Real Sociedad

La situación de Toño ya la vivieron Oier y Zubikarai en los últimos años

Toño no sujeta el balón y Santi Mina se dispone a marcar el segundo tanto para el Valencia. /EFE
Toño no sujeta el balón y Santi Mina se dispone a marcar el segundo tanto para el Valencia. / EFE

La Real Sociedad lleva décadas apostando por un titular indiscutible y un suplente; el problema surge cuando el primero se ausenta más allá de un partido puntual

MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

La portería realista sigue en el punto de mira. Primero fue Rulli el que focalizó el debate con un rendimiento que nunca se ha acercado al que ofreció en sus primeros años en San Sebastián. Y ahora ha sido Toño Ramírez el que está en el centro de la diana después de su partido en Mestalla, en el que no acertó a agarrar el balón que supuso la victoria ché.

La historia no es nueva en la Real y ha sucedido cada vez que el portero titular se ha ausentado y el suplente, normalmente de nivel más bajo y sin rodaje, no ha estado acertado. Entonces se habla de error de planificación, pero más bien guarda relación con la filosofía que mantiene el club desde hace décadas de tener un titular indiscutible y un suplente de casa para guardarle las espaldas en caso de emergencia. El problema viene cuando el primero se lesiona y el periodo de baja supone algo más que una situación puntual, como es el caso de ahora.

Desde los años ochenta la Real siempre ha contado con un portero reconocible e indiscutible y otro suplente que no le hacía competencia. Arconada tuvo a su sombra a Otxotorena, Elduayen y González; González a Bergara; Alberto a Biurrun, Olabe y Asper; Riesgo al propio Alberto; Bravo a Zubikarai; y Rulli a Oier Olazabal antes que a Toño.

En este siglo solo ha habido competencia en la portería dos veces; entre Westerveld y Alberto, y Bravo y Riesgo

Las únicas excepciones se dieron cuando con motivo de dos fichajes extranjeros, como los de Westerveld y Bravo, el club se encontró en alguna temporada puntual con dos metas que podían ser titulares. Así sucedió en la 02/03 y 03/04 con Westerveld y Alberto, y en la 06/07 y 07/08 con Bravo y Riesgo. En esta última ocasión, la Real trató en Segunda de vender a uno de ellos pero no pudo y Bravo se tiró toda la temporada sin jugar un partido porque Riesgo fue titular.

Una historia conocida

No hay que ir muy lejos para encontrar situaciones como la que está viviendo Toño. La más reciente ocurrió con Oier Olazabal en la 15/16, cuando Rulli fue expulsado en la cuarta jornada ante el Espanyol. Ganaba 1-0 y perdió 2-3, quedando señalado en el tercer gol. Moyes señaló después que «tenía que haber parado ese gol» y que «en esas acciones es cuando se necesita que un portero haga una parada».

En la 14/15 el portero argentino se lesionó en la previa contra el Krasnodar y Zubikarai jugó las quince primeras jornadas de Liga. Tras la décima Arrasate estaba en la calle. En el segundo partido en Anoeta contra el Almería la Real dominaba plácidamente a su rival pero un error del portero condenó a los suyos. Las críticas fueron durísimas y la Prensa recordaba que «había fallado en tres de las cuatro primeras jornadas» y que «solo había dejado una vez la portería a cero en los trece partidos que lleva en Primera».

Moyes llegó a criticar en rueda de prensa a Oier Olazabal tras aquella derrota contra el Espanyol

Más atrás en el tiempo, recuerdo que González, aquel portero que después jugaría en el Valencia, debutó con la Real en un partido en Atocha en el que el Barcelona le metió cinco goles. Arconada había caído lesionado. El mismo Alberto se estrenó en Copa en la 92/93 ante el Real Madrid y se le escurrió un balón por debajo del cuerpo a remate de Esnáider que costó la eliminatoria. La cuestión no es tanto el rendimiento de Toño sino si la Real debe seguir manteniendo esta línea en la portería en estos tiempos.

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