaudiendo con señorío a la Real.

Otra deportista de élite, como es la atleta Teresa Errandonea, pedía a los jugadores de la Real «disfrutar de cada minuto de esta final tan esperada. Sé lo duro que es estar esperando una cita deportiva se ha pospuesto por la pandemia». El beasaindarra Mikel Ayestaran, corresponsal de DV en Jerusalén que en la actualidad cubre sobre el terreno la guerra en Ucrania, es un ferviente seguidor txuri-urdin, al igual que su mujer Aloña y sus hijos Ane y Telmo. Los cuatro enviaban desde Oriente Medio sus ánimos a Imanol Alguacil y los suyos, seguros de que el título de Copa recalaría en Gipuzkoa.

El director general de Uvesco, José Ramón Fernández de Barrena, acertó al definir aquellos días previos como jornadas de «tensión y nervios» y el presidente ejecutivo de ViveBiotech, Gurutz Linazasoro, pidió «responsabilidad. La final y la celebración en casa, sin aglomeraciones», algo que la sociedad guipuzcoana cumplió a rajatabla.