Vela, el quinto beatle

Carlos Vela ha sido un artista contradictorio, sin pasión por el fútbol pero con unos números de gran figura

Todo el staff realista, con Vela antes del partido del Sevilla. / Arizmendi
Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

En el verano de 2011, Jokin Aperribay intentó que Marcelo Bielsa fuera el entrenador de la Real Sociedad. Mantuvieron una serie irrepetible de conversaciones, en las que las peticiones, los informes y las opiniones del argentino causaron pavor en la planta noble de Anoeta. No en el presidente, dispuesto a lidiar con el rosarino y convencerle, pero sí en su círculo más cercano. Aún debe de estar en algún cajón de Anoeta su lista de bajas. Bielsa se fue al Athletic, pero dejó dos cosas. Una frase que fue un error monumental: «Demasiados lunes tristes». Y un nombre: Carlos Vela.

La Real Sociedad contrató al mexicano e hizo uno de los grandes fichajes de su historia.

Vela pertenece a la estirpe de los artistas y, entre ellos, a la de los más puros. Sin embargo, su obra resulta contradictoria. El delantero de Cancún ha confesado abiertamente que el fútbol no es una de sus pasiones. Y, sin embargo, desde ese desapasionamiento ha alcanzado unos números propios del futbolista obsesivo con su trabajo, del fanático del éxito. Ha disputado 250 partidos con la Real y ha marcado 73 goles. Esas cifras le hacen tocar la puerta del top 5 de los mejores fichajes del club.

Seguramente, ese sea su sitio en la mitología de la Real: ser el quinto Beatle. Ese calificativo es un honor, reservado a los talentos puros. Recibía ese apelativo George Best, tan famoso como Lennon, McCartney, George Harrison y Ringo Starr. La estrella del Manchester United fue el primer futbolista que se convirtió en un ídolo de masas, en un icono pop. También en la historia del fútbolí se le otorga esa posición única. Están Pelé, Maradona, Di Stéfano y Cruyff. Luego él.

Amante de la buena vida como el norirlandés, Carlos Vela es el George Best de la Real. Después de los cuatro grandes, Darko Kovacevic, John Aldridge, Meho Kodro y Valery Karpin, el mexicano reclama su puesto. ¿Merece entrar en el top 5 de los mejores fichajes extranjeros de la historia de la Real?

Vela fue grande, el mejor futbolista de la Liga solo detrás de Messi y Cristiano.

Los números hablan en su favor, los dos últimos años, en su contra. Solo Carlos Xavier podría aspirar con todas las de la ley a ocupar ese quinto asiento. Quizá Nihat pudiera reclamarlo porque su recuerdo está fresco. Sin embargo, el gol del miércoles al Sevilla termina por decantar la balanza a favor de Vela, con un final de película antes de subirse en un avión rumbo al mismísimo Hollywood.

Este gol ha sido un final de western crepuscular, donde el héroe se redime de un camino de decadencia y melancolía con un recordatorio de lo que fue, de toda su grandeza.

Porque Vela fue grande, el mejor futbolista de la Liga solo detrás de Messi y Cristiano. Hubo un tiempo en que hacía cosas que solo estaban a su alcance y durante casi cinco años fue el termómetro de la Real. Si Vela estaba bien, la Real arrollaba a cualquiera. Si no, sufría. Su influencia fue absoluta y su incidencia en el juego, determinante. Pocos futbolistas han tenido la capacidad de provocar pánico en el rival como lo hacía el mejor Vela.

Su gran obra

Como a todos los artistas, al de Cancún se le recordará por su gran obra. Sin temor a exagerar, se puede decir que solo hubo un momento en que se vio al mejor Vela. Fue en aquella eliminatoria previa de la Champions ante el Olympique de Lyon. Quería jugar la Liga de Campeones y se encargó en persona de que la Real se clasificase, con su gol maradoniano en Anoeta. Un poeta como él podría haberse retirado ahí mismo.

El mexicano tiene razón cuando reclama su protagonismo en el trayecto que en sus seis años y medio ha hecho la Real desde luchar por no bajar a que Europa sea el pasillo de casa. Pero no lo ha hecho solo.

