Real Sociedad

Real Sociedad: cuanto más juntos, más poderosos

Vela, De la Bella, Bautista, Canales, Navas, Carlos Martínez y Pardo aceleran en uno de los ejercicios físicos de ayer en Zubieta./PEDRO MARTÍNEZ
Vela, De la Bella, Bautista, Canales, Navas, Carlos Martínez y Pardo aceleran en uno de los ejercicios físicos de ayer en Zubieta. / PEDRO MARTÍNEZ

La Real Sociedad firmó el mejor partido del curso el día que menos distancias ofreció entre sus líneas

MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

El triunfo en Mendizorrotza ha resultado balsámico para la Real, ya que cierra una racha negativa de un empate y cuatro derrotas en los cinco encuentros anteriores -uno de ellos europeo-, en los que venía de encajar dieciséis goles. Los tres puntos, aparte de su importancia cuantitativa, han cambiado la cara a los blanquiazules -tal y como se pudo comprobar ayer por la mañana en Zubieta- en vísperas de afrontar la visita al Vardar macedonio, compromiso del que depende buena parte de la suerte txuri-urdin en esta fase de grupos continental.

El parón por los compromisos de las selecciones ha venido bien para realizar unos ajustes tácticos que en plena competición, con partido cada tres días, resultan más difícil de hacer. Los de Eusebio ofrecieron una cara bien diferente a la de semanas anteriores y ello se plasmó en el positivo resultado firmado en terreno vitoriano.

El balón devuelve el control

Para empezar, recuperó una posesión altísima de balón (75%) a través de la cual controló el encuentro. Desde las salidas de hace un año a campos como los del Leganés, Sporting o Granada, entre otros, no se recordaba semejante superioridad a domicilio, hasta el punto de encerrar al conjunto local en su campo durante todo el partido. Algo que solo los grandes pueden hacer.

La tenencia de la pelota por sí misma no conduce a nada si no va acompañada de una intención. Y esta vez la hubo. Especialmente en su organización ofensiva, bien puestos en los desdoblamientos y las vigilancias, que le permitieron acampar en terreno contrario sin tener que correr hacia atrás. Desde ahí sometió al Alavés a una tortura constante hasta que llegaron los goles de Oyarzabal y Aritz. Ni el doble cambio de De Biasi en el minuto 64 para reforzar el dispositivo defensivo pudo evitar la derrota.

Para ilustrar la placidez de la tarde en el aspecto defensivo, basta decir que el Alavés no realizó ningún disparo a puerta en los noventa minutos, algo que no le ocurría en casa desde el 27 de agosto de 2005 ante el Barcelona, partido que concluyó con empate sin goles.

Más y mejor asociados

Hace un año la Real empezó a carburar en octubre a partir de que se juntaron en el centro del campo Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Ahora parece que siempre fue así, pero hay que recordar que Markel y Pardo fueron titulares varios veces en el arranque del ejercicio pasado, que el capitán solo jugó de inicio en una de las cuatro primeras jornadas y que incluso Oyarzabal llegó a formar en el centro del campo en Villarreal.

El cuadro txuri-urdin sumó 598 pases frente a los 159 del Alavés, con un éxito en la entrega del 89%

El Alavés no se quedaba sin rematar a puerta en casa desde hacía doce años contra el Barcelona

Cuando Eusebio le dio un rol principal a Prieto y le colocó junto a Illarramendi y Zurutuza en la zona ancha, la cosa empezó a funcionar por sí sola. Además, la presencia de un 'nueve' de las características de Willian José y el dominio en el juego interior de Vela, imprimieron un poderío muy alto al juego asociativo blanquiazul.

Ahora, en un momento de duda, el técnico ha apostado por profundizar en la idea de siempre para encontrar las respuestas a sus preguntas. Solo que esta vez Zubeldia completó el triángulo de centrocampistas en ausencia de Zurutuza. La estadística no pudo ser más apabullante: 598 pases precisos de la Real frente a 159 del Alavés. Más y mejor asociados, imposible.

