Real Sociedad

Siempre nos quedarán los espetos

Enfrentado. Agirretxe discutió con Roberto porque el portero no le dejaba el balón para sacar rápido la falta por cesión. /G. POZO
Enfrentado. Agirretxe discutió con Roberto porque el portero no le dejaba el balón para sacar rápido la falta por cesión. / G. POZO

Imanol Agirretxe sale como titular por tercera vez en todo el curso y tiene que abandonar el partido en el descanso por unas molestias |

BORJA OLAZABAL

En Málaga, a eso de las doce del mediodía, todo eran buenas noticias. Buen tiempo, rebujito, tortitas de camarones, boquerones y unos espetos de sardinas de caerte 'p'atrás'. Tripada, traje de baño y chapuzón en la Malagueta antes del partido.

El plan era perfecto porque esta Real de Imanol era de lo más fiable. Cuatro partidos del oriotarra en el banquillo, diez puntos y portería inmaculada. Europa como un destino complicado, pero con esta trayectoria, no imposible. Y por si con esto fuera poco, Imanol Agirretxe como titular. Y eso siempre hace especial ilusión.

Porque Agirretxe es un jugador de la cantera realista. Porque es el delantero de las últimas grandes temporadas de los txuri-urdin. Porque cuando marca hace el avión. Porque lo ha pasado muy mal desde que Keylor Navas le dejara el tobillo hecho un cisco. Porque esta temporada solo había entrado en dos ocasiones en el once, ante el Levante en la jornada 24 y contra el Salzburgo en Austria. Y porque lleva sin marcar un gol en partido oficial desde que lo hiciera en Anoeta contra el Málaga el 27 de febrero del 2016. El dolor del delantero de Usurbil es tal, que cuando en pretemporada vio puerta en uno de los amistosos en Haren rompió a llorar.

Ayer seguro que también le saltaron las lágrimas. Pero no de emoción, si no de rabia, de impotencia. Agirretxe jugó de inicio en La Rosaleda, pero, al igual que el resto del equipo, no tuvo su mejor tarde. De hecho, pasó prácticamente desapercibido durante los minutos que estuvo sobre el terreno de juego.

Se le pudo contabilizar un buen control de pecho para bajar un balón de las nubes y abrir hacia la izquierda a los veintidós minutos de partido. De esos que tan bien le hacen al equipo. Intentó dejar solo a Juanmi delante del portero con un pase entre líneas que no encontró a su compañero de ataque, en el veintiocho. Y a la media hora realizó su único remate entre los tres palos al cabecear una falta lateral.

Otra vez tocado

Para colmo de los colmos, Agirretxe solo pudo jugar 45 minutos. Se quedó en el vestuario al término de la primera parte por culpa de unas molestias en el tendón de Aquiles derecho. Las mismas molestias que le venían dando la lata en los últimos días. El realista tiene la cruz, pero seguro que vuelve a extender los brazos para echar a volar.

Lo de Málaga fue para olvidar. Para la Real y para Agirretxe. Pero siempre nos quedarán los espetos.

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