Real Sociedad

Una vida entera de azul y blanco

Historia. Juan José Ramos y Ramón Sistiaga, socios número 1 y 2 de la Real, respectivamente, no dejaron de bromear durante la entrevista con este periódico./USOZ
Historia. Juan José Ramos y Ramón Sistiaga, socios número 1 y 2 de la Real, respectivamente, no dejaron de bromear durante la entrevista con este periódico. / USOZ

José Juan Ramos y Ramón Sistiaga, socios 1 y 2 de la Real Sociedad, tras más de 70 años detrás de su equipo. Crecieron con el 'equipo ascensor', alcanzaron la madurez con la Real campeona y ahora desean que los jugadores sigan jugando igual de bien

IMANOL TROYANOSAN SEBASTIÁN.

No se conocían aunque llevan más de 70 años frecuentando el mismo lugar cada quince días. Uno es de la calle Larramendi en el centro de Donostia y el otro del paseo Colón (Berginham) en Gros. Son dos donostiarras de pro e hinchas de la Real como los que más. Y esta no es una frase hecha, porque José Juan Ramos y Ramón Sistiaga son los socios número 1 y 2 respectivamente del conjunto txuri-urdin.

Nadie en estos momentos lleva más años como abonado blanquiazul que ellos, aunque esta circunstancia la descubrieron hace poco más de un mes. Fue el mismo presidente realista, Jokin Aperribay, quien se encargó de entregar en mano los carnés con los números 1 y 2 a los protagonistas en sus mismas viviendas.

José Juan Ramos nació en 1929, en el mismo año en el que dio comienzo la Liga, y es socio de la Real desde 1939. «Me hizo socio mi padre por aprobar el examen de ingreso a Bachillerato», cuenta.

Ramón Sistiaga, cinco años más joven que José Juan, es abonado desde el 41. «Me inscribió una prima para que le acompañara al fútbol y ella pudiera encontrarse con el novio. Iba de paquete», relata entre risas. Sistiaga conserva como auténticos tesoros los carnés que ha utilizado a lo largo de la historia. Para la entrevista saca de sus bolsillos un trozo de cartulina con su nombre e indica la temporada 46/47. Especifica, también, que su precio mensual es de 4,10 pesetas.

Además de en los precios de los abonos, mucho ha cambiado el fútbol desde que acudieran por primera vez a ver al equipo de sus amores a Atotxa. Entonces, como recuerda Ramón, «los partidos empezaban a las 15.30 horas. No había luz artificial. Había pocas opciones para divertirse en aquellos tiempos. En los pueblos había frontones que servían para jugar a pelota y montar bailes en las fiestas. Nosotros, éramos de la Real».

En San Sebastián, además de frontones, existía Atotxa, del que guardan unos recuerdos imborrables. «En Atotxa hay unas vivencias que eran la monda. Es increíble lo que llovía, y con el campo de agua hasta el cuello, encima lo regaban». José Juan añade que «cuando venía el Madrid, los jugadores de la Real realizaban el calentamiento previo en el córner donde iba a jugar Gento y esa zona se llenaba de barro hasta arriba. La Real jugaba mejor cuando estaba el campo embarrado. Ahora se mide hasta la altura de la hierba». José Juan, reconoce, eso sí, que «ahora se juega más al fútbol» y que la Real Sociedad «lo hace muy bien» en el campo.

«El famoso 14-2 al Valladolid»

Las primeras tardes de esta pareja realzale en el campo de Duque de Mandas están ligadas para siempre al 'equipo ascensor'. Entre 1941 y 1949, en el margen de ocho años, la Real descendió tres veces y subió otras cuatro. En este periodo José Juan no se olvida de una visita del Valladolid en 1941 cuando el club blanquiazul militaba en Segunda. «Fue muy famoso ese 14-2 que le metimos, ese partido se jugó entre semana, porque se había suspendido por la nieve. El primer tiempo acabó 7-1 y el segundo también de la misma manera», recapitula con una memoria prodigiosa. «Aquí he visto jugar al Ceuta, a la Leonesa, a equipos que ya ni existen», dice, y tampoco se olvida de los «gambeteos» de los jugadores argentinos del Newell's Old Boys y San Lorenzo de Almagro, que también visitaron la capital guipuzcoana.

Socio número 1

José Juan Ramos
Su padre le hizo socio en 1939 por aprobar el examen de ingreso a Bachillerato.
Nacido en Donostia, el 9 de abril de 1929
Vive en la calle Larramendi en el Centro.

Socio número 2

Ramón Sistiaga
Su primer abono lo recibe de manos de su prima, en 1941.
Natural de Gros, primero del Paseo Colón, luego de Bermingham
Nace el 2 de agosto de 1934.

Estos dos seguidores fueron cultivando su pasión por la Real durante años de penurias deportivas. No se atisbaba demasiada grandeza en un equipo que acostumbraba a finalizar en la segunda mitad de la tabla. Por eso, no es de extrañar que José Juan señale el ascenso de Puertollano (1967) como uno de sus momentos más recordados. «El recibimiento a los jugadores fue famosísimo y se celebró una fiesta por todo lo alto». No era para menos.

