Real Sociedad

La UEFA exime a la Real por los incidentes del Zenit

Un aficionado ruso se encara a agentes de la Ertzaintza en el partido ante el Zenit en Anoeta. / J.M. LÓPEZ

El expediente abierto por la asociación pone el foco en el aficionados rusos que podrían ser multados y además sancionados sin acceso a otros campos

ÁLVARO VICENTE SAN SEBASTIÁN.

Los cargos por los que la UEFA ha decidido abrir un expediente disciplinario tras el partido de Europa League entre la Real Sociedad y el Zenit deberían eximir al club txuri-urdin de toda responsabilidad por haber cumplido lo que estaba en su mano y castigar con una sanción a los aficionados del club ruso, atendiendo a precedentes similares en partidos en esta competición. La multa al Zenit podría rondar los 30.000 euros sin que pueda descartarse la posibilidad de que la UEFA, ante la reiteración de incidentes, pudiera adoptar otras medidas todavía más contundentes como la prohibición de venta de entradas a sus aficionados en próximos partidos lejos de su estadio.

Será el 22 de febrero cuando el órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA aborde este asunto, según se recoge en la nota hecha pública esta semana, con la opción siempre de los afectados de recurrir al órgano de Apelación.

El Zenit sabe que la UEFA ha puesto el foco en sus aficionados por «disparar fuegos artificiales, lanzar objetos al terreno de juego, faltar al orden dentro del estadio y provocar acciones de peligro». El informe del delegado de la UEFA presente en Anoeta el jueves 7 de este mes a partir del que se ha abierto el expediente acude al artículo 16 del reglamento de disciplina en el que se detalla que todos los clubes son responsables del comportamiento adecuado de sus seguidores, por lo que deja blanco sobre negro que es el Zenit quien deberá responder y no la Real. Solo tienen acceso al informe quienes conforman el órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA y nunca los clubes.

Los precedentes confirman que a la UEFA no le va a temblar la mano porque no quiere ni por asomo que florezcan este tipo de actitudes violentas en los campos de fútbol que acogen su competición. Los castiga con firmeza porque lo que busca es hacer de la Europa League una competición atractiva y sin riesgo para el espectador.

La posible sanción al Zenit se sumaría a la que debe cumplir todavía en el partido de vuelta de los dieciseisavos de final por la exhibición de una pancarta en apoyo a Mladic, culpable de crímenes de guerra y genocidio, en el partido de la fase de grupos que jugó ante el Vardar. La UEFA ha clausurado el graderío de los hinchas radicales del club ruso en ese partido de vuelta ante el Celtic de Glasgow que se jugará el 22 de febrero. Esta reiteración es la que ha llevado al club ruso a defenderse ahora atacando a la Real, denunciando la supuesta falta de seguridad en el estadio, el reducido número de agentes de seguridad y una Policía incapaz de sofocar altercados.

La Real pone todo de su parte

La UEFA, siempre según los precedentes y los motivos por los que acuerda abrir un expediente disciplinario, eximiría a la Real porque cumplió a rajatabla el trabajo de prevención que requiere un partido como éste de Europa League declarado de riesgo especial, en colaboración siempre con el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco. A ello se suma que no hay precedentes en Anoeta de incidentes similares a los provocados por los aficionados del Zenit y que la Real se ha mostrado siempre favorable a prevenir cualquier altercado. Es lo que hizo también en los días previos al partido ante el Zenit.

La Real denunció ante la UEFA la falta de colaboración del Zenit y la Policía rusa con la Ertzaintza y ante la posibilidad de que hubiera altercados, impulsó la celebración de una reunión de seguridad extraordinaria con responsables de la UEFA el miércoles día 6, víspera del partido. En esta reunión, el Zenit sí confirmó que no se habían vendido entradas a 35 aficionados que tienen prohibida la entrada a estadios en Rusia, pero no confirmó ni desmintió que pudieran dejarse caer por San Sebastián algunos ultras como así fue. Los representantes del Zenit, siempre según fuentes próximas a este reunión, llegaron a sentirse aludidos por ser convocados a esta cita y sí dejaron entrever que podían producirse incidentes fuera y dentro del estadio.

Es en este escenario en el que se producen las declaraciones del presidente de la Real, Jokin Aperribay, en el marco de la junta de accionistas, el pasado miércoles, cuando denunció que en el club tienen la sospecha de que fueron gentes ligadas al Zenit los que facilitaron las bengalas a sus seguidores en el interior de Anoeta.

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