Cho y Brais Méndez atienden a los aficionados este lunes en Zubieta. / Jose Mari López

La afición de la Real, ilusionada con el equipo

Los txuri-urdines desplazados a Zubieta han podido disfrutar de los suyos en el entrenamiento a puerta abierta

IKER VALVERDE Y NAROA GARAYALDE

La Real es mucho más que Gipuzkoa. Damián Moreno ha venido desde Cádiz de vacaciones expresamente a ver el entrenamiento porque su hijo, también Damián, «es muy de la Real». Es entrenador y «le encanta Alguacil». Muy a su pesar, no pudo llegar para presenciar el primer amistoso de la Real en el Reale Arena, en el que los guipuzcoanos cayeron ante el Toulouse.

El gaditano se congratula que uno de los pupilos del oriotarra juegue ahora en su equipo. « No he podido ver mucho a Zaldua, aunque creo que es buen lateral«, dice aludiendo al nuevo fichaje del Cádiz. Para la primera jornada tendrá pelea en casa. Damián hijo «defenderá a la Real» y Damián padre irá con el conjunto gaditano.

Zigor y su hijo Ibon han venido desde Añorga para alentar a los jugadores. Ambos son socios desde hace alrededor de un año y esperan con ansia la vuelta de la competición al Reale Arena, aunque ya estuvieron presentes en el amistoso del pasado sábado. A Zigor le gustó el equipo, pese a que «cara a portería le faltó claridad». Tiene ganas de ver a Cho, al que dice que «le hace falta coger confianza» para llegar a mostrar su mejor versión.

A Zubieta han acudido aficionados de todos los rincones del territorio. Gorka y su hijo Iker son azpeitiarras. «Ayer vimos en el Diario Vasco que era a puerta abierta y nos hemos decidido a venir», comenta el aita. Todavía no son socios, pero tienen la idea dea bonarse en un futuro, ya que ahora mismo hay lista de espera. Les «ilusiona» la Real y a Iker le ha gustado «mucho» el fichaje de Cho.

Pese al sol y al calor, la centena de aficionados que han acudido a Zubieta, algunos con abanicos para sacudirse el bochorno, han podido disfrutar de sus ídolos. Se ha podido observar la exigencia de Imanol y las bromas de Isak, que ha vuelto muy fino de vacaciones.