Real Sociedad

Rulli quiere asentarse en la Real Sociedad y el club cuenta con él

Rulli ataja en Zubieta un disparo de Jon Alemán, el que ha sido hasta ahora preparador de porteros en el primer equipo. Iñaki Ulloa tomará su testigo./LOBO ALTUNA
Rulli ataja en Zubieta un disparo de Jon Alemán, el que ha sido hasta ahora preparador de porteros en el primer equipo. Iñaki Ulloa tomará su testigo. / LOBO ALTUNA

Olabe y Garitano ven con buenos ojos la posibilidad de tener a dos porteros de primer nivel en la próxima temporada. El portero está «tranquilo», ajeno a llamadas de terceros clubes y decidido a competir con Moyá

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

Gerónimo Rulli (La Plata, 1992) está decidido a pelear por el puesto en la Real Sociedad y no se plantea otra cosa que no sea presentarse en Zubieta en la semana del 5 de julio para iniciar la pretemporada. Y la Real no trabaja en otro escenario que no sea ese porque cuenta con el portero.

El argentino no tiene ninguna duda de que seguirá en la Real Sociedad. Es lo que dijo en San Sebastián antes de poner rumbo a Argentina y lo que sigue diciendo ahora que pasa unos días de descanso con sus familiares y amigos en La Plata. Tampoco sus compañeros se ven sin él en el equipo por más que la Real esté descolgando el teléfono por conocer el estado contractual de diferentes porteros para cubrirse las espaldas en caso de que se produzca la salida inesperada de alguno de sus guardametas.

Edad
26 años.
Natural de
La Plata (Argentina).
Posición
portero.
Altura y peso
1,89 m y 85 kilos.
Trayectoria
Estudiantes (2011/14) y Real Sociedad (2014/18).
Estudiantes
50 partidos y 30 goles recibidos. 26 porterías a cero.
Real Sociedad
141 partidos y 191 goles encajados. Ha dejado 42 veces la portería a cero.
Fin de contrato
2022.
Cláusula
40 millones

Fuentes próximas al argentino apuntaban ayer que Rulli está «tranquilo», rodeado de los suyos, siguiendo con preocupación el papel de la selección albiceleste en el Mundial y que no está moviendo un hilo para buscar un destino diferente a la Real. La previsión es que el domingo 1 de julio, Rulli coja su maleta y emprenda el viaje a su domicilio próximo a La Concha. Quiere asentarse en San Sebastián y empezar la pretemporada como uno más desde el primer día sin nada más en mente.

Rulli volará el 1 de julio desde Argentina para arrancar con el equipo la pretemporada

Rulli sabe desde que se marchó de vacaciones una vez acabada la Liga que la Real Sociedad cuenta con él porque así se lo hizo saber el director de fútbol, Roberto Olabe, en una conversación cara a cara en Zubieta. Y también es consciente de que el club no puede asegurarle tener minutos, como no puede hacerlo con ningún otro jugador de plantilla. Está decidido a asumir ese reto con naturalidad, «como por otra parte siempre ha hecho en su carrera», apuntan estas mismas fuentes, y se muestra confiado en recuperar la titularidad.

Rulli tiene a su favor la confianza de todos los estamentos del club. El exportero Olabe ve en él un portero de altísimo nivel, con un largo recorrido todavía, y al entrenador Asier Garitano también le gusta. Está encantado de poder contar con él y con Miguel Ángel Moya. Considera el entrenador que con ellos la portería estaría muy bien cubierta con dos guardametas de primer nivel y de la lucha por el puesto se beneficiarían los dos y, por ende, el equipo. El tercer portero podría ser el canterano Andoni Zubiaurre. Toño Ramírez dejaría la Real Sociedad.

Tranquilidad en Anoeta

Y en la planta noble de Anoeta, más de lo mismo. En la Real Sociedad hay tranquilidad al respecto, porque se cuenta con dos porteros de gran nivel en propiedad y no hay necesidad de vender a ninguno, porque las cuentas están saneadas. El presidente, Jokin Aperribay, ya advirtió en estas mismas páginas de que «el club no va a hacer nada por sacar a Rulli» porque el deseo es que cumpla su contrato y la Real pueda recuperar al mejor Rulli. Aperribay consideraba que no había que darle importancia a la pérdida de confianza que había sufrido el portero.

Eso sí, también ha repetido en los últimos años que no quiere a nadie que no esté a gusto. Y si Rulli quiere salir antes deberá pasar por caja porque el club ha invertido una cantidad importante de dinero por él. Primero para conseguir la cesión de sus derechos federativos por el Maldonado uruguayo las dos primeras temporadas y después para adquirirle en propiedad hace dos años mediante el pago de siete millones. Su contrato vence en 2022 y su cláusula de rescisión asciende a 40 millones. Si por lo que sea Rulli cambia de opinión y quiere cambiar de aires sus agentes deberán traer una oferta mínima de diez millones para empezar a hablar. Ese es su actual valor de mercado.

Trabajo y exigencia

En el club están convencidos de que Rulli puede recuperar su mejor versión con la competencia de otro portero de nivel a su lado como Moyá bajo la dirección a partir de la próxima temporada del nuevo preparador de porteros, Iñaki Ulloa, procedente de la academia Aspire de Catar y fichado por Olabe.

En la Real Sociedad consideran que el mal momento que pasó Rulli en la pasada temporada, cuando perdió seguridad, se pudo deber a la dinámica negativa en la que entró el equipo, con más desajustes defensivos de lo debido, que hicieron que su confianza fuera a menos hasta cometer errores que terminaron relegándole al banquillo. El exportero y hoy director de fútbol Olabe comparte este diagnóstico porque nadie mejor que él sabe que no todo siempre es un camino de rosas en la carrera de quien se pone bajo palos.

La mayor intensidad y exigencia en los entrenamientos diarios que se pretende imponer a partir de la próxima temporada permitiría que Rulli pudiera alcanzar su mejor versión bajo el paraguas de un entrenador que hace crecer a sus equipos desde la solidez atrás y en el que el portero no tiene tanta participación con el pie como con Eusebio.

Esa Real Sociedad más consistente y sin tanto protagonismo del portero en el inicio del juego le permitiría recuperar la confianza. Porque si hay una característica que se aprecia en el arquero cuando está en el fragor de la batalla esa es la tranquilidad, rasgo que le ha acompañado desde que aterrizó en la Real, con la salvedad de la última temporada.

Los números dicen que el rol de Rulli siempre ha sido el de titular desde que dio el salto a la élite en 2013, tanto en Estudiantes como en la Real en las cuatro campañas que lleva en San Sebastián, así que es un portero llamado a ser protagonista. Eso es lo que se ha propuesto, volver a ser el número uno en la portería de la Real como siempre ha sido desde que sustituyó a Claudio Bravo el verano de 2014 cuando el chileno fichó por el Barcelona. Hasta que la situación dio un giro de tuerca en febrero con el fichaje de Moyá, que le dejaba en una situación inédita hasta ahora. En su mano está.

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