Ramón, por su parte, se salta una década y destaca el derbi ante el Athletic en el que Iribar y Kortabarria entraron en el terreno de juego con la ikurrina. «Aquello fue muy emotivo y además la Real ganó 5-0». La celebración fue doble aquel día.

Años más tarde se produciría lo que nunca hubieran imaginado ver: la Real, campeona de Liga. Aquel brillante episodio de la centenaria historia txuri-urdin la vivieron en San Sebastián como dos sufridores más. «Lo pasé fatal», confiesa Ramón. «Estaba escuchando el partido por la radio en casa y tuve que marcharme a la calle porque estaba negro. Entré en un bar de la calle Zabaleta y la Real seguía perdiendo 2-1. Volví a casa de nuevo desesperado y puse la radio. Entonces marcó Zamora y bajé a la calle otra vez como un loco». Uno se puede imaginar los nervios que vivió este veterano socio tan solo escuchando su relato.

Con el obispo Jacinto Argalla

José Juan, en cambio, siguió el acontecimiento, ya no partido, en el paseo de los Fueros, donde estaba antiguamente la sede de la Real. «Escuchábamos lo que pasaba por la radio, como todos. Dábamos vueltas para arriba y para abajo. Éramos seis amigos y el entonces obispo de la ciudad, Jacinto Argalla, que era muy de la Real». No se olvida del salto de alegría que pegó Argalla cuando el árbitro pitó el final. Quien sí que acompañó al equipo hasta Gijón fue su mujer, Mari Carmen. «Pasé un rato malísimo, casi me da un infarto. Pensaba en no volver más al fútbol. Empezó a llover y la charanga había parado de tocar. El Madrid iba a ganar la Liga, pero entonces...». Marcó Zamora y cambió la historia de la Real. También la de José Juan y Ramón.

«La Real jugaba mejor cuando el campo estaba embarrado. Ahora se mide hasta la altura de la hierba»

«En Atotxa he visto jugar a Newell's, San Lorenzo de Almagro, Ceuta... y a equipos que ya ni existen»

«Mi hice socio gracias a mi prima, ella quería que le acompañara al fútbol para ver a su novio»

«Los jóvenes que no han visto a la Real ganar un título tienen fácil solución, comprarse un vídeo»

Pocas cosas se les escapan a estos dos realistas de honor, ni siquiera los jugadores que formaban el once del Valencia en la década de los cuarenta. «Eizaguirre, Álvaro, Juan Ramón, Pasieguito, Igoa, Epi... Yo los Reyes Godos no me los sabía, pero las alineaciones de los equipos de fútbol, todas», bromea José Juan. Y en la alineación de la Real de todos los tiempos, los jugadores del equipo campeón conforman el once predilecto. Aunque también salen a relucir nombres como los de Sebas Ontoria, Epi, José Mari Castivia... Evitan, eso sí, hacer comparaciones entre jugadores de la actualidad y del pasado. «¿Era mejor Epi que Oyarzabal? Son cosas distintas. Era otro fútbol», justifica José Juan, que si tuviera que elegir a un miembro de la plantilla de hoy en día escogería a Xabi Prieto. Ramón, en cambio, se decanta por Illarramendi e Iñigo Martínez.

Los socios 1 y 2 de la Real Sociedad ya lo han visto todo a cerca del equipo de sus amores, por eso no piden nada a los jugadores. Sus deseos son austeros, «que sigan defendiendo los colores igual de bien que lo están haciendo ahora». No les preocupa no volver a ver a los suyos levantar un trofeo, algo que las últimas generaciones ansían. «A los jóvenes seguidores que no han visto ganar un título a la Real les diría que tienen fácil solución. Comprarse un vídeo para ver aquellos partidos de los ochenta», apunta con sorna Ramón. No hay ejercicio más placentero para él y para José Juan que recordar la historia de su equipo del corazón, del que «nunca nos dimos de baja, ni todas las veces que bajó a Segunda», proclaman orgullosos los socios más antiguos.

Homenaje en Anoeta

Juan José Ramos y Ramón Sisitiaga vivieron un momento de lo más emotivo en el comienzo de esta temporada. Junto a José Ignacio Salaverria, 75 años de socio (número 3); y José Joaquín Arroniz, 75 años de socio (número 4) fueron homenajeados por el club. El presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, quiso tener un pequeño detalle por ser los socios que más tiempo llevan ligado a la entidad realista. «Son cuatro los realzales los que llevan más de 75 años como socios de la Real Sociedad. Se hicieron abonados al inicio de la década de los 40 y su fidelidad no ha tenido resquicio alguno durante tres cuartos de siglo», aseguraron desde el club.

Los cuatro fueron invitados al palco para presenciar el partido ante el Villarreal, en el que la Real cuajó un partidazo y ganó 3-0. Asimismo, en vísperas del partido, el presidente les entregó en mano a estos cuatros socios su nuevo carnet. Aperribay les visitó en sus domicilios y no pudo sino «admirar su amor por la Real y agradecerles su pasión incondicional».

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