Zubeldia da empaque a la medular

La actuación del azkoitiarra fue una de las notas positivas de la visita a Vitoria. Su partido como 'cuatro' por delante de la defensa fue más que notable, porque domina los tres principales registros de un futbolista que se maneja en esa zona. Es fuerte en el juego aéreo, inteligente tácticamente para realizar las ayudas a los centrales y da amplitud a la salida de balón, primando lo horizontal a lo vertical. Además de ello, su físico le permite ganar los balones divididos al ser fuerte en las disputas.

Pero tampoco le hace ascos a moverse en campo contrario, como demostró con balones cruzados para combatir la basculación defensiva albiazul. De sus botas nació la jugada del tanto de Oyarzabal, con ese cambio de orientación hacia Kevin.

Hay quien cree que jugar en el puesto de Illarramendi resta posibilidades al mutrikuarra, pero con el tiempo sucederá lo contrario, porque dará libertad para que el internacional también se emplee en otros registros sin tener que estar siempre encadenado a jugar en el primer escalón ofensivo. En Mendizorrotza intentó cosas diferentes en sitios más avanzados, como colarse por pasillos interiores en conducción o tratar de dar ese último pase al espacio. No tuvo fortuna, pero no significa que no valga para ello.

Illarra es un futbolista en crecimiento y tiene muchas facetas aún desconocidas que puede dominar gracias a su talento. Hasta hace poco tampoco se prodigaba en el disparo desde media distancia y ahora, desde que marcó en Cornellá en febrero, ya lleva varios tantos en su cuenta, alguno incluso con La Roja. La presencia de Zubeldia a su lado contribuirá a reforzar el centro del campo.

Willian José vuelve a participar

Jugador de fútbol sala hasta la edad cadete, sus peculiares características de delantero generan siempre un debate acerca de qué papel debe desempeñar. Si se tiene que quedar en el área para buscar el remate o debe participar del juego lejos de la portería rival. Hay defensores de las dos teorías, aunque la clave radica en entender el contexto en el que se desarrolla cada partido y emplearlo para lo que mejor convenga al equipo.

En Vitoria, por ejemplo, ante un rival cerrado en su campo con dos líneas muy juntas de cuatro y cinco hombres, respectivamente, fijar a los centrales hubiera supuesto acumular más gente en los espacios que la Real quería liberar para hacer daño por ahí. Sus caídas a recibir a la espalda del pivote Torres permitieron a los compañeros progresar en ataque y aprovechar un hueco por el que llegaron las opciones más peligrosas, como los remates desde la frontal del área de Juanmi y Januzaj, o el mismo gol de Oyarzabal.

El brasileño supo entender lo que debía hacer y, más que prodigarse en el área, buscó el remate desde media distancia para tratar de abrir la defensa contraria. Hasta en tres ocasiones puso a prueba a Pachecho. En uno de esos intentos llegó el córner del tanto de Aritz.

Willian es uno de esos pocos delanteros a los que no cabe medir solo por sus registros goleadores, sino por su participación en el juego. Los días en los que quizás parece que no brilla tanto, tal vez sean los que más aporte al equipo. Como el sábado.

Lanzados fuera de casa

Tres victorias en las cuatro primeras salidas ligueras demuestran la valentía y el atrevimiento de este equipo. La Real ha dado cuenta a domicilio del Celta, Deportivo y Alavés, y en su lista solo cabe anotarse el borrón de la visita al Levante. Hacía quince años que no ganaba tres de sus cuatro primeros compromisos lejos de Anoeta, desde la campaña 02/03, en la que con Denoueix en el banquillo casi gana la Liga. Entonces había ganado a Espanyol (1-3), Osasuna (2-3) y Villarreal (0-1) en la octava jornada.

Estos registros confirman el refuerzo que supuso la llegada de Eusebio hace dos años en el rendimiento como visitante de los blanquiazules. Aquel equipo que en el ejercicio 14/15 solo ganó dos veces a domicilio, en 36 partidos de Liga con el técnico lasecano fuera de San Sebastián ha vencido en dieciséis, ha empatado cinco y ha perdido quince. Esta temporada solo el Real Madrid ha ganado más veces fuera de casa, ya que ha hecho pleno en sus cuatro salidas.

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