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Goles jóvenes, una sólida tradición en la Real Sociedad

Roberto Olabe, Alexander Isak y Jokin Aperribay, ayer en Zubieta. / ARIZMENDI

Los 19 años de Isak acentúan una política de fichajes de delanteros que ha dado buenos resultados al club: adelantarse. De los grandes arietes extranjeros de la historia, solo tenía más de 24 años cuando llegó el primero, John Aldridge (31)

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Hay algo que Alexander Isak no va a aportar a la Real Sociedad: experiencia. Tiene 19 años. El club blanquiazul acentúa un perfil de fichaje que le ha dado resultados en la historia, el de delanteros jóvenes por los que adelanta su apuesta antes de que confirmen su verdadera talla y esté en el escaparate de los equipos con dinero.

De los cuatro mejores delanteros extranjeros que han vestido la camiseta blanquiazul en la historia moderna, el club solo fichó a uno mayor de 24 años. El primero de todos, John Aldridge, que llegó a Atotxa con 31 y una carrera hecha. Era 1989.

Meho Kodro firmó por la Real Sociedad en 1991 y tenía 24 años. Era un verdadero desconocido que venía de la Liga yugoslava, del Velez Mostar. Darko Kovacevic llegó en 1996, con 22. Eran otros tiempos, y la Real tampoco tenía una necesidad acuciante de arriesgar tanto. Solo había dos extranjeros por equipo y podía aspirar a una franja del mercado bastante alta. Así llegaron internacionales consagrados como Oceano y Carlos Xavier.

Hoy, las cosas son distintas. Sin apenas límites, los cuarenta mejores extranjeros los tienen solo entre Madrid y Barcelona, con sus plantillas interminables. Antes de la Real Sociedad fichan Atlético, Valencia, Sevilla... Para cuando le llega el turno al club blanquiazul, el extranjero disponible en el mercado abierto es el cien de la lista de la Liga, no Karpin.

Pero aquella gestión del conocimiento funcionó y dejó huella en el club, aunque no siempre se haya seguido ese camino, precisamente. En la época contemporánea, la Real Sociedad volvió a su apuesta por un joven sin consolidar y de perspectivas inciertas. Carlos Vela llegó en 2011. Tenía 23 años y había jugado en cuatro equipos en Europa. Se convirtió en uno de los mejores fichajes del club, uno de los cinco mejores extranjeros de la historia junto a Kovacevic, Kodro, Karpin y Aldridge. De los cinco, solo el de Liverpool aportó a su llegada experiencia además de goles.

En la época más reciente, la Real Sociedad también ha buscado goles jóvenes. En 2013 llegó el suizo Haris Seferovic, con 21 años. No triunfó pero dejó detalles de su clase. Sigue siendo internacional y es el nueve de un grande como el Benfica. Ha sido el máximo goleador en Portugal, con 27 goles y 27 años. La experiencia le ha mejorado, o eso parece. Más mayor era cuando firmó Alfred Finnbogason, con 25 años. Tenía más recorrido pero no le sirvió. Fue una decepción total, pese a haber sido pichichi en Holanda.

Experiencia

Los 22 años de Kovacevic, los 23 de Vela, los 24 de Kodro... Son pocos pero la Real redobla su apuesta por la frescura del gol con Isak. Es casi un juvenil con sus 19 primaveras, pero no es menos cierto que ya ha le han fichado dos clubes con aspiraciones de dos de las cinco grandes ligas de Europa, el Borussia Dortmund y la Real Sociedad, y es internacional con Suecia -que no es Brasil pero es un equipo solvente y competitivo- desde que tenía 17 años. Ha vestido seis veces la camiseta de su país.

Cuando una plantilla, como la de la Real Sociedad, es joven, es natural que el público pida experiencia, con lo que no extraña la precaución con la que algunos sectores acogen la llegada de Isak.

Sin embargo, los hechos demuestran que lo que marca la diferencia no es la experiencia sino la calidad. Los dos mejores realistas de la temporada han sido Oyarzabal y Zubeldia (22 años los dos). Pese a su evolución de los últimos meses, no ha habido mejor Rulli que el primero. Llegó con 22. Y la ilusión esta temporada ha corrido a cargo de Aihen Muñoz (21) y Ander Barrenetxea, ante quien Isak es todo un veterano. El donostiarra tiene 17 años.