Real Sociedad

Radiografía de la cantera de la Real Sociedad

Los jugadores del Sanse, durante un entrenamiento en Zubieta. / LUSA
Los jugadores del Sanse, durante un entrenamiento en Zubieta. / LUSA

La gran campaña del Sanse demuestra la competitividad del jugador de la factoría txuri-urdin | Entre el filial, la Real Sociedad C y los equipos juveniles hay una decena de promesas que garantizan el relevo en el primer equipo en los próximos años

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La brillante temporada completada por el Sanse confirma el buen momento que atraviesa desde hace años la cantera de Zubieta. Esta campaña las buenas noticias se han sucedido, con los títulos conseguidos por el equipo de la Real Sociedad de Liga Vasca cadete y del Liga Nacional juvenil por delante del Athletic. Sin olvidar que la Real Sociedad C ha tenido opciones de entrar en el playoff de ascenso a Segunda B hasta el final, cuando en años anteriores había peleado por salvar la categoría, y que el División de Honor juvenil eliminó en octavos de la Copa del Rey al Sporting, subcampeón absoluto de la categoría tras perder en la final por el título de Liga contra el Atlético.

Los éxitos colectivos no son el objetivo principal de un club de cantera que busca la formación de talentos individuales que aportar al primer equipo. Pero sí demuestran que el trabajo que se realiza en las categorías inferiores es notable, porque la alta competitividad es una de las señas de identidad de los futbolistas que surgen de Zubieta.

No es casualidad que en los últimos nueve años, los que lleva el Consejo de Aperribay en el cargo, hayan surgido valores de la talla de los Griezmann, Illarramendi, Oyarzabal y Odriozola, todos ellos internacionales, sin olvidar que el jugador vasco con mejor palmarés de la historia, Xabi Alonso, también lleva el label de calidad de la cantera txuri-urdin.

La experiencia de hace 12 años

El éxito conseguido ahora por el filial con la clasificación para las eliminatorias de ascenso a Segunda recuerda al logrado en 2006 por aquel equipo que se quedó a las puertas de la división de plata tras caer en el tiempo de descuento ante el Las Palmas. Con el paso de los años aquellos chavales serían el germen del renacimiento de este club, al que subieron a Primera División y llevaron hasta la Champions. Fue el caso de los Carlos Martínez, Mikel González, Zurutuza, Estrada, Elustondo, Agirretxe y compañía. Porque de aquel grupo no todos hicieron carrera en la Real Sociedad. Díaz de Cerio, Xabi Castillo y Aritz Borda ficharon por el Athletic en 2009, el portero Mikel Saizar se estrenaría en Primera División con el Córdoba en 2014 y Manu García es el actual capitán del Alavés. Toño Ramírez también pertenecía a aquel equipo, aunque regresó a Donostia hace dos veranos después de salir del club.

Encuesta

Ahora la situación no es la misma que entonces, cuando hasta 13 jugadores llegarían a debutar en Primera. En el curso 05/06 tres juveniles jugaban regularmente en el filial -Agirretxe, Estrada y Elustondo- y el promedio de edad era de 19 años. El Sanse actual es mayor, de hecho el once titular promedia 22 años. Como referencia, el capitán Kako Sanz es de la misma generación (1993) que Llorente o Juanmi, para que se hagan una idea.

Algo comprensible cuando cinco jugadores del filial de la pasada campaña dieron el salto al primer equipo, casos de Odriozola, Kevin, Zubeldia, Bautista y Guridi. Y otro chaval como Oyarzabal, con 21 años recién cumplidos, acumula ya a sus espaldas dos campañas y media en la máxima categoría.

Conviene tener presente esta circunstancia a la hora de valorar cuántos de estos chavales que han luchado por subir a Segunda tienen posibilidades de hacer carrera en la Real Sociedad. Porque la realidad dictaminará que muchos de ellos tendrán que buscarse la vida lejos de Zubieta, como Eneko Jauregi, máximo goleador del Sanse en la primera vuelta y que salió en invierno para jugar en el Córdoba de Segunda. Y eso que solo tiene 21 años. Llegar a Primera no es nada sencillo ni jugar en Segunda tampoco, porque el de Muxika solo ha podido jugar minutos sueltos en diez partidos, ninguno de titular. Y eso que vinieron a buscarle. Ahora mismo hay un puñado de jugadores que están llamando a las puertas del primer equipo. Al menos para realizar la pretemporada.

