Real Sociedad

Los socios de la supletoria, a la espera

El operador de cámara herido aparece tumbado tras ser derribada la valla publicitaria el domingo. / EFE

La Real Sociedad pretende dar continuidad a la grada durante la remodelación. Depende de que se encuentre una solución técnica que permita mantenerla durante la fase más crítica de los trabajos en el fondo sur del estadio

DV SAN SEBASTIÁN.

Los abonados de la Real que han sido reubicados en la grada supletoria están a la espera de que el club les transmita si van a seguir ocupando estas localidades en los próximos partidos, el primero el del domingo ante el Valencia, o deben regresar a sus asientos habituales de los que salieron obligados al ser destinados estos para ubicar a los aficionados del Rosenborg en el partido de la Europa League. Los abonados esperan que en las próximas horas la Real les comunique cuál es la decisión.

Lo más probable es que el domingo ante el Valencia puedan seguir en la grada supletoria y que sea después cuando regresen a sus localidades, porque los trabajos de derribo de la tribuna sur van a tomar velocidad de crucero y será complicado que esta grada supletoria pueda mantenerse en su ubicación durante el desarrollo de los mismos.

La previsión que ha manejado siempre Anoeta Kiroldegia es la instalación de una gran lona detrás de la portería que cubra los trabajos de demolición de la grada y posterior construcción, lo que impediría mantener esta grada supletoria. Pero el buen resultado cosechado por esta grada, con los aficionados más cerca que nunca del equipo, va a llevar a la Real a plantearse la posibilidad de dar con una nueva solución.

La pega que hay que salvar es principalmente técnica. El derribo y la construcción de la nueva grada, la sur, conllevará bajar la cota de terreno en torno a 2,5 metros, a la altura de donde se situará el césped del nuevo Anoeta, lo que obligará a buscar una solución técnica, siempre con todas las garantías de seguridad, que permita mantener la grada supletoria suspendida sobre una plataforma. En la Real son optimistas y van a trabajar para que sea así tras el buen resultado obtenido ante el Rosenborg y el Real Madrid.

El 5% del aforo para el rival

Para entender a qué obedece la instalación de esta grada, hay que remontarse a las exigencias que marca UEFA en sus partidos de la Europa League, en los que el club local debe reservar un aforo mínimo de un 5% para las aficiones rivales. Al estar Anoeta en obras con su aforo reducido, la Real vio en esta grada supletoria una salida provisional para reubicar a los abonados de la puerta 9 que se verían afectados al estar sus localidades en la zona visitante. La grada solo sería utilizada en el partido de la Europa League pero, después del buen resultado cosechado y al estar todavía los trabajos de remodelación en su primera fase, la Real optó por mantenerla también en el partido ante el Real Madrid, siempre con el visto bueno de los comisarios de la UEFA, primero, y de la Dirección de Juegos y Espectáculos del Gobierno Vasco, después.

Lo normal es que tras el partido ante el Valencia los abonados regresen a sus localidades a la espera de que consiga una solución técnica que permita volver a instalar la grada suspendida. A partir del 1 de octubre, cuando se juegue ante el Betis, las empresas constructoras encargadas de la remodelación aprovecharán que hasta el 2 de noviembre, cuando recibirá al Vardar, no hay más partido que el del Espanyol, el 22 de octubre, para entrar de lleno en la demolición.

Fotos

Vídeos