La Real Sociedad vence al Villarreal con una exhibición en Anoeta

Xabi Prieto ha marcado el segundo gol de la Real Sociedad.
Xabi Prieto ha marcado el segundo gol de la Real Sociedad. / efe

Willian José, Xabi Prieto y Juanmi sellan el triunfo en una primera parte en la que los blanquiazules borran del campo al Villarreal

MIGUEL GONZÁLEZ SAN SEBASTIÁN.

El martes cumple 34 años el eterno capitán de la Real Sociedad y este viernes, en su partido 500, recibió el mejor de los regalos: el cariño que se ha ganado de la gente después de quince años de entrega incondicional a unos colores. Hay muchos futbolistas que podrán coleccionar títulos, ganar más dinero y copar las portadas de los periódicos, pero ninguno de ellos penetrará tan adentro en el corazón de sus aficionados como él. Ahí se esconde el verdadero éxito, aquel que no va unido a lo material y solo está al alcance de unos pocos elegidos. Xabi Prieto es uno de ellos.

Pero no solo los aficionados de la Real Sociedad le hicieron ver su agradecimiento. Sus compañeros completaron el más brillante partido que hayan visto nuestros ojos en los últimos tiempos para homenajear a su maestro, ese que durante tanto tiempo les ha enseñado que solo tratando bien el balón se puede llegar lejos en este juego. Y vaya que sí lo hicieron. El Villarreal, uno de los mejores equipos de la Liga, parecía de otra categoría -inferior evidentemente- ante el meneo que estaba recibiendo. Y es que esta Real va muy en serio. Se ha cargado a dos señores conjuntos en las dos primeras jornadas, suma seis de seis y juega a una velocidad que no es normal en agosto. Si encima sus atacantes están con el gol de cara, el resultado es un equipo que maravilla y que va como un tiro.

Solo un cambio en la alineación. Después del triunfo en la jornada inaugural en Balaídos, Eusebio apostó por dar continuidad prácticamente al mismo equipo con la única salvedad de la entrada de Juanmi por Canales. El malagueño, que era el único que había participado en todos los amistosos del verano y que rayó a gran altura en Vigo firmando el gol que inició la remontada, no podía quedarse en el banquillo por segunda vez consecutiva en seis días y lo demostró con un partido brillante.

De esta manera, la Real Sociedad formó con Rulli en la portería; una línea defensiva formada por Odriozola, Aritz, Navas y Kevin; Illarramendi, Zurutuza y Prieto en el centro del campo; con Oyarzabal, Willian José y Juanmi en la línea de ataque. Un once que firmó una primera mitad maravillosa.

Un gol de pizarra despeja el camino. La Real entró al partido con la idea de tomar la medida a un Villarreal que, como acostumbra con Escribá, partió de un repliegue en campo propio para buscar la velocidad a la contra de sus atacantes, en especial de Bakambú. Había que ajustar mucho las vigilancias para no verse sorprendido tras pérdida. Entre ponte bien y estate quieto llegó el minuto diez en el que Anoeta se puso en pie para homenajear su jugador más fiel, Xabi Prieto. 500 partidos de compromiso y los que le quedan por delante. Una ovación de un minuto que puso la piel de gallina al personal y que lanzó al equipo hacia una noche bien hermosa.

Porque en la media hora que restaba hasta el descanso dio un recital, reduciendo al contrario a la mínima expresión. Con Illarramendi y Zurutuza llevando los mandos en el centro del campo, Aritz dando pases milimétricos de campo a campo, Odriozola y Kevin entrando como cuchillos por las bandas, Prieto dirigiendo las operaciones en zona de tres cuartos en plan mariscal y Juanmi rompiendo una y otra vez la espalda de los centrales amarillos, la Real acorraló a su rival contra las cuerdas. Hasta Trigueros tuvo que pedir una toalla para limpiarse la sangre que le caía por el rostro. Pero faltaba dar el primer directo.

Y este llegó en una jugada de estrategia, de esas que sirven para desatascar un partido. Juanmi, que había tenido las dos primeras de la noche, provocó un córner que fue ejecutado con maestría por Oyarzabal al primer palo. Allí Prieto peinó con la coronilla y Willian José rebañó el balón a la segunda ante Andrés.

Real Sociedad 3 - Villarreal 0

El capitán no podía faltar a la cita. El cuadro txuri-urdin estaba de dulce. Jugaba a otra velocidad, muchas veces al primer toque, mientras el contrario perseguía sombras por el terreno de juego. Juanmi se sacó un gran control de un balón llovido del cielo para poner a prueba a Andrés, que reaccionó rápido. Prieto tampoco pudo marcar en el rechace. Pero no pasó nada porque era tal el vendaval donostiarra que el gol estaba al caer. En la segunda acción tras el saque de esquina Oyarzabal, de nuevo, volvió a colgarla pasada hacia el segundo poste donde Willian José la devolvió al área. Allí, tras una tocadita de Navas en un balón dividido, Xabi Prieto la enchufó al fondo de las mallas para hacerse el mejor regalo en un día tan señalado. La fidelidad y el compromiso tienen estas recompensas únicas en un fútbol tan desposeído de valores como el actual.

