Fichaje

Álex Remiro jugará en la Real Sociedad

Álex Remiro, en un partido de pretemporada con el Athletic en Ausburgo./JUAN ECHEVERRÍA
Álex Remiro, en un partido de pretemporada con el Athletic en Ausburgo. / JUAN ECHEVERRÍA

El portero navarro de 24 años ha decidido fichar por el club blanquiazul y llegará libre después de concluir su contrato con el Athletic | El acuerdo entre ambas partes está ultimado y se ha perfilado tras el 1 de enero, cuando la normativa autoriza a negociar a los jugadores que acaban contrato

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDOSAN SEBASTIÁN.

Álex Remiro jugará en la Real. El portero navarro, de 24 años, abandonará la disciplina del Athletic a final de temporada, cuando vence su contrato, y se incorporará a la plantilla realista. Después de meses de comentarios sobre su futuro, lo que era un secreto a voces se acabará concretando así, una vez que el futbolista ya ha dado luz verde a su representante para que cierre un acuerdo definitivo con la entidad de Anoeta.

La Real se decidió a abrir contactos oficiales con Remiro a partir del 1 de enero, fecha tras la que los jugadores que terminan contrato pueden negociar con cualquier equipo. Esas conversaciones, como se esperaba, se han concretado en un acuerdo que se confirmará oficialmente al término de la temporada. Jokin Aperribay ha querido ser respetuoso con los tiempos del futbolista, con el Athletic -con el que las relaciones han mejorado tras el cambio de directiva en Ibaigane- y con la normativa que impide negociar con jugadores con contrato antes del 1 de enero del año en que vence.

Nació en Cascante, el 24 de marzo de 1995
Tiene 24 años.
Altura y peso
1,92 metros y 79 kilos.
Trayectoria
C. D. Basconia (2012-2014). Bilbao Athletic (2014-2016). Athletic Club (2016-2019). Cesiones: Levante (2016) y Huesca (2017/18).
Esta temporada
No ha jugado.
Internacional
sub 18 y sub 19. Con la selección sub 21 fue convocado en cinco ocasiones entre 2015 y 2016, sin llegar a debutar.

No es ningún secreto que el meta de Cascante figuraba en la lista de futuribles de la Real desde hace meses. Tampoco, que la Real era un destino deseado por Remiro. Sin embargo, la delicada situación del portero en el Athletic aconsejaba prudencia por ambas partes. En Lezama desde juveniles, su papel en el organigrama de la primera plantilla rojiblanca no estaba muy claro y esa incertidumbre ha pesado mucho en la decisión del futbolista.

Tras una exitosa cesión al Huesca la pasada temporada -su suplente fue Ander Bardají, cedido por la Real y hoy traspasado al Fuenlabrada de Segunda B-, Remiro volvió en verano a Lezama como tercer portero, tras Kepa Arrizabalaga y Iago Herrerín. Tenía un contrato con cifras acordes a ese puesto en el escalafón de la portería de San Mamés. No obstante, trasladó a su entorno que no le gustó que el club no tuviera una conversación con él sobre sus planes de futuro.

En pretemporada Kepa se marchó al Chelsea -donde está brillando- y Herrerín se lesionó. Así que, de golpe, pasó de número tres a potencial número uno. El Athletic le comunicó que podría ser titular, pero que antes debía volver a renovar con unas condiciones ajustadas a su nueva posición. Es decir, mucho más dinero. Pero Remiro, con la perspectiva de acabar contrato en junio, dijo que no. Berizzo -entonces, entrenador del Athletic- le mandó a la grada por orden de la directiva de Josu Urrutia y puso a jugar al alavés Unai Simón, que cedió su puesto a Herrerín en cuanto se recuperó.

Ya con esa desconfianza desde pretemporada, Remiro no aceptó bien verse apartado del equipo y maduró su decisión, tomada meses antes, de abandonar el Athletic. La Real estaba al corriente de esta situación, aunque en aquel momento no podía establecer contactos oficiales con el futbolista para interesarse por su futuro. Nada impedía, en cambio, al club blanquiazul preparar el terreno para activar la operación en su momento, si se daba el caso.