Varios chavales interesantes

Martín Merquelanz (Irun, 1995) es uno de ellos, a pesar de la grave lesión de rodilla que le ha mantenido la segunda vuelta parado. Este fino atacante zurdo estaba llamado a ocupar desde enero la plaza dejada en el plantel por Carlos Vela tras su marcha a Los Ángeles para ejercitarse diariamente a las órdenes de Eusebio y tener la ocasión de debutar arriba. Su evolución en los últimos años ha sido importante y en los 18 partidos que ha jugado esta temporada hizo cinco goles y fue el máximo asistente. Puede jugar tanto por fuera como por dentro, ya que dispone de un buen regate y de visión de juego para asociarse en juego combinativo. Destaca por los desplazamientos de balón, así como por la ejecución de la estrategia.

Luca Sangalli (Donostia, 1995) es un todocampista, uno de esos jugadores del centro del campo que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Ha jugado de pivote, volante, mediapunta e incluso echado a una banda de falso extremo. No es muy alto -mide 1,67- pero sí bastante fuerte -pesa 74 kilos-, lo que le permite rebañar cualquier balón dividido. Posee un tren inferior brutal y un centro de gravedad bajo, lo que le convierte en un cañón en los primeros metros. Su gol al Racing hace un mes puso Zubieta patas arriba. En su contra juega que no es un especialista en una posición determinada y que no llama la atención por sus cualidades técnicas, pero física, táctica y mentalmente es muy fuerte. Es uno de esos futbolistas diferentes al que si se le da una oportunidad la puede aprovechar.

Más sobre la cantera realista

Andoni Gorosabel (Arrasate, 1996) ya sabe lo que es jugar con la Real Sociedad. Lo hizo para dar descanso a Odriozola en algunos partidos con Eusebio. Y cumplió con nota. Es fuerte, va bien de cabeza y tiene correa tanto para cubrir la banda como para buscar opciones por dentro. No se pone nervioso en el último tercio del campo para dar el último pase o centrar.

En la misma posición de lateral derecho está Álex Sola (Donostia, 1999), un juvenil que ha jugado 24 partidos con el Sanse este curso por los compromisos de Gorosabel arriba y que es internacional en las categorías inferiores. Sobresale por su velocidad y poder de desborde, ya que hasta hace un par de años era extremo, pero se aplica bastante bien en labores defensivas. Por su juventud es un futbolista que tiene mucho margen de progresión todavía.

En el centro del campo Ander Gorostidi (Tolosa, 1996) es el que más llama la atención por su talento, aunque las lesiones no le han dejado explotar hasta el momento. Así, este año solo ha podido jugar ocho partidos de titular, pero tiene condiciones para llegar alto. Futbolista espigado -mide 1,85- y elegante, se asemejaría por su juego a Zurutuza, por esa pausa y naturalidad que demuestra con el balón, aunque con más llegada. Puede ser un buen interior o mediapunta, aunque le falta tener continuidad un año para sacar todo lo que lleva dentro.

Además de estos cinco nombres también está el de Eneko Capilla (Donostia, 1995), aunque con el recorrido que tiene por detrás ya no puede considerarse una promesa. Debutó con la Real Sociedad en Primera División hace tres años con David Moyes en un encuentro ante el Levante en Anoeta y dos semanas más tarde también jugó contra el Granada. En el curso 16/17 jugó en el Calderón, de donde salió lesionado en el tobillo tras una dura entrada de Augusto. El año pasado militó en el Numancia de Segunda a las órdenes de Arrasate, donde jugó 33 partidos, 14 de ellos como titular. De este regresó al Sanse, donde ha sido el mejor del filial. Es un futbolista muy técnico, que lleva el balón cosido al pie y que le gusta manejarse por zonas interiores. Destaca por su visión de juego y calidad en el pase.

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