Juanmi cierra la fiesta de vaselina. Pero no se quedó ahí la cosa porque esta Real, en cuanto huele sangre, no suelta a su presa. Y Juanmi llegó para poner la guinda antes del descanso con un golazo de autor. Una falta sin aparente peligro en el centro del campo se convirtió en la excusa perfecta para cerrar el partido. Mientras el Villarreal estaba ausente, Aritz levantó la cabeza y se la puso llovidita por encima de la espalda del último defensa. Y ahí apareció de la nada, como toda la noche, Juanmi para robar la cartera una vez más a los centrales. Después de la carrera no se puso nervioso, hizo un control elegante y se la coló por encima a Andrés Fernández en su salida. El tanto premió seguramente a los dos mejores de la noche, Aritz y Juanmi, dos chavales que no han tenido un camino fácil hacia la titularidad pero que se han ganado su justo premio.

El de Coín llegó como un cazagoles y va en camino de convertirse en un jugador mucho más completo, que cubre toda la banda, juega con criterio lejos del área y defiende como el que más. Una transformación individual que es el reflejo de lo que sucede también a nivel colectivo, porque esta Real Sociedad cada día se lo cree más.

3 Real Sociedad

Rulli; Odriozola, Aritz, Navas (Agirretxe, min.81), Rodirgues; Illarramendi, Zurutuza, Xabi Prieto; Oyarzabal, Juanmi (Vela, min.64), y Willian José (Canales, min.73)

0 Villarreal

Andrés Fernández (Barbosa, min 45); Álvaro, N'Diaye, Semedo, Jaume Costa; Rodri, Trigueros (Sansone, min.79), Fornals, Castillejo; Bacca (Unal, min.69) y Bakambu

Goles
1-0; Willian Jose, min.24, 2-0: Xabi Prieto, min.33. 3-0, Juanmi, min.44
árbitro
Estrada Fernández. (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla a los locales Aritz (min.16) y Willian Jose (min.38) y a los visitantes Jauma Costa (min.2) y Trigueros (min.67)
Incidencias
Partido de la 2º jornada de LaLiga Santander, disputado en un estadio de Anoeta en obras ante 19.951 espectadores. En el minuto 10, el público ha aplaudido y coreado a Xabi Prieto, que cumple hoy 500 partidos con la camiseta txuriurdin.

El duelo entre equipos europeos entre la Real Sociedad y el Villarreal se decantó con claridad hacia un conjunto donostiarra determinado a lanzarse hacia la zona alta, con su segunda victoria, mientras los amarillos mostraron un pobre bagaje que les sitúa en el fondo de la tabla.

La Real Sociedad salió al campo con convicción, dispuesta a llevar la iniciativa y a arrinconar a un Villarreal que había introducido dos cambios en su defensa respecto a su derrota contra el Levante, al alinear a Semedo y N'Diaye como centrales y situar a Álvaro en el lateral derecho, en detrimento de Víctor Ruiz y Rukavina.

El equipo txuriurdin se mostraba paciente en el centro del campo, donde Illarramendi y Zurutuza superaron siempre a sus pares, mientras los amarillos, bien ordenados, aguardaban agazapados con la confianza puesta en Bakambu, una pesadilla para cualquier defensa, que en los primeros compases inquietó un par de veces a la zaga rival, hasta que desapareció. Del colombiano Bacca, fichado esta semana, no hubo noticias.

En el minuto 10, mientras todo el estadio vitoreaba a Xabi Prieto en su partido 500, Aritz y Juanmi, titular este viernes en lugar de Canales, hicieron un primer ensayo de lo que vendría después, con un gran pase largo, perfecto desmarque del malagueño y buen control, pero culminado con un disparo que no vio puerta.

La Real Sociedad masticaba sus jugadas en la zona ancha y tocaba con criterio, precisión y velocidad a partir de tres cuartos de campo, con el resultado de que las ocasiones comenzaban a acumularse en el área castellonense.

La ya constante presencia de los txuriurdines en los dominios de Andrés Fernández acabó materializándose, en el minuto 24, en el primer tanto, en el que Wilian José remató dos veces un córner botado por Oyarzabal.

A partir de ahí, la Real se hizo dueña del partido, se quedó el balón y decidió lanzarse a por la victoria, hasta que 10 minutos después, Xabi Prieto mandó a la red un balón suelto en el área gracias a la permisividad de los centrales amarillos.

Con la grada encantada, la fiesta llegó a su punto culminante al borde del descanso, cuando Aritz sacó rápidamente una falta desde su campo para el desmarque de Juanmi, que hizo un control y una vaselina de museo para hacer el tercer gol, en una jugada en la que Andrés Fernández acabó lesionado.

Agirretxe vuelve a Anoeta

Tras el descanso, los de Escribá intentaron proponer más, comenzaron a tocar más y mejor el balón, pero sin precisión ni demasiadas ideas en los metros finales, además de quedar a expensas de los contraataques de la Real, que salió a mecerse plácidamente al calor del marcador.

A partir del primer cuarto de hora de la segunda mitad, el Villarreal se vio incapaz de remontar y la Real volvió a recuperar el dominio, aunque, ya saciada, no mostraba la voracidad del primer acto y aún así dispuso de mejores ocasiones de gol.

Escribá introdujo al turco Unal por el inédito Bacca, mientras que la Real presumía de banquillo al situar en el campo a Carlos Vela en lugar de Juanmi, largamente ovacionado al abandonar el campo.

La fiesta fue completa cuando Eusebio, en el 81 y el partido totalmente decidido, sacó al campo a Imanol Agirretxe, quien reapareció en Anoeta más de 540 días después de caer lesionado.

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