Kubo es uno de los tres fichajes realistas que han despertado ilusión en la afición. / jm. lópez

LaLiga 2022/2023 Ambiciosa apuesta por acercarse a los grandes de la Liga

Los fichajes de Cho, Brais y Kubo unida a la confianza en Pacheco, Sola, Turrientes y Navarro dotan a Imanol de una plantilla como para dar un salto de calidad en esta temporada

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La Real Sociedad ha pujado fuerte este verano por seguir subiendo peldaños en la Liga. Aún quedan dos semanas para que se cierre el mercado y ya lleva invertidos 31 millones en los fichajes de Brais (14), Cho (11) y Kubo (6), una cantidad desconocida por estos lares que refleja la ambición con la que se ha tomado su propósito de seguir creciendo sin perder, eso sí, sus señas de identidad en estos años: buen fútbol, cantera y juventud.

El club ha entendido en el último decenio que su capacidad para forjar talento en su academia también puede ser utilizada para moldearlo con jóvenes de otras procedencias que sean captados antes de su explosión. Proyectos de excelentes futbolistas reclutados cuando aún tienen precios de mercado acordes a las posibilidades económicas de una Real que no puede competir en la bolsa de fichajes de tú a tú con entidades como el Sevilla o el Villarreal, sin contar con los tres grandes de siempre: Real Madrid, Barcelona y Atlético.

En este contexto se sitúan las contrataciones de Cho y Kubo, dos atacantes con el suficiente presente para estar en la plantilla pero con un futuro prometedor por mucho que el japonés ya lleve tres años en Primera División a sus 21 años. Serían apuestas similares a la de Isak en 2019 o incluso a la de Merino en 2018, cuando llegó a Zubieta con 22 años para arrancar su primera experiencia en la Liga. Hoy en día ambos son dos piezas claves en el esquema de Imanol.

Diferente es el caso de Brais Méndez, internacional absoluto y seguramente el mejor jugador del Celta en los últimos años con permiso de Iago Aspas. Uno de los fichajes del campeonato que demuestra que mientras la mayoría de clubes sufren para cuadrar sus cuentas y tienen que vender para subsistir -caso del Sevilla con Diego Carlos y Koundé, la Real dispone de la suficiente fortaleza como para invertir en su crecimiento.

La aportación del Sanse

Pero sería un error circunscribir solo los refuerzos a estos tres nombres, porque varios de los que llegan desde el Sanse lo hacen con muy buena pinta. Haber tenido al filial en Segunda se ha traducido en el rejuvenecimiento de la plantilla. Pacheco, que ya estaba arriba, toma dorsal del primer equipo y parece estar listo para luchar por la titularidad. Sola peleará cara a cara con Gorosabel y Turrientes será una alternativa más en las dos primeras alturas del centro del campo. A Urko y Olasagasti también se les quiere mantener en la dinámica de grupo, Robert Navarro ha sido de los más destacados este verano en tres cuartos y Karrikaburu ha demostrado, después de hacer 11 goles en Segunda, que puede complementar a Isak y Carlos Fernández en la delantera.

Para hacer hueco a todos ha habido que buscar acomodo fuera a Zaldua y Guridi, traspasar a Portu dos años antes del vencimiento de su contrato para recuperar el 30% de los 10 millones que costó en 2019 y optar por no renovar a Januzaj. Además, Rafinha y Sorloth concluían sus cesiones el 30 de junio y Monreal ha colgado las botas a los 36 años después de estar una campaña en blanco por una grave lesión en el cartílago de su rodilla.

Las claves

  • A disfrutar El fichaje de Brais y el ascenso de Turrientes dotan a la Real de uno de los mejores centro del campo de la Liga

  • A vigilar La lesión de Oyarzabal, la inactividad de Fernández y Barrenetxea, y la juventud de Cho y Kubo alumbran alguna duda en el ataque

Así las cosas, la Real presenta un bloque más joven pero más compacto, ya que todos parecen en condiciones de luchar por la titularidad. En la portería Remiro, renovado hasta 2027, afronta su cuarta campaña como uno de los mejores porteros del campeonato. La defensa no sufre grandes cambios, más allá de la entrada de Sola por Zaldua, aunque es una línea que puede crecer por la progresión de Le Normand y la llegada de Pacheco, sin olvidar a dos buenos seguros como Aritz y Zubeldia.

Pocos equipos tienen mejor centro del campo que la Real con los Zubimendi, Merino, Silva, Brais, Illarramendi, Turrientes y compañía, futbolistas que someterán a los rivales con balón en la zona en la que se desequilibran los partidos. Más dudas hay en la delantera, en buena medida porque Carlos Fernández y Barrenetxea salen de lesión, Oyarzabal no estará listo hasta 2023 y Cho y Kubo tienen que aterrizar. Isak es la única certeza ahora mismo aunque venga de una temporada en la que rindió por debajo de su nivel.

Europa League y la Copa

A pesar de todo, el objetivo de la Real es seguir en la pelea de los puestos europeos con rivales como el Betis o el Villarreal y acercarse a un Sevilla que, para reinventarse, volverá a confiar en la habilidad de Monchi en el mercado. Tampoco habrá que perder de vista a un Athletic que mantiene el bloque y ha apostado por una garantía como Valverde para ilusionar a los suyos, ni al Valencia, inmerso en una gran crisis económica pero que siempre reúne a buenos jugadores. Real Madrid y Barcelona, varios peldaños por encima del resto, son los grandes candidatos a pelear por el título con permiso de un Atlético que quiere aguantar ahí.

Al margen de la Liga, ilusionante se presenta el reto europeo después de la experiencia de los dos últimos años que debe ayudar a superar la maldita ronda de dieciseisavos. En la Copa tampoco se renuncia a nada con la máxima de Imanol de afrontar cada eliminatoria con todo y morir con las botas puestas. Así se ganó el título en la 19/20 y se estuvo cerca de entrar en semifinales el año pasado.