Luz verde al representante

Es lo que ha sucedido ahora, hasta el punto de que se puede dar por hecho su futuro fichaje por la Real, salvo giro de 180 grados de la situación. De hecho, el futbolista ha dado luz verde a su representante para cerrar el trato y el acuerdo con su agente está ultimado. Solo faltaría que el jugador diera el visto bueno definitivo y estampe su firma en el nuevo contrato. A menos de un mes para el final de la Liga, no hay urgencia para escenificar ese acuerdo.

Tras su exitosa cesión al Huesca regresó a Lezama con Kepa y Herrerín por delante

Decidió salir del Athletic, la Real supo de su buena disposición para fichar y respetó los tiempos

La llegada del navarro aboca al club a elegir entre Rulli y Moyá para la próxima temporada

La Real tampoco quiere forzar un movimiento que pudiera generar tensión con Ibaigane, en una operación que el Athletic tiene descontada. Su nuevo presidente, Aitor Elizegi, dijo el 26 marzo 2019, que la decisión de su todavía portero es firme: «No sé si Remiro irá a la Real o al Espanyol y, además, no me preocupa. Lo que sé es que no quiere estar en el Athletic. Remiro tiene que mirar por sus intereses».

Elizegi no buscó la tensión con la Real, lo que confirma que es una operación asumida en ambos extremos de la autopista: «Espero que si Jokin Aperribay se ha dirigido a Remiro lo haya hecho en los términos que marcan la ley y el fair-play».

Portería inestable

Se da la circunstancia de que Álex Remiro fichará por la Real y, en primera instancia, se encontrará con una situación pendiente de aclarar en la portería. Si el verano pasado regresó a Lezama y se encontró con Kepa Arrizabalaga y Iago Herrerín, en unos meses aterrizará en Zubieta, donde le esperan Rulli y Moyá. Al menos, por ahora.

Con la llegada del navarro, la portería realista volverá contar con un hombre de casa, formado en el fútbol vasco. No sería exagerado suponer que su fichaje pondría al club en la tesitura de tener que dar salida a uno de sus dos porteros. El análisis de los técnicos, probablemente, también habrá evolucionado en los últimos meses. Las últimas jornadas de la temporada pasada Rulli, de 26 años, parecía amortizado por su juego errático. El titular era Moyá, de 34 años, que esta temporada también tuvo que sustituir al argentino en las primeras jornadas.

Sin embargo, Rulli recuperó el puesto en el Bernabéu por lesión del balear y el portero que salió aquel día y sigue en la portería hoy fue uno totalmente distinto al que tuvo que ser sustituido unos meses antes. Un meta de potencial nivel internacional.

Esa transformación habrá obligado a los técnicos -previsiblemente- a actualizar sus informes evaluatorios, lo que abre algunas interrogaciones sobre el futuro inmediato.

Dadas las circunstancias, Rulli estaría en mejor posición para seguir en la Real que Moyá. El argentino es titular y tiene mucho más recorrido por delante. El balear, que ha sufrido algunos problemas físicos a lo largo de la temporada, que no han pasado desapercibidos en las oficinas de Zubieta, es un futbolista para cubrir necesidades inmediatas, como ha hecho desde que llegó a la Real, con profesionalidad acreditada y acierto siempre que ha tenido que defender la portería.

Remiro tiene 24 años y su fichaje indica que el club planea darle la portería a medio plazo. Mientras tanto, podría competir con Rulli, que tiene un potencial de mercado importante. El argentino, sin embargo, ha inquietado a la Real en casi todas las ventanas de mercado veraniego desde que llegó al club y ha coqueteado con su marcha varias veces, otro factor que se tiene en cuenta en los análisis de los técnicos. Remiro llegará con el reto de dar estabilidad a la portería realista.

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