Ryan y Sorloth, en una imagen de archivo en el estadio del Mónaco / MORQUECHO

Real Sociedad

Alexander Sorloth ya está en Donostia

El noruego ha aterrizado esta mañana y llega a la Real en calidad de cedido, sin coste y sin opción de compra

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA

Alexander Sorloth ya está en Donostia para reforzar el ataque de la Real un año más. El noruego ha aterrizado esta mañana en un vuelo privado y descansa ya en la capital guipuzcoana. No se espera que hoy pase el reconocimiento médico aunque tiene un día por delante para hacerlo ya que la Real descansa mañana y la intención es incorporarlo cuanto antes a la dinámica de entrenamientos, con toda probabilidad en la sesión del martes por la mañana en Zubieta. Sorloth llega en calidad de cedido del Leipzig, sin coste y sin opción de compra, ya que el club alemán se quiere guardar la posibilidad de rescatarlo en caso de que mantenga en Donostia la progresión que lució la pasada temporada, con partidos notables al final de la temporada.

Este periódico ya informó hace doce días de que la Real no le perdía la pista. En cuanto se lesionó Carlos Fernández para dos meses su nombre fue puesto sobre la mesa a la espera de tomar una decisión definitiva. Antes había que reflexionar sobre la composición global de la plantilla y si, efectivamente, era una prioridad reforzar la delantera por el percance del sevillano. La decisión se ha tomado en las últimas horas y Sorloth ha podido viajar en cuanto a recibido la confirmación del Leipzig, que no le ha convocado para el partido de la Bundesliga que tenía este sábado.

El corpulento delantero no tendrá dificultades de adaptación ya que conoce el contexto deportivo y humano que se va a encontrar en Zubieta. Tanto Imanol como Olabe y sus compañeros acabaron encantados con su aportación al equipo y él también estuvo muy a gusto en la Real.

Rendimiento inmediato

Imanol ve una ventaja contar con un futbolista que no necesita adaptarse al equipo a la Liga ni al país porque tiene un año de experiencia a sus espaldas. Es verdad que la pasada campaña le costó jugar al principio porque el sistema de 1-4-3-3 solo admitía un delantero centro y entonces Isak estaba por delante. Y en una de sus primeras apariciones se lesionó en Granada y tuvo que estar tres semanas parado. Pero no es menos cierto que poco a poco fue a más y antes de navidades hizo tres goles importantes. El primero fue en el Wanda Metropolitano, donde jugó con Isak formando pareja en el ataque, y valió para sumar un punto (2-2). El segundo fue ante el Sturm Graz (1-1) en el Reale Arena y también sirvió para puntuar. Y el tercero, ante el PSV, fue la guinda a una gran goleada 3-0 con la que el conjunto blanquiazul rubricó su continuidad en la Europa League y el pase a dieciseisavos de final.

Ya en enero su mejor partido fue contra el Atlético (2-0) en Copa. Después de que Januzaj abriera el marcador anotó el gol de la tranquilidad al aprovechar una asistencia de Oyarzabal para batir en la salida a Oblak. En esta competición ya había marcado anteriormente contra el modesto Panadería Pulido, la única víctima débil de sus zarpazos, pues hasta entonces todos los había conseguido en partidos importantes.

Sin lugar a dudas su explosión llegó cuando Imanol decidió cambiar de dibujo y pasar a jugar en 1-4-4-2 en rombo en los dos últimos meses de la temporada tras las lesiones de Oyarzabal y Barrenetxea que le habían dejado sin extremos. Ahí su concurso con Isak ya no era excluyente y los dos se sabían superiores a los centrales rivales, lo que les cargaba de confianza en sus posibilidades y daba el dominio del centro del campo a la Real con sus peloteros.

Sus goles contra el Elche (1-2) y el Rayo Vallecano (1-1) en Vallecas significaron cuatro puntos vitales en la carrera por Europa y después abrió el camino de la victoria contra el Cádiz (3-0) en Anoeta.