Real Sociedad

Toño irrumpe tras la alargada sombra de Rulli

Once titular. Toño posa junto al resto de compañeros que jugaron de inicio ante el Lleida en el Camp d'Sports. / SANTI IGLESIAS
Once titular. Toño posa junto al resto de compañeros que jugaron de inicio ante el Lleida en el Camp d'Sports. / SANTI IGLESIAS
El seguimiento a... Toño Ramírez

El guardameta riojano, casi inédito en la primera parte, tuvo una gran intervención en el segundo periodo

AXEL GUERRA

Toño Ramírez (Logroño, 1986) cumplió en su estreno con la Real. Desde que retornó al club blanquiazul en el verano de 2016 había vivido a la sombra de Rulli y en Lleida demostró que hay portero detrás del argentino, aunque lo que seguro que más satisfecho le dejó fue acabar con la portería a cero ante el Lleida en el Camp d'Sports. No hay mejor noticia para un guardameta que no encajar.

Pasó desapercibido en la primera parte y en la segunda logró mantener la portería a cero, a pesar de los arreones del equipo catalán.

En los primeros cuarenta y cinco minutos fue un mero espectador del encuentro. Tanto, que no tuvo que hacer ninguna parada y se limitó a jugar el balón con los pies en las ocasiones que sus compañeros se apoyaban en él para iniciar el juego. En alguna ocasión, le faltó precisión, cosa que no es de extrañar después de tanto tiempo sin jugar.

Dos buenas paradas

Fue en la segunda parte cuando Toño demostró su valía. Seguro por arriba, supo imponer su envergadura (mide 1,91 metros) para despejar con los puños algún centro peligroso. Su mejor intervención llegó en el minuto 49, cuando sacó una gran mano para despejar un voleón de Valiente desde el borde del área tras un saque de esquina. El Lleida lo siguió intentando con más voluntad que acierto y Toño supo transmitir tranquilidad y solventar el trabajo hasta que finalizó el encuentro, sobre todo en algún otro tiro lejano como Jorge Félix que acertó a blocar.

El riojano ha pasado prácticamente año y medio a la sombra de Gero Rulli. La temporada pasada el de La Plata fue titular en todos los partidos que el equipo blanquiazul disputó (44) y Toño no jugó un solo minuto. Esta campaña la dinámica estaba siendo la misma. El riojano vivió los doce primeros partidos desde el banquillo. Hasta ayer, que Eusebio Sacristán le decidió dar la alternativa en la Copa ante el Lleida.

Para el guardameta de Logroño el choque en el Camp d'Sports era casi como un debut, porque hacía ocho años que no disputaba un partido oficial con la Real. Formado en Zubieta, debutó el 14 de junio de 2009 en un choque en el que Bravo estaba con su selección y Zubikarai fue expulsado. Una semana más tarde jugó ante el Elche (1-2). Fue la última vez que defendió la portería blanquiazul en un encuentro oficial.

Con el portero chileno y el de Ondarroa por delante, Toño emprendió una carrera que le llevó a jugar en Tenerife, Guadalajara, Cultural Leonesa y AEK Larnaca. Tras dos temporadas en el club chipriota, en junio de 2016 recibió la llamada de Loren para volver a Donostia y no dudó en hacer las maletas. Ahora que ha irrumpido tras la alargada sombra de Rulli, seguirá trabajando a la espera de otra oportunidad.

Noticias relacionadas

Fotos

Vídeos