Rulli solo piensa en volver a ser titular

Gerónimo Rulli sonríe junto a Asier Garitano en el primer entrenamiento de pretemporada, el jueves en Zubieta./RS
Gerónimo Rulli sonríe junto a Asier Garitano en el primer entrenamiento de pretemporada, el jueves en Zubieta. / RS

El portero, al que vuelven a colocar en Boca Juniors, solo piensa en regresar al once. La Real tiene confianza en que puede recuperar su mejor nivel bajo el paraguas de los nuevos entrenadores de porteros Llopis y UIloa

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

Gerónimo Rulli (La Plata, 1992) está desde el jueves a las órdenes de Asier Garitano. Es la primera vez desde que firmó en 2014 por la Real Sociedad que el portero argentino empieza a entrenarse al mismo tiempo que sus compañeros. En los veranos anteriores, por hache o por be, no se incorporó hasta bien avanzada la pretemporada.

Estar disponible desde el primer día, toda vez que hace dos semanas que Rulli contrajo matrimonio, se entiende en la Real como un gesto inequívoco de que el portero llega dispuesto a quedarse y competir por el puesto de titular con Moyá. Eso es lo que quiere escuchar la Real en la reunión que próximamente mantendrá con él, si está dispuesto a trabajar al máximo para sentar a un portero como Moyá al que se fichó bajo la dirección de Lorenzo Juarros y Eusebio, y ahora ninguno de los dos sigue en el club.

La Real Sociedad cuenta con Rulli porque así se lo hizo saber el director de fútbol, Roberto Olabe, antes de poner rumbo a Argentina, y el técnico Asier Garitano ve en él potencialidad para ser otra vez el dueño de la portería. Ambos están encantados de poder contar con él y con Moyá. Considera el entrenador que con ellos la portería estaría muy bien cubierta con dos guardametas de primer nivel y de la lucha por el puesto se beneficiarían los dos y, por ende, el equipo. El tercer portero sería el canterano Andoni Zubiaurre, que está entrenando con el primer equipo.

Rulli es un portero del agrado de Garitano. Ve en él potencialidad para ser el titular de la Real

Rulli acepta el reto. Ha cruzado el charco en el momento en el que en su país, en Argentina, se sigue escribiendo que podría ser el futuro portero de Boca Juniors, pero él no quiere saber nada de cambiar de aires en este momento. Su contrato vence en 2022 y su cláusula de rescisión asciende a 40 millones.

El canal de televisión argentino TyC Sports insiste en que Rulli es el guardameta en el que piensa el club xeneize y que «las conversaciones con el equipo español están encaminadas» para una cesión. Boca Juniors querría incorporar al portero de la Real si no pudieran sacar del Tigres de México a Nahuel Guzmán, el principal candidato a la portería. El diario 'Olé' también apuntaba que la Real podría haber fijado un precio por Rulli próximo a los 9 millones de euros, si bien también recogía que el club no tiene intención de desprenderse de él porque «es joven y puede recuperar su nivel rápidamente».

Y eso es lo que busca la Real Sociedad. El presidente, Jokin Aperribay, ya advirtió en estas mismas páginas de que «el club no va a hacer nada por sacar a Rulli» porque el deseo es que cumpla su contrato y la Real pueda recuperar su mejor versión. Eso sí, también ha repetido en los últimos años que no quiere a nadie que no esté a gusto. Si por lo que sea Rulli cambia de opinión y pide cambiar de aires, sus agentes deberán presentar una oferta mínima de diez millones.

En el club están convencidos de que Rulli podrá recuperar su mejor nivel con la competencia de otro portero de categoría a su lado como Moyá bajo la dirección del nuevo preparador de porteros, Luis Llopis, procedente del Real Madrid, y de Iñaki Ulloa, fichado por Olabe en la academia Aspire de Catar. La dupla es toda una garantía para conseguir que Rulli pueda recuperar su mejor versión en entrenamientos intensos y exigentes como pretende desarrollar Garitano.

Llopis está habituado a trabajar con porteros jóvenes a los que poder moldear y también con veteranos a los que pulir defectos. Él fue el que sacó a Keylor Navas del anonimato y lo convirtió en uno de los mejores porteros del mundo.

En la Real Sociedad se confía en que también consiga sacar todo el potencial de Rulli y le ayude a recuperar la confianza. De ese trabajo emocional también se encargaría la nueva figura en Zubieta, el coach mental Imanol Ibarrondo.

En el club no se duda de su capacidad por más que en la pasada temporada se terminara fichando a Moyá para salir de una situación de urgencia en la que el portero argentino, probablemente fruto de su juventud, perdió la confianza y cometió errores inéditos hasta la fecha. La dinámica negativa en la que entró el equipo con desajustes defensivos que dejaron vendido al guardameta en más de una ocasión tampoco le ayudó hasta ser relegado al banquillo. En el club creen que esta circunstancia puede hacerle más fuerte y confían en que pueda volver a ser el portero que era hace no tanto.

Tres años de crecimiento

Porque el tiempo pasa rápido y media temporada a un nivel más bajo no debería ensombrecer a un hombre que estaba llamado a ser el portero de la selección Argentina en los próximos años y que hace bien poco era objeto de deseo de clubes como el Manchester City y el Nápoles.

A su llegada en la 14/15, Rulli consiguió con 22 años lo más difícil, que era hacer olvidar a un meta como Claudio Bravo. El chileno cerraba un ciclo de ocho años en los que llegó a defender el marco txuri-urdin en la Champions League, era el capitán de 'La Roja' y se iba como titular al Barcelona, pero su ausencia no se notó por el fantástico rendimiento de Rulli. Y eso que estuvo parado por una lesión buena parte de la primera vuelta. Pero en los 22 partidos que jugó, conquistó a la afición por su descaro y seguridad bajo los palos. Era un gran proyecto de guardameta que debía confirmarse con el paso del tiempo.

El club se sentará a hablar con el argentino para saber si está dispuesto a competir por la titularidad

Dentro de esa primera gran campaña, en marzo de 2015 recibió la llamada de Tata Martino para la albiceleste. Jugar con los Messi, Agüero y compañía revalorizó su caché y a la Real Sociedad le costó renovar su cesión con el Maldonado en verano. Desde Anoeta hicieron valer el contrato que había firmado antes de marcharse de vacaciones para retenerle.

Su historia las últimas cuatro temporadas ha sido la de un portero que ha alternado buenos partidos con otros en los que su nivel ha distado mucho del que se le presupone. En verano su nombre siempre ha salido a la palestra. En 2016 porque la compra de sus derechos al Maldonado, con la complicidad del Manchester City, se convirtió en un culebrón y en 2017 por el supuesto interés del Nápoles en sus servicios. Hoy, centrado en la Real, Rulli está dispuesto a no fallar.

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