En realidad, Carlos Vela no es el jugador más importante que ha tenido esta nueva Real resurgida desde el infierno. Ese honor corresponde en exclusiva y de forma indiscutible a Antoine Griezmann.

El mexicano fue su cómplice y su sintonía llevó la felicidad pura a las gradas de Anoeta. El francés simbolizó la regeneración del club y el nacimiento de la nueva Real del siglo XXI, algo distinto a todo lo anterior. Griezmann solo compite en el libro de oro del realismo con el equipo campeón. Vela está a otra altura, un peldaño por debajo. El mexicano fue capaz de levantar la bandera tras la marcha de Griezmann y ponerse al frente del equipo, pero su entusiasmo y su ambición no tuvieron tan largo aliento como el de su amigo, que se apresta a dar el gran salto de su carrera a más tardar el próximo verano.

Los datos

Segundo
jugador extranjero con más partidos en la Real (250), detrás de Darko Kovacevic (286)
Seis
millones pagará el Los Ángeles FC por el traspaso de Vela, que tendrá un sueldo de siete millones por cada una de las cuatro temporadas por las que ha firmado.

De hecho, los últimos dos años son el relato de un progresivo paso atrás de Vela en el equipo, que ha servido para confirmar una máxima que en la Real es ley: la cantera es la vara de medir de todas las cosas. Griezmann, Prieto, Agirretxe, Zurutuza, Illarramendi, Iñigo Martínez y Oyarzabal han sido la columna vertebral del equipo. Vela les debe mucho. Su juego ligero no habría encajado igual en cualquier otro equipo, sin la calidad y los principios que emanan de Zubieta.

Siempre, la mejor Real ha coincidido con grandes generaciones de su cantera. Darko Kovacevic, el fichaje extranjero más importante de la historia del club, no se entendería sin Javi de Pedro. Ni Karpin sin Xabi Alonso y Aranburu. Ni Nihat. Ni Kodro sin tantos otros, ni Carlos Xavier... Vela tiene motivos para estar agradecido al club. No solo le ha firmado unos contratos espectaculares en lo económico, le ha rodeado de grandes futbolistas. Lo notará ahora, aunque está por ver con qué ambiciones viaja a Los Ángeles.

Universo propio

En los años gloriosos, la personalidad fuera de lo común del delantero mexicano quedó de manifiesto en toda su dimensión. Hay un universo Vela propio. Su fútbol era más grande que la Real y le llovían las ofertas. Podía pedir lo que quisiera, que se lo iban a dar. Y él no se quería ir. No le apetecía dar el salto al gran fútbol, a la pelea por los grandes trofeos, a la jungla de la súper élite, a las intrigas, traiciones y luchas de poder de los clubes más lujosos. Uno como él que iba a equipo por año, de repente no se quería mover. Quería quedarse en la Real porque estaba a gusto, tranquilo y podía olvidarse del fútbol, que en realidad solo le gusta como juego. Ha formado una familia en Donostia.

La Real recupera unos inverosímiles seis millones de euros por un jugador más que amortizado

Después, cuando llegó la decadencia (a partir de su lesión de menisco en 2015 en el Bernabéu), enredó para marcharse. Cuando las ofertas ya no eran buenas, forzó para salir casi a cualquier lado. No es la forma de funcionar del futbolista habitual, más bien la opuesta.

Todo en Vela tiene ese aire contradictorio. A veces parece un jugador poco dado al esfuerzo y al compromiso, pero se cuentan con los dedos de la mano los entrenamientos a los que ha faltado sin que mediase una lesión grave (hace dos años debió acudir a una clínica estadounidense para tratarse la rodilla ‘buena’). Y en cuanto al compromiso, ha estado en la Real seis temporadas y media.

Muy buenos contratos

La despedida de Vela fue teatral porque no se correspondió con el momento que atravesaba. En eso, el mexicano también tiene motivos para estar agradecido a la Real, que nunca le ha discutido su consideración de gran estrella, pese a su rendimiento en el campo. Ha tenido crédito casi ilimitado.

