Sorloth, sentado en un banquillo de Zubieta. / iñigo royo

Real Sociedad Alexander Sorloth: «Martin Odegaard me ha aconsejado dónde vivir y a qué restaurantes ir»

Sorloth desvela que el jugador del Arsenal «solo tenía cosas buenas para decirme» sobre la Real y San Sebastián

Imanol Troyano
IMANOL TROYANO

Alexander Sorloth ha llenado el vacío que dejó Martin Odegaard en la 'cuadrilla' que formaba junto con Isak y Januzaj. El noruego disfruta de Donostia y ya ha encontrado un cine donde ver películas en inglés, aunque desea aprender castellano rápido.

–¿Cómo se está adaptando a Donostia?

–Una de mis actividades favoritas es salir a comer fuera. San Sebastián tiene una oferta fantástica de restaurantes y ya he podido ir a algunos con mi novia. La segunda cosa que me gusta mucho hacer es ir a ver películas al cine, justo ahora he encontrado una sala que proyecta pelis en inglés, así que aprovecharé para ir al cine.

–¿Vive solo?

–Sí, básicamente. Mi novia estudia en Noruega y vive allí, pero viene cuando tiene tiempo libre, una semana al mes.

–¿Habla algo de castellano?

–Lo intento. Quiero aprender el idioma. Pienso que es una lengua muy bonita y la puedes utilizar en muchos países. Mi objetivo es poder hablarlo pronto, pero de momento puedo entender algo.

–¿Le gusta practicar otro deporte aparte del fútbol?

–En verano suelo jugar a tenis y también juego algo de pádel. El pádel se ha hecho muy popular en Noruega el último año y cada vez lo juega más gente en mi país, pero mi deporte favorito fuera del fútbol es el tenis.

«De pequeño no encajaba bien las derrotas y me enfadaba mucho, pero mi padre siempre insistió en que nunca me rindiera»

–¿Con quién ha entablado más amistad en el vestuario?

–Con Isak y Januzaj. Hablan muy bien inglés y tampoco son de aquí. Isak es muy buena persona y Januzaj, muy divertido.

–¿Un amigo en el mundo del fútbol?

–Tengo muchas amistades, tanto en la selección como en otros equipos, pero quizás mi mejor amigo sea Anders Trondsen del Trabzonspor, nos conocemos desde los quince años.

–Su padre también fue futbolista profesional, ¿le da algún tipo de consejo sobre su juego?

–No muchos ya. Sí que lo hacía cuando era más joven, cuando tenía 16-17 años, hablábamos mucho de fútbol, pero a partir de entonces tuve grandes entrenadores en el Rosenborg. Sí que es verdad que cuando tenía 12 años tuvimos discusiones porque era muy emocional. No encajaba bien las derrotas y me enfadaba mucho. Una de las mayores lecciones que me dio fue que siempre diera el 100% y nunca me rindiera. Nunca me ha insistido demasiado en asuntos técnicos sobre el juego.

–En su presentación comentó que no había hablado con Odegaard antes de firmar, ¿ha podido hacerlo ya?

–Sí, hablé con él durante el anterior parón internacional. Solo tenía cosas buenas para decirme sobre el club. Me dio buenos consejos sobre dónde vivir y a qué restaurantes ir (sonríe). Hablamos más sobre San Sebastián y las cosas ajenas al fútbol.