Real Sociedad

El primer gol de Odriozola es para la abuela María Jesús

Estreno. Odriozola, que se estrenó como goleador realista ayer, conduce el balón ante Ulmer y Dabbur./ARIZMENDI
Estreno. Odriozola, que se estrenó como goleador realista ayer, conduce el balón ante Ulmer y Dabbur. / ARIZMENDI

El lateral estrena su cuenta goleadora como futbolista profesional y se lo dedica a su más acérrima seguidora

AXEL GUERRA

Hay dos futbolistas de la Real Sociedad que no olvidarán el partido contra el Salzburgo de ayer en Anoeta. Uno es Álvaro Odriozola, que estrenó su cuenta goleadora como futbolista profesional. El otro, Héctor Moreno, que debutó con el club txuri-urdin después de ser fichado en el mercado de invierno procedente de la Roma. Dos defensas con dos estilos opuestos. El donostiarra es un lateral con espíritu de extremo, de esos que se llevan ahora en el fútbol moderno. Destaca más por su velocidad y desborde en campo contrario que por ser un baluarte indestructible defendiendo su propia área. El mexicano, en cambio, es de los de la vieja escuela, de los que entienden que lo primero que debe hacer un zaguero es defender, por obvio que parezca.

Durante los 90 minutos, Odriozola hizo gala de todas las características que le han llevado en un año de jugar en Segunda B a debutar con la selección absoluta. Incansable, el premio para el lateral de la Real Sociedad le llegó en el minuto 57 cuando recibió el balón en tres cuartos de cancha, encaró a dos rivales, se deshizo con un túnel de uno de ellos y dentro del área ajustó el remate por el palo corto de Walke. Era el tanto del empate y el primero que marcaba como profesional.

Sus datos

Minutos jugados:
95
Goles:
1
Tiros a puerta:
1
Faltas cometidas:
0
Balones recuperados:
7
Balones perdidos:
19
Fueras de juego:
0

Sin tiempo que perder y casi sin atender a las felicitaciones de sus compañeros de la Real Sociedad, corrió de vuelta hacia su campo con el dedo en alto. Buscaba entre la grada de la Tribuna Este a su abuela María Jesús, su más acérrima seguidora y que no se pierde un partido en Anoeta, «pase lo que pase». El gol no podía tener otra dedicatoria. Era para ella. Cuando a Álvaro le preguntan por su futuro, siempre responde que quiere «seguir cumpliendo este sueño. No se puede pagar que mi abuela venga al campo a verme».

El otro protagonista de la noche, Héctor Moreno, a punto estuvo de estrenarse a lo grande. Apenas habían pasado cincuenta segundos cuando conectó un testarazo a la salida de un saque de esquina que se fue fuera por poco.

El mexicano pronto comprobó que iba a tener una noche complicada en su debut con la Real Sociedad. El Salzburgo es un equipo que juega con dos puntas y le tocó marcar al coreano Hwang, que con su velocidad puso en jaque a la defensa realista. Tiró de experiencia para contrarrestar el atrevimiento del coreano, especialmente en el minuto 16 cuando el delantero se le escapó en velocidad y encaró a Rulli. El central, inteligente, optó por tapar la espalda del guardameta para cubrir portería y salvar el balón que había superado al argentino. Fue su acción más notable

En el minuto 76 fue sustituido por Aritz. Los seis meses de inactividad en la Roma le habían pasado factura física.

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