Real Sociedad

Igor Zubeldia: «Me confundiría si pensara que no tengo nada que aprender con 20 años»

Igor Zubeldia posa en las instalaciones de Zubieta. Hoy está en disposición de debutar con la sub 21./UNANUE
Igor Zubeldia posa en las instalaciones de Zubieta. Hoy está en disposición de debutar con la sub 21. / UNANUE
Igor Zubeldia, jugador de la Real Sociedad

«Hace nada veía a un jugador de la Real por la calle y me daba la vuelta. Hoy comparto vestuario con ellos y soy feliz», confiesa el azkoitiarra

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

Sin la tensión de la competición, el parón de Liga nos permite saber qué pasa por la cabeza de Igor Zubeldia (Azkoitia, 1997) en ésta su primera temporada como miembro de pleno derecho del primer equipo de la Real. El canterano podría debutar hoy con la sub 21 en el partido clasificatorio para el Europeo que les mide a Islandia en Murcia a las 19.30 horas (Cuatro). «Aquí, como en la Real, también hay mucha competencia en mi puesto y jugar está caro. Ojalá se concrete bien ante Islandia o ante Eslovaquia el martes que viene. Todo lo que venga será bienvenido porque esto es un premio que ni siquiera podía imaginar hace nada», advierte.

- El que sí jugará hoy es su compañero Mikel Oyarzabal.

- Supongo que sí porque está que se sale. Comparto habitación con él, le veo enchufado, así que estamos como en casa. El ambiente es muy bueno en el grupo, estamos a gusto. Entre entrenamiento y entrenamiento, el poco tiempo libre que tenemos lo pasamos jugando a las cartas, a la pocha. Hemos hecho cuadrilla de cartas con Iñigo Córdoba y Unai Simón, del Athletic, con Pablo Maffeo, del Girona, y con Fabián Ruiz, del Betis. Por ahora a los de la Real no se nos ha dado mal, aunque ya se sabe que el que saca pecho... (risas). Mikel se ha traído la Nintendo y también jugamos alguna partida al FIFA y al Mario karts. Por suerte ya pasé la novatada en la anterior concentración, en la que me estrenaba. A mí me tocó bailar.

- Supongo que se disfruta más en la selección cuando las cosas marchan bien en la Real.

- Que Odriozola, Illarra, Mikel y yo estemos con la selección significa que el equipo funciona. Solo hemos perdido en Getafe desde que jugamos en Vitoria, hemos reducido el número de goles encajados y el equipo está en una posición clasificatoria en Liga más próxima a lo que se espera. En Europa estamos bien situados y en la Copa lo tenemos bien encarrilado.

- ¿Qué pasó en esas jornadas en las que el equipo encajó goles con tanta facilidad?

- Que quizás pensamos más en atacar que en defender. Por suerte lo hemos corregido a tiempo, hemos trabajado en ello, y ya no encajamos tan fácil. Desde Mendizorrotza solo hemos recibido cuatro goles: uno del Espanyol, dos del Getafe y uno del Eibar. En los córners ya no subimos tantos a rematar, los laterales se lo piensan dos veces al subir la banda...

- ¿Qué ha aportado usted en esta mejora en un puesto clave como el suyo?

- Le he dado muchas vueltas a la cabeza y he tratado de evitar que el equipo se descosa, que pierda al equilibrio. En Getafe, por ejemplo, no estuve bien en la segunda parte. Debí darle pausa al equipo y control de balón, estuve incómodo y lo pagamos. Acabo de llegar al primer equipo y siento que todavía hay días en los que no estoy todo lo fino que me gustaría. Puede que me falte confianza por momentos o al menos mostrarme como soy yo. Supongo que es normal en los recién llegados a Primera, eso es lo que me dicen, pero yo me rebelo ante eso. Soy perfeccionista y siempre quiero hacerlo bien porque esto es fútbol profesional y no se admiten despistes. Mi objetivo es ganarme minutos en el campo, lograr una cierta regularidad para ir madurando y seguir dando pasos adelante.

- (Hace un breve receso)

- Siempre pienso que he podido hacer un poco más en los partidos. Es raro que me conforme con lo que he hecho, siempre quiero mejorar. A mi entender es la única forma de crecer. Estaría confundido si con veinte años como tengo pensara que no tengo nada más que aprender. Por suerte estoy en un vestuario en el que cada día se aprende algo.

- ¿En qué debe dar un paso más?

- Tengo que ganar más confianza para tirar ese pase que tengo en la cabeza, pero que quizás no me atrevo a dar porque juego en una posición en la que un error se paga caro. Sé que antes o después lo haré. El míster me dice que esté tranquilo, que juegue como yo sé, pero todavía es cierto que me cuesta tirar para arriba. Con todo, me encuentro a gusto en el campo. Llegará el día en el que haga más cambios de orientación en largo, el día en el que salte líneas con regularidad... Los pesos pesados del vestuario me dicen que este proceso es normal. Por el momento trato de no complicarme, de guardar el sitio y fallar lo menos posible. Tampoco me está yendo mal, ¿no?

- Si me pregunta, le confesaré que está respondiendo con nota para ser su primera temporada.

- Es que hace nada yo veía un jugador de la Real por la calle y me daba la vuelta. Me decía para mí mismo que quería ser como ellos. Y mira dónde estoy. Ahora comparto vestuario con ellos, soy feliz; soy yo el que firmo autógrafos en lugar de pedirlos. Se me hace raro, tanto que sigo tratando de hacer dos firmas iguales, sigo buscando una que me identifique (ríe). Hoy mis amigos se eligen al Zubeldia virtual en los videojuegos y me regañan cuando en el 'Comunio' no sumo muchos puntos. Y hasta salgo en los cromos... Ahora empiezo a conceder entrevistas y tengo que confesar que me pongo más nervioso que cuando juego. Supongo que eso también lo da la experiencia.

