Vorágine de goles y de disgustos

La Real ya es el tercer equipo que más goles recibe de la Liga. Nada o poco ha cambiado en la zaga desde la primera jornada

Ramos y Canales. /ALTERPHOTOS
Ramos y Canales. / ALTERPHOTOS
IMANOL LIZASOAIN

No comenzó bien el día para los equipos humildes. Permítanme meter a la Real en este saco de equipos. Por lo menos a lo largo de esta presente campaña. Griezmann marcaba en La Rosaleda en el segundo 39 para hundir al Málaga en el abismo. Lucas Vázquez hacía lo propio diez segundos más tarde que el internacional francés. Más de noventa minutos a remolque.

Eusebio llegaba al Santiago Bernabéu con una baja más que sensible. Su máximo goleador, Willian José, se quedaba en casa por una fractura en su pie izquierdo. Adiós al ataque txuri-urdin durante todo el encuentro. No fue mala la idea de poner a Juanmi de falso nueve para buscar las espaldas de los centrales, pero ni espaldas ni torsos ni nada. Keylor tuvo una de las noches más tranquilas que se le recuerdan. Cero tiros a puerta durante la primera mitad.

Sorprende ver como los blanquiazules se mantuvieron fieles a su estilo. Tocar y tocar. Cuando la Real perdía por dos goles a cero, dejó destellos con un par de buenas salidas de balón, pero sin llegar a crear peligro al área merengue. No tiene alternativas Eusebio. La plantilla no sabe parapetarse en su zona defensiva y montar una rápida contra. Bien es cierto que ayer carecía de un referente arriba capaz de bajar el esférico y dar aire al equipo, pero no es excusa.

La defensa. Ahí se encuentra el verdadero problema de este equipo. Probablemente, si cualquiera de ustedes visualizan el primer partido de Liga y el de ayer en el Bernabéu, apenas encuentren diferencias en la zaga. El equipo defiende en multitud de ocasiones en estático y en inferioridad númerica. Concede metros al atacante rival y por ahí llegan muchísimos goles. Acuérdense del gol de Samu Castillejo en Villarreal. Iñigo le dio metros y metros hasta que dentro del área se sacó un gran disparo. Ayer, en el primer tanto del encuentro, Aritz también le dejó algún que otro metro a Cristiano para sacar un gran centro. En el gol de Toni Kross más de lo mismo. El Madrid se vuelca al ataque y la Real le espera atrás. Nadie sale al corte. Nadie defiende. Tras el partido en la capital, la Real ya es el tercer equipo que más goles recibe del campeonato (45). Así es imposible sumar.

Muy pocos, por no decir nadie, confiaba en sacar algún punto del Bernabéu. Yo confiaba en sacar un puntito aprovechando la mala dinámica del Madrid. Pero este año no estamos para muchas alegrías. Mejor nos centramos en el partido del próximo jueves ante el Salzburgo. Una magnífica vía de escape para salir de esta vorágine de desilusiones.

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