La Real hizo un esfuerzo tremendo para hacerse con el 100% del pase del jugador y siempre tuvo grandes contratos. Pero la decadencia era tan evidente que ambas partes decidieron que era el momento de separarse. La Real recupera unos inverosímiles seis millones de euros por un jugador más que amortizado, sí, pero también imposible de sustituir. El próximo gran extranjero de la Real será otra cosa. Vela es irrepetible.

Cuatro grandes exjugadores de la Real extranjeros hablan de Vela

Meho Kodro 1991-1995 «Ha entrado en la historia de la Real, ha marcado esta época»

«Muchas veces pensamos en lo que podría haber hecho Vela, pero ha sido muy importante en la Real, ha marcado esta nueva época, esta nueva Real. Ha sido protagonista y la gente le recordará con mucho cariño. Ha entrado en la historia de la Real. Le tengo en mucha estima. Creo que sí está a nuestra altura, los números de partidos y goles hablan por sí mismos. Ha sido un jugador que invitaba al equívoco. Por su forma de correr parece que no está pero ese es el peligro de los grandes jugadores. Con Griezmann formó una de las mejores parejas de la historia de la Real. En los últimos veinte años pocos se pueden poner a su altura. Para entender por qué no ha hecho más, hace falta entenderle a él. Si aceptas una parte de él, tienes que aceptar la otra. El fútbol no es su pasión y para hacer más necesitas tener esa pasión, pero ha hecho grandes cosas en la Real».

Darko Kovacevic 1996-1999 y 2001-2007 «Vela da un plus, ala Real tienen que venir extranjeros así»

«Carlos Vela es de los jugadores que te dan un plus, muy bueno. A la Real tienen que venir extranjeros que den la talla -ha dicho el serbio en varias ocasiones-. Parecía que Vela me iba a pasar en número de partidos con la Real, pero no será así. Para mí es un orgullo ser el extranjero que más partidos ha jugado con la Real, pero por otra parte me gustaría que alguno me pase algún día, porque significaría que ha triunfado tanto o más que yo y eso sería muy bueno para la Real. Siempre he dicho que la Real es un club ideal para que triunfe un futbolista extranjero».

John Aldridge 1989-1991 «Ir a la MLS supone bajar el nivel, creo que es demasiado joven»

«Me gusta mucho Vela. Le ha dado mucho al club y eso es lo que los aficionados vascos quieren de un jugador. Va con su espíritu. Es un futbolista muy diferente a mí, que era un goleador. Esas jugadas que él hace no están a mi alcance, se ganó a los seguidores con su estilo. Me queda la duda de qué podría haber conseguido de seguir más tiempo en una Liga competitiva como esta. Me imagino que su salto a la MLS tiene que ver con lo económico, pero supone bajar el nivel en lo deportivo. Creo que va demasiado joven, sin cumplir siquiera los 30 años».

Valery Karpin 1994-1996 y 2002-2005 «Le pondría al nivel más alto, a la altura de Kodro y Kovacevic»

«Vela es uno de los mejores jugadores que han vestido la camiseta de la Real. Las cifras hablan por sí mismas. Es un futbolista muy talentoso, explosivo, técnico y vistoso para la gente. Cuando estuvo bien, estuvo bien de verdad. Marcaba goles y empujaba al equipo, al que llevó a lo más alto. Creo que podría haber dado algo más, pero últimamente no ha estado al mismo nivel. Pero hay que reconocer que ha sido un jugador muy, muy importante, de los mejores extranjeros de la historia de la Real. Yo le pondría a la altura de los más grandes. No a mi nivel, mucho más arriba. A la altura de Kovacevic y Kodro. Yo era un futbolista de otras características, de brega y de carácter, no de talento. Le veo parecido, en ese aspecto, a Nihat y a De Pedro más que a mí. Por capacidad de ataque le colocaría junto a Nihat, Meho y Darko, y por tralento, sin duda junto a Javi de Pedro».

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