- ¿Se ve muchos años en la Real?

- ¿Dónde hay que firmar? Estoy donde quiero estar y ojalá durante muchos años. Yo soñaba con vestir una vez la camiseta de la Real así que...

«El equipo ha llegado al parón en una situación clasificatoria en Liga más próxima a lo que se espera»

«Puede que me falte confianza por momentos o mostrarme como soy, pero trabajo para conseguirlo»

«Recuerdo que la envergadura de Zaza, el delantero del Valencia, me las hizo pasar canutas»

- ¿Ha acusado en el apartado físico el paso de Segunda B a Primera?

- Es obvio que en Primera se juega a un ritmo mucho más alto, pero no he percibido un mayor desgaste físico. Llego bien al minuto noventa de los partidos. Por esa parte no estoy acusando mucho cambio aunque en momentos puntuales hay jugadores de los equipos rivales que me han exigido más. Recuerdo que la envergadura de Zaza, el delantero del Valencia, me las hizo pasar canutas. Ese día jugué de central y no era fácil ganarle el sitio y los duelos por alto. En la posición de pivote, por el momento, no me he encontrado inferior en ese apartado. También tengo la suerte de que Xabi Prieto, Illarra y compañía me animan constantemente en el transcurso de los partidos y eso se nota mucho. Me dicen que haga lo que sé y lo haga fácil.

- ¿Qué aprende de Illarramendi?

- Todo. Es una gozada verle jugar, cómo consigue que el equipo no se rompa, lo mismo juega en largo que en corto... Si él está al nivel que puede, sé que los minutos para mí serán menos, pero, sinceramente, no es lo que más me importa. Claro que quiero jugar cuantos más minutos mejor, pero sé cuál es mi papel. Mi objetivo es entrenarme al máximo cada día y estar preparado siempre para poder jugar.

- Pugnan por un puesto pero Eusebio tiene tanta confianza en usted que ha movido a Illarramendi al puesto de Zurutuza cuando éste ha estado lesionado y usted ha jugado de pivote.

- Es cierto. Somos compatibles, pero también digo que Illarra puede jugar hasta de delantero. El mérito es suyo.

- Si no hay lesiones de por medio, ¿es inamovible el trío Illarramendi-Prieto-Zurutuza?

- Los resultados dicen que se entienden a las mil maravillas. En la temporada pasada dieron un nivel altísimo, todos pudimos ver hasta dónde llegó el equipo y en ésta tampoco es fácil hacerse un sitio cuando los tres están bien, pero insisto en que no me rindo. Como se suele decir, todos saldremos ganando cuantos más jugadores estemos preparados.

- ¿Por qué le ha costado al equipo ganar tanto en Liga en Anoeta? ¿Les han cogido el truco?

- Todos los equipos nos conocemos al dedillo y es normal que los visitantes ataquen nuestras supuestas debilidades como hacemos nosotros con ellos. ¿Nos han cogido el truco? Nuestro objetivo tiene que ser mejorar cada día, dar una vuelta de tuerca más a nuestro juego para tapar nuestras posibles carencias y atacar las del rival. Si algo nos ha recordado esta racha sin ganar en casa en Liga es que no nos podemos estancar porque el que se echa a dormir lo acaba pagando en una categoría como ésta. Los partidos ante el Vardar y el Eibar han servido para recuperar las buenas sensaciones en Anoeta. En el vestuario sabemos que cualquier objetivo pasa por hacernos fuertes en casa con el plus que supone siempre hacer feliz al aficionado. En esos dos partidos se ha visto jugar al equipo a buen nivel, la gente se lo ha pasado bien y hemos demostrado que el equipo tiene ganas y ambición.

- ¿Han llegado a tener dudas?

- Cuando pierdes, sea en la categoría que sea, siempre surge alguna, te preguntas qué estás haciendo mal, pero prefiero ver la botella medio llena: si damos nuestro nivel, con la plantilla que tenemos, estaremos mucho más cerca de la victoria. Es lo que tenemos que conseguir para evitar posibles disgustos a los aficionados. Por suerte hay jugadores experimentado en el vestuario que en momentos difíciles siempre tienen algo que decir.

- ¿Por qué sufre la Real cuando los rivales juegan con dos puntas?

- Ha habido situaciones puntuales en las que hemos podido tener algún problema, pero tampoco generalizaría. Cuando el rival nos juega así yo me suelo situar entre los dos centrales para hacer la salida de tres y tampoco creo que se haya hecho mal. Como es obvio, en esos momentos en que hay uno menos de nuestro equipo en el centro del campo hay que tener cuidado, hay que estar alerta. Si no nos presionan, tratamos de conservar cada uno nuestro sitio.

- ¿Hasta dónde puede llegar este equipo en la Europa League?

- Lo primero es clasificarse, pasar esta fase de grupos, si puede ser en primera posición, mucho mejor. Por el momento no he querido mirar los rivales a los que nos podríamos medir en dieciseisavos de final porque todo pasa por hacer nosotros los deberes. Iremos a ganar al campo del Rosenborg y afrontaremos con la misma mentalidad el último ante el Zenit en el que ojalá ya estemos clasificados.

- ¿Y en la Liga?

- Será difícil repetir lo del año pasado pero no es imposible. Hemos llegado al parón bien colocados, con confianza después de ganar al Eibar, y todavía queda mucha tela